Presente y futuro de las pensiones en América Latina y el Caribe

Presente y futuro de las pensiones en América Latina y el Caribe

¿Qué sistemas pensionales de nuestra región dan pensiones más altas y generosas? ¿Qué pensión puedo esperar yo con mi historia laboral? ¿Qué sistema es más justo y equitativo en relación al esfuerzo de los trabajadores? ¿Quiénes se benefician más en los distintos tipos de sistemas de pensiones? ¿Qué va a pasar conforme los países envejezcan? Con nuestra nueva publicación, Presente y futuro de las pensiones en América Latina y el Caribe, que analiza 34 sistemas de pensiones en 27 países, exploramos las implicaciones de los distintos diseños pensionales que están presentes en los países de nuestra región.

¿Qué pensiones ofrecen los países de la región para un trabajador que cotiza toda la vida?

En la región las pensiones se calculan de manera muy diferente dependiendo del país y sistema pensional. Por ejemplo, mientras que la mayoría de los países cuenta con sistemas de Beneficio Definido (BD), donde la pensión se determina por una regla o promesa de pensión, varios países tienen sistemas de Contribución Definida (CD), en los cuales la pensión depende esencialmente de cuánto haya ahorrado individualmente el trabajador y del rendimiento financiero de esos ahorros. En otros países, la pensión se determina bajo las reglas de un sistema Mixto (BD+CD).

En la región las pensiones se calculan de manera muy diferente dependiendo del país y sistema pensional.

Supongamos que los trabajadores de ingreso medio cotizan a la seguridad social ininterrumpidamente (es decir, son trabajadores formales durante toda su vida laboral). Sabemos que esta hipótesis no es representativa de los trabajadores en la región, pero es útil para entender lo que los sistemas de pensiones están diseñados a hacer en un mundo ideal. Bajo este escenario, los trabajadores obtendrían pensiones (tasas de reemplazo) que en promedio equivaldrían al 64,7% y 39,8% de su último salario, en sistemas de BD y de CD respectivamente, con grandes diferencias entre países (esta y todas las hipótesis de trabajo pueden ajustarse a diversos escenarios en el archivo de Excel de micro-simulaciones que acompaña a la publicación).

Como se aprecia en el gráfico, los sistemas de BD ofrecen pensiones más elevadas. Sin embargo, esto se debe a que, en la mayoría de estos sistemas, el Estado implícitamente subsidia una parte de la pensión del trabajador (alrededor del 44%). Es decir, los aportes del individuo no podrían financiar la totalidad de su pensión si la misma dependiera únicamente de sus contribuciones a la seguridad social y los rendimientos financieros de éstas). Los sistemas de CD también ofrecen subsidios a través de la pensión mínima (nuestro cálculo apunta a que, bajo esta modalidad, el trabajador promedio recibe un subsidio del 31% de su pensión).

¿Tratan los sistemas de pensiones a todos los trabajadores por igual?

Pero ¿qué pasa si no soy formal toda la vida? Los sistemas de BD establecen un número mínimo de años cotizados necesarios para merecer el beneficio pensional. Si no se alcanzan estos años, en la mayoría de los países el trabajador no recibe pensión ni le devuelven el saldo de sus contribuciones, lo que podríamos considerar como un impuesto neto al trabajo. En los sistemas de CD, a pesar de que los trabajadores de cotizaciones esporádicas siempre tienen acceso a sus aportes capitalizados, típicamente no son acreedores de pensiones mínimas ni de ningún tipo de seguro de longevidad.

Esto nos lleva a uno de los principales mensajes del estudio: la gran mayoría de sistemas de seguridad social en América Latina y el Caribe ofrecen beneficios que subsidian a los trabajadores que contribuyen de manera continua, al tiempo que castigan o desprotegen a los trabajadores con cotizaciones esporádicas. Dado que son los trabajadores de bajos ingresos los que con mayor probabilidad tienen aportes esporádicos, este es uno de los elementos de mayor inequidad de los sistemas pensionales de la región.

La gran mayoría de sistemas de seguridad social en América Latina y el Caribe ofrecen beneficios que subsidian a los trabajadores que contribuyen de manera continua, al tiempo que castigan o desprotegen a los trabajadores con cotizaciones esporádicas.

Cerrar la brecha de información

Pese a su gran importancia para el ciudadano y para las cuentas del Estado, las características y consecuencias de los distintos diseños del sistema de pensiones son ampliamente desconocidas en la región. Es importante contar con una mayor comprensión de los contratos pensionales porque las implicaciones en bienestar para el ciudadano son de una magnitud extraordinaria. Este nuevo estudio busca contribuir a cerrar la brecha de información existente sobre los sistemas de pensiones en América Latina y el Caribe, en el marco del grave riesgo que representa el rápido envejecimiento de la población para su sostenibilidad fiscal y social. Haz clic aquí para descargar Presente y futuro de las pensiones en América Latina y el Caribe.

About the Author

Mariano Bosch
Mariano Bosch es especialista principal en la División de Mercados Laborales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Desde sus inicios en el banco en 2011, Mariano ha liderado proyectos de investigación en el área de mercados laborales, pensiones y políticas de bienestar, tales como 'Mejores pensiones, mejores trabajos: hacia la cobertura universal en América Latina y el Caribe'. Antes de unirse al BID, Mariano trabajó como consultor en el Banco Mundial y como profesor en la Universidad de Alicante. Mariano ha publicado diversos artículos en el área de mercados laborales y desarrollo en revistas de reconocido prestigio como American Journal: Applied Economics, Journal of Development Economics, World Bank Economic Review and Labor Economics. Mariano posee un doctorado en Economía otorgado por la London School of Economics.
Álvaro Altamirano Montoya
Alvaro Altamirano es consultor de la División de Mercados Laborales del BID. Su experiencia pasada incluye trabajos de consultoría para organismos regionales e internacionales, como los laboratorios de ideas Funides y Copades. Ha contribuido con consultorías para la Unidad de Desarrollo Sostenible del Banco Mundial. Cuenta con experiencia en docencia e investigación en universidades de Nicaragua y Brasil. Su investigación se centra en comparaciones de pobreza multidimensional, movilidad económica, trabajo doméstico no remunerado, medidas de bienestar en hogares monoparentales, y educación técnica. Posee una licenciatura en Economía Aplicada por la Universidad Centroamericana en Nicaragua y una maestría en Economía Familiar por la Universidad Federal de Viçosa en Brasil.
Manuel García Huitrón
Manuel es consultor en la División de Mercados Laborales del BID basado en Chile. Tiene 20 años de experiencia en el área de seguridad social y pensiones. Antes de su llegada al Banco, Manuel trabajo en APG en Holanda, Afore XXI en México, Banco Mundial, Corporación Financiera Internacional y Yale School of Management en Estados Unidos. Posee experiencia operativa y de consultoría/asesoría en Chile, Colombia, Holanda, India, México, Pakistán, Perú, Suecia y Uruguay. Manuel es coordinador de la Red de Pensiones de América Latina y el Caribe (Red PLAC) y ha sido parte del equipo que administra el MOOC “Pensiones en América Latina y el Caribe” del BID desde su primera edición. Manuel es economista graduado del ITAM, de la Universidad de Yale y de la Universidad de Tilburg. Cuenta con diversas publicaciones, entre las que destaca New Policies for Mandatory Defined Contribution Pensions: Industrial Organization Models and Investment Products y Presente y Futuro de las Pensiones en América Latina y el Caribe.

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