Sistemas de aprendices, un modelo al alza

Aprendices, un modelo al alza

Los sistemas de aprendices están de moda, como ya hemos ido explicando en entradas anteriores, porque muchos países de la región, en sus esfuerzos por cerrar la brecha de habilidades y facilitar la inserción de los jóvenes en el mercado laboral, exploran distintos modelos que combinan el aprendizaje en el aula y en el trabajo. Pero los aprendices no solo ganan popularidad: también se está ampliando el concepto mismo de qué es un aprendiz y el abanico de sectores y ocupaciones en los que están presentes. Veamos cuatro tendencias que están caracterizando este modelo de aprendizaje en distintos países.

Aprendices en el marco de una educación superior

Los sistemas de aprendices están sirviendo para romper el estigma que, en algunos países, tienen los sistemas de formación técnica o vocacional, considerados a veces como una opción “de segunda categoría”, solo apta para aquellos que no pueden estudiar una carrera universitaria. Como explica en este video Robert Lerman, del Urban Institute, “los aprendices son una alternativa de alto nivel, no la opción de último recurso“. En realidad, los sistemas de aprendices son una vía efectiva para acceder al mercado laboral, y en algunos países, están plenamente reconocidos dentro del sistema de educación formal. Incluso en países con sistemas nacionales de cualificaciones más flexibles, como Australia, es posible ingresar a la educación superior después de haber acabado con éxito un programa de aprendices.

Aprendices en sectores punta

Cuando pensamos en aprendices, rápidamente nos viene a la cabeza la imagen de alguna profesión manual, artesanal y poco cualificada. Pero los aprendices ganan terreno en cada vez más sectores: desde turismo a salud, pasando por banca o nuevas tecnologías. (Puedes visitar esta web para ver muchas de las profesiones que ya han integrado a aprendices en cinco países desarrollados ). Y los aprendices gozan de gran prestigio en países como el Reino Unido, donde empresas como Jaguar o Rolls Royce reciben cada año más solicitudes de admisión a su programa de aprendices, que las universidades de Oxford y Cambridge.

Aprendices, también en femenino

Por otra parte, la participación laboral de la mujer también se ha visto favorecida por la tendencia de ampliar los modelos de aprendices hacia el sector servicios (en Inglaterra o Australia, por ejemplo), que puede resultar más atractivo para las mujeres que otros sectores como la construcción o las actividades industriales. Además, países como Estados Unidos han realizado esfuerzos explícitos para fomentar la participación de las mujeres en actividades que han sido tradicionalmente consideradas masculinas y combatir estereotipos, incluyendo proveer apoyo mediante subsidios para el cuidado de los niños, flexibilizar los horarios de clase y promover un mayor control en la aplicación de políticas para prevenir la discriminación en el ambiente de trabajo, entre otros.

Aprendices de todas las edades

Otro mito sobre los aprendices es que es exclusivo para los jóvenes. A pesar de que ser aprendiz es el puente perfecto para que muchas personas transiten de la escuela al trabajo, la expansión y desarrollo de estos modelos dentro de un marco de cualificaciones reglado también facilita que estudiantes de ciclo superior, o incluso trabajadores activos, puedan acceder a los programas de aprendices en otras etapas de su vida. De esta forma, pueden reorientar su trayectoria profesional, o reengancharse al sistema educativo formal, mediante un sistema de formación mixta en la escuela y en el trabajo.

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Autor foto: Vivelab Medellin (Ministerio TIC Colombia)

About the Author

Laura Ripani
Laura Ripani es especialista líder en la División de Mercados Laborales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Se especializa en el área de mercados laborales, con particular interés en la mejora de oportunidades en los mercados laborales para jóvenes. Ha publicado ampliamente en revistas académicas en las áreas de mercados laborales, protección social y educación. Antes de formar parte del Banco, trabajó para el Banco Mundial en proyectos relacionados con la pobreza y los mercados laborales en América Latina. Cuenta con un Doctorado y una Maestría en Economía de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, y tiene una Licenciatura y una Maestría en Economía de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina.
Raquel Fernández
Raquel Fernández es consultora en la División de Mercados Laborales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde trabaja en el diseño e implementación de proyectos en las áreas de empleabilidad juvenil, inserción laboral y programas de aprendices, principalmente en el Caribe así como en investigación relacionada a estos temas. Antes de formar parte del BID, Raquel trabajó en la Unidad de Economía del Departamento de Desarrollo Sostenible para Latinoamérica y el Caribe del Banco Mundial. De manera más reciente, estuvo trabajando en el Consejo de Promoción de la Competitividad de Costa Rica como Directora de Programas y Proyectos. Cuenta con una licenciatura en Psicología de la Universidad de Chicago y con una maestría en Políticas Públicas de la Escuela de Gobierno de Harvard.
María Victoria Fazio
Maria Victoria Fazio es economista y trabaja como especialista en la División de Mercados Laborales del BID. Actualmente trabaja tanto en investigación como en desarrollo de operaciones en temas de capacitación laboral, empleabilidad de los jóvenes, informalidad y reforma de la seguridad social en América Latina y el Caribe. Sus áreas de experiencia también incluyen múltiples temas relacionados con educación, protección social, pobreza y desigualdad, crecimiento y productividad, entre otros. Se incorporó al BID como Joven Profesional para trabajar en la agenda de investigación de la Vicepresidencia de Sectores y Conocimiento en temas de informalidad y reforma de la seguridad social. Previamente trabajó en la Academia desde Argentina (CEDLAS, Universidad Nacional de La Plata) y en otros organismos internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

1 Comment on "Sistemas de aprendices, un modelo al alza"

  1. El sistema de aprendices o pasantia laboral es interesante opción de transición entre la finalización del sistema escolar y la inserción laboral, es un espacio en el que se pone a prueba la capacidad de adaptación del jóven y el descubrir sus habilidades laborales, todas sus potencialidades o dificultades en determinadas áreas y así va configurando su perfil laboral. También es un espacio en el que se chocan con las cosas negativas que tiene el trabajo, explotación laboral, maltrato, acoso laboral, etc. En ese sentido es conveniente la existencia de un ente, una organización que haga seguimiento y acompañe esta experiencia para evitar que sea traumática y sea una transición que favorezca su inserción laboral.

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