Por qué soy escéptico sobre el futuro del trabajo

Por qué soy escéptico sobre el futuro del trabajo

Últimamente, el tema de los cambios tecnológicos, supuestamente sin precedentes, está muy de moda en el debate sobre las políticas laborales. Los robots van a robar nuestros trabajos. Algunos pocos ganarán una fortuna mientras la mayoría no podrá conseguir empleo porque sus habilidades serán obsoletas. Si no entendemos el futuro del trabajo, tan distinto a lo que estamos acostumbrados, enfrentaremos un problema social y económico enorme.

Por mi parte, soy escéptico. No tengo duda de que habrá nuevas tecnologías que cambiarán el mercado laboral. Tampoco discrepo con la afirmación de que las políticas laborales tendrán que apoyar a los trabajadores que pierdan sus empleos por los cambios tecnológicos del futuro. Pero pienso que no estamos viendo algo realmente nuevo. Y creo que, al menos hasta ahora, la evidencia empírica está de mi lado.

No tengo duda de que habrá nuevas tecnologías que cambiarán el mercado laboral. Tampoco discrepo con la afirmación de que las políticas laborales tendrán que apoyar a los trabajadores que pierdan sus empleos por los cambios tecnológicos del futuro. Pero pienso que no estamos viendo algo realmente nuevo.

El ejemplo de los ascensoristas

Un artículo reciente (en inglés) de Robert D. Atkinson y John Wu analiza el mercado laboral de Estados Unidos desde 1850 hasta 2015. El artículo presenta varios casos de ocupaciones destruidas en el pasado. Para dar solo uno de los muchos ejemplos, había más de 100.000 ascensoristas (quienes operaban los ascensores) en 1950, pero casi ninguno a partir de 1990. Después de un análisis de los datos históricos, los autores concluyen: “Cuando realmente examinamos 165 años de la historia de los Estados Unidos, las estadísticas muestran que el mercado laboral estadounidense no tiene niveles de rotación laboral particularmente altos. (…) De hecho, es exactamente lo contrario. Los niveles de rotación ocupacional en los Estados Unidos están en mínimos históricos”.

Es importante resaltar que los autores no niegan que haya mucha inestabilidad laboral. Solo presentan datos históricos para mostrar que el fenómeno no es nuevo. Para complementar su análisis, presento aquí estadísticas sobre la rotación laboral en el mercado laboral mexicano. Las cifras son promedios anuales de las contrataciones y separaciones mensuales como porcentaje del empleo total registrado con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Es cierto que la rotación laboral muestra una tendencia al alza desde el 2009, pero la rotación laboral fue sustancialmente mayor en 2000 que en 2017.

¿Más o menos rotación laboral?

En 2000 acabábamos de tranquilizarnos del miedo que generó el problema informático del año 2000 (Y2K). Al llegar al año 2000, las computadoras iban confundirse y pensar que era 1900. Los teléfonos móviles ya existían, pero se usaban para hacer llamadas telefónicas en vez de hacer pagos bancarios o compartir memes. Si uno tenía miedo de subirse a un taxi cualquiera de la calle, se podía usar ese teléfono móvil para llamar a un sitio seguro de taxis, pero faltaban 9 años para la fundación de Uber. Nos preocupábamos por las posibles burbujas en mercados de valores, pero las criptomonedas no existían. Había muchas quejas del cinismo y falta de ética de trabajo de la generación X (mi generación) porque los millennials todavía no habían entrado al mercado laboral (algunos no habían nacido aún). Pero, a pesar de los avances tecnológicos en los últimos 17 años y la llegada de un grupo de jóvenes trabajadores que supuestamente buscan cambiarse de empleo a cada rato, la realidad es que había más rotación laboral en 2000 que ahora.

¿Qué mensaje debemos llevar de esta reflexión? En mi opinión, la posibilidad de que las habilidades de muchos trabajadores se vuelvan obsoletas es uno de los problemas más importantes que la sociedad enfrentará. No pienso que sea un problema nuevo, y tampoco veo evidencia de que el problema esté empeorando, pero es un problema serio. No nos asustemos —se han enfrentado estos problemas en el pasado—, pero sí ocupémonos en mejorar las respuestas de política pública. No veo por qué pensar que el problema será peor mañana que hoy, pero sí creo las políticas públicas de hoy son insuficientes ante tanta inestabilidad laboral. Y si no actuamos, también serán insuficientes mañana.

Copyright foto: phonlamaiphoto / 123RF Stock Photo

About the Author

David Kaplan
David Kaplan trabaja como especialista sénior en la División de Mercados Laborales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) desde el 2010, basado en México desde 2014. Antes de unirse al BID, David fue economista de investigación en la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, profesor asistente de Economía en el Instituto Tecnológico de México, y especialista en el desarrollo del sector privado para el Banco Mundial. David es experto en mercados laborales en países en desarrollo, particularmente en las áreas de regulación laboral y de seguridad social. David ha publicado artículos de investigación en revistas tales como la Revista de Perspectivas Económicas, la Revista de Economía del Desarrollo, y la Revista de Economía y Estadística. David recibió un Doctorado en Economía de la Universidad Cornell en 1998.

5 Comments on "Por qué soy escéptico sobre el futuro del trabajo"

  1. Maria Fernanda Narvaez | 16 febrero 2018 at 11:19 am | Responder

    Deberia educarse a la humanidad en prevencióon de enfermedades crear espacios para que todos nos eduquemos en mejorar la salud cuidar el planeta y los gobiernos deben incentivar y pagar esto ahora que los robots reemplazaran algunos trabajos hechos por el hombre.

  2. Me dijo una persona a la que admiro mucho que cuando los robots sustituyan muchas de nuestras actividades laborales actuales llegará el tiempo para el humano para el ciudadano para el individuo el tiempo del pensamiento eso significa que haremos más filosofía más razonamiento seremos más espirituales y nos dedicaremos menos a trabajar en acciones manuales o mecánicas como pasó hace años con los griegos en Boca un gran avance intelectual que marcó el desarrollo de la humanidad

  3. Walter Ricardo Menchola Vásquez | 16 febrero 2018 at 1:36 pm | Responder

    Sin duda que los robots, el trabajo automatizado, quita empleos y quitará mucho más en el futuro, pero el propio futuro es incierto, así como desaparecen empleos aparecen otros, y en campos que anteriormente no existían o no nos imaginábamos que existirían, ¿alguien en 1800 se imaginaba los trabajos que hoy tenemos?.Hay algo más del futuro, el trabajo tiene una serie de incentivos en el ser humano: el dinero que ganamos, el reconocimiento que obtenemos, las relaciones sociales que establecemos y ese “algo que hace que todas las mañanas nos levantemos a hacerlo, aunque no siempre nos encante”; lo más notorio y sobresaliente, dependiendo de cada sociedad, es el dinero que obtenemos, a través de el, podemos obtener bienes y servicios para nosotros y los nuestros ¿seguirá existiendo el dinero en el futuro o teniendo la importancia que hoy le damos?, esa interrogante será el detonante del trabajo en el futuro.
    Saludos

  4. Desarrollo o evolución ? Es preocupante que la tecnología llegará a reemplazar al ser humano !!el afán del hombre es insaciable….eso nos llevará y nos está llevando a la autodestrucción .

  5. Julieta Sanchez | 5 mayo 2018 at 10:22 am | Responder

    Si bien es cierto que la tecnología trae cambios positivos y hay diferentes controversias acerca del papel de los robots frente a los trabajos que actualmente son realizados por humanos, se hace necesario que los gobiernos de los diferentes países contemplen dentro de sus proyecciones financieras, recursos para capacitar a los desempleados, en nuevos roles para susanar el desempleo y prevenir una catástrofe social.
    Definitivamente es importante destacar los avances tecnológicos en medicina y en todos los campos y no necesariamente reemplazos por robots.

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