por Julia Johannsen y Michiko Tamashiro

desnutricion cronica

En el Distrito 8 de El Alto, Bolivia, el 21% de niñas y niños entre 0 y 5 años sufren de desnutrición crónica, de acuerdo a un estudio del BID que se publicará en el año 2015. Este no es el caso de Edysson y Joycy, quienes viven una niñez feliz y saludable en el mismo barrio predominantemente aymara, socioeconómicamente vulnerable y con escaso acceso a servicios básicos. ¿Qué hace la diferencia?

Cada dos semanas ellos reciben a Lucy, facilitadora del Consejo de Salud Rural Andino (CSRA), quien está encargada de enseñar a sus padres cómo pueden asegurar el crecimiento en talla de Edysson, y supervisar los factores de riesgo de la desnutrición crónica en hogares como este, con niños menores de 2 años o mujeres embarazadas de la zona. Las sesiones están diseñadas por un equipo de expertos en nutrición infantil del CSRA y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con la intención de cambiar el comportamiento de las familias en los hábitos alimenticios y la higiene en el hogar.

¿Cómo enseña Lucy a las familias?

Con la ayuda de un pequeño escenario portátil, Lucy comienza una función de teatro de títeres con personajes culturalmente modelados, tales como la niña con trenzas y pollera multicolor y el monstruo andino de la comida chatarra. Mediante diálogos y canciones bilingües en castellano y aymara, los títeres transmiten conceptos de nutrición e higiene de manera lúdica a la familia y particularmente a los cuidadores de los niños.

Como muestra el video a continuación, luego de la función, Lucy interactúa con la familia para comprobar el nivel de absorción de los mensajes, discutir posibles conflictos para su aplicación diaria y responder preguntas. Estas visitas domiciliarias incluyen consejería y acompañamiento a los padres y cuidadores. Además, el proyecto incide en los establecimientos de salud con asistencia técnica para las mediciones antropométricas y la correcta aplicación de los protocolos de atención.

¿Pero qué tan eficaces son los títeres para este propósito? Varios estudios afirman que el cambio de comportamiento, no solamente requiere transmisión de conocimiento, sino también experiencias prácticas y un vínculo emocional con los temas aprendidos. Una función de títeres o de teatro, una canción o cuento entretenido pueden provocar estas emociones positivas. Con ellas vienen los cambios diarios deseados en los hábitos de alimentación e higiene.

Con financiamiento del Fondo Especial Japonés de Reducción de la Pobreza (JPO) del BID y el trabajo operativo de la organización no gubernamental CSRA, se viene implementando esta intervención innovadora acorde con la política sanitaria de Salud Familiar Comunitaria Intercultural (SAFCI) del Gobierno de Bolivia. Esta incluye la estrategia de Atención Integrada a las Enfermedades Prevalentes de la Infancia (AIEPI) con un componente nutricional específico.

De manera transversal, la política SAFCI además considera la adaptación intercultural de los servicios en las comunidades. La intervención en El Alto se realiza en coordinación con el gobierno central y local, y tiene un enfoque de prevención de la desnutrición crónica y de promoción del crecimiento infantil adecuado.

Gracias a esta iniciativa, niños como Edysson y Joycy reciben una mejor nutrición y crecen adecuadamente. Esto tendrá  a un mejor desarrollo cognitivo y una mayor capacidad de aprender en la escuela. ¿Existen iniciativas similares en tu comunidad que usan métodos educativos innovadores? Compártelas en la sección de comentarios o a través de Twitter.

Julia Johannsen es especialista sénior en protección social en las oficinas del BID en Bolivia. Su trabajo se centra en el diseño y la supervisión de programas de transferencias condicionadas, sistemas de registro, desarrollo infantil temprano y en medición de pobreza y focalización de programas sociales.

Michiko Tamashiro es consultora del Fondo Especial Japonés en el Banco Interamericano de Desarrollo.

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Showing 7 comments
  • Ramiro
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    Es interesante ver que una intervencion especifica como los titeres puede operativizar uno de los principios fundamentales de la politica SAFCI, la interculturalidad, a partir de generar un dialogo “lúdico” horizontal entre la madre y el equipo de salud en el espacio propio familiar, FELICIDADES!

  • Julia
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    Hola Ramiro,
    Muchas gracias por tu comentario.
    Efectivamente, a veces son las cosas simples y ludicas que logran cumplir con las normativas y reformas del sector.
    Ahora toca evaluar si se puede mejorar el efecto en el cambio del comportamiento y lograr una reducción visible en la desnutrición crónica de los niños.
    Pero simple no significa fácil. Según lo que conoces, ¿piensas que los títeres requieren mucho esfuerzo por los facilitadores? ¿Les incomoda aplicar metodos teatrales, canciones y cuentos en la visita?
    No dudes en compartir tu opinión o experiencia al respecto ya que puede ser un criterio muy relevante para llevar estos enfoques a escala o no.
    Recibe un cordial saludo!
    Julia

    • Ramiro
      Responder

      Hola Julia
      Los títeres no requieren de mucho esfuerzo, porque se les ha dotado de materiales faciles de armar y transportar y no incomoda al personal porque el establecimiento es de confianza. En general estas actividades motivan al mismo equipo en el desarrollo de las actividades. El proyecto invirtió un importante espacio de tiempo para la capacitación del personal operativo en estas técnicas, no solo de utilización de los materiales sino, principalmente, en comunicación interpersonal con enfoque lúdico con principios de método “clown”.

  • Nydia Denny Montenegro
    Responder

    Qué interesante para los niños y niñas el método con los títeres y ¿los padres son accesibles? en todo lo que se emprenda con la comunidad lo importante es que se realicen las acciones que no se queden en el papel. La OMS recomienda consumir frutas y verduras. Es complicado porque los hábitos saludables dependen de varios factores, no siempre se tienen los recursos económicos o la cultura de una sana alimentación. Si se trata de recursos económicos, los mandatarios deberán cubrir dichas necesidades de las familias vulnerables y su ejemplo es de voluntades, a veces por la pobreza solamente se tienen harinas para consumir. En Santiago de Cali, Colombia, las frutas son caras y se necesita que los diferentes actores estén articulados. Aquí esto es complicado, hemos hecho las recomendaciones para que se conforme una Veeduría ciudadana para que haga recorridos en las Instituciones educativas para el control de los alimentos y que no se consuma comida chatarra y no ha sido posible. Se dijo en el 2011 y en el 2014. También pensamos que se debe educar a los niños y niñas, a las embarazadas y conocer su situación económica para prevenir la desnutrición en el recién nacido y en la madre. Quizá en Colombia se implementarán estas estrategias. Gracias por su aporte.

    • Julia
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      Hola Nydia,
      Es cierto que hay que separar las posibles barreras económicas de las culturales y analizar los factores críticos y posibles soluciones por separado. En lo económico, lo que hace este proyecto en Bolivia es adaptar las recomendaciones alimenticias de la OMS al entorno local, viendo en los mercados locales qué fuentes de proteínas y vitaminas estan disponibles y son accesibles para la población pobre, y asi adaptar las recomendaciones de manera creativa al bolsillo de la población local y su entorno, con recetas fáciles y ricas. Las iniciativas que Ud. describe también son interesantes y las cooperativas de reventa de verduras tienden a funcionar en países ricos en los mercados niches de productos orgánicos y locales, ya que requieren mucha organización institucional y coordinación entre los actores. Coincido con Ud. sobre la importancia de excluir las comidas chatarra de las escuelas y jardines infantiles. Esto me parece que es pura voluntad y concientización. Suerte en sus iniciativas en Santiago de Cali!

  • Ramiro
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    Julia y Nydia

    El trabajar con titeres y los niños tiene tambien otro transforndo y es el de cimentar valores desde la niñez. Con la mamá y/o los cuidadores podemos esperar cambiar/mejorar/fortalecer conocimiento, actitud o prácticas de alimentación, aspecto que coincido con ustedes esta influido por varios factores. Hay mucha información y evidencia sobre “La educación en la niñez como agente del cambio social”, entonces esperamos que los niños en sus vidas y familias (en el futuro) aprendan la importancia de una alimentacion sana y se mantenga en el tiempo como un valor fundamental.

  • Leticia
    Responder

    Hola! Muchas gracias por este post. Soy dietista-nutricionista y maestra infantil. Tengo experiencia en ambos campos y estoy particularmente interesada en la educación nutricional a través del arte en todos los niveles de población. Creo que es un campo poco valorado y estudiado pero que puede beneficiar mucho a que los programas de educación nutricional ayuden realmente a que se produzca un cambio en el comportamiento hacia elección de alimentos más saludables, especialmente en la población infantil y sus familias. Actualmente estoy buscando más información porque me gustaría investigar a fondo sobre la manera de incorporar programas de arte en la práctica de la educación nutricional y comprobar su efectividad para que mucha gente se pueda interesar y beneficiar de ello. Creo que los títeres son una poderosa herramienta de transformación. Yo he vivido la creación de títeres en mis estudios de magisterio y creo que tienen gran poder terapéutico y transformador. Me gustaría tener más información sobre estos u otros programas en esta línea. Muchas gracias!!! y Felicidades por vuestro trabajo!!.

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