por Rita Sorio.

Los beneficios que la atención a la primera infancia generan al conjunto de la sociedad están bien documentados, incluso existe importante consenso en torno a la idea de que dichos beneficios exceden con creces sus costos. Menores índices de criminalidad, el acceso a la educación, la salud y la integración social mejoran como consecuencia de los programas de atención a la primera infancia.

En este contexto me gustaría contarte sobre el país donde trabajo actualmente: Uruguay. Este año, 2015, se registró el mínimo histórico en la mortalidad infantil. Incluso el Presidente Tabaré Vázquez remarcó este hito tan importante en las jornadas de trabajo por la infancia “De primera y para siempre” que se celebraron hace unos días.

También se ha logrado que más del 99% de los embarazos sean controlados y alrededor del 90% de ellos, independientemente de su condición social, mantengan al menos 5 controles prenatales (MSP 2015). Esto es un avance muy positivo si consideramos que los protocolos de controles prenatales para embarazos de bajo riesgo sugieren un mínimo de 4 y un máximo de 8 visitas durante todo el embarazo.

A pesar de esto, no se ha podido evitar la generación de fuertes inequidades tanto sociales -si se analizan los datos por quintiles de ingresos, nivel educativo del hogar, o prestador del servicio-, como territoriales -si se analizan los indicadores a nivel de diferentes departamentos del país, y en diferentes zonas dentro de un mismo departamento. A modo de ejemplo, el 10% de los niños menores de cuatro años que viven en hogares pobres sufre inseguridad alimentaria, solo un tercio de estos niños asiste o ha asistido a un centro educativo o de cuidados y un 20% de los mismos presenta un rezago en su desarrollo (ENDIS 2015).

Actualmente, y como resultado de varios esfuerzos y nuevas iniciativas de los últimos años, el país está apostando fuertemente a dar un salto cualitativo hacia la construcción de un Sistema de Protección Integral a la Primera Infancia. En este sentido, el Programa Uruguay Crece Contigo (UCC) ha logrado avanzar simultáneamente en la generación de acciones de carácter universal y, al mismo tiempo, salir al encuentro de las madres más vulnerables y acompañarlas junto a sus niños de hasta cuatro años en los fuertes  desafíos que enfrentan en estos primeros años de vida.

Con esta estrategia se han alcanzado en un corto período de tiempo mejoras sustantivas entre los beneficiarios del programa. Entre ellas, la duplicación del nivel de acceso a transferencias condicionadas como ser la Tarjeta Uruguay Social, la Canasta de Riesgo Nutricional y la reducción sustantiva de los niveles de anemia y de las alteraciones al desarrollo infantil. Asimismo se registraron cambios relevantes en las prácticas de crianza de las familias que cuentan con visitas domiciliarias (cantar, contar cuentos o jugar) y en la captación temprana del embarazo, particularmente en los casos de madres adolescentes.

En la misma línea, el país acaba de aprobar la Ley de creación del Sistema Nacional Integrado de Cuidados (SNIC) que se propone universalizar la atención para niños de tres años en el  2020,  incrementar sustantivamente la oferta para niños de uno y dos años, en modalidades innovadoras en respuestas a necesidades diferenciadas, unificar los sistemas de supervisión para garantía de la calidad y formar y certificar cuidadores especializados para la atención de estas poblaciones.

Para aprovechar esta oportunidad histórica de recorrer un camino nuevamente innovador, Uruguay se enfrenta a preguntas de gran relevancia: ¿cómo garantizar la oferta de servicios necesarios para los niños que más lo necesitan?, ¿cómo mejorar la calidad de las prestaciones ofrecidas?, ¿cómo crear nuevas intervenciones que den respuesta a las nuevas necesidades de las familias en un contexto de crecimiento del empleo femenino?

En un esfuerzo colectivo e intersectorial, estos temas fueron analizados en las jornadas de trabajo por la infancia “De primera y para Siempre” donde especialistas internacionales en primera infancia participaron de este evento en el que junto a sus pares uruguayos reflexionaron sobre los desafíos que en materia de crianza y cuidados enfrenta Uruguay a la luz de los últimos avances a nivel regional y global.

El Presidente presentó en su discurso muchas cifras y repitió varias veces que la infancia es un tema de todos y no es propiedad nadie (hablaba de la inter-institucionalidad de la cual hablamos antes en otro post).  Pero algo que me marcó fue su frase “Cuando pensemos en adolescentes pensemos antes en su infancia, en qué hicimos por protegerlos”. ¿No será esta la mejor política de ciclo de vida?

¿Tiene tu país desafíos similares a la hora de ofrecer cobertura integral para la primera infancia? ¿Cuáles de las experiencias aquí compartidas podrían ser aplicables en tu país? Comparte tus reflexiones en la sección de comentarios abajo o mencionando a @BIDgente en Twitter.

Rita Sorio es especialista líder en protección social y salud del Banco Interamericano de Desarrollo en la sede de Uruguay.

Recommended Posts
Showing 2 comments
  • Nydia Denny Montenegro
    Responder

    Pienso que todos los países deben enfocarse en Políticas Publicas y programas en beneficio de la niñez, pero con responsabilidad que estos no se queden en el papel, que la comunidad participe en la construcción de los mismos que realice seguimiento y control a dichos programas, que tengan continuidad cuando se ha realizado evaluación y el impacto es positivo y muestra la población beneficiada, en Colombia existen varios programas enfocados a la niñez, pero es un tema que ahora se le esta dando prioridad estuvo olvidado por décadas y falta voluntad política, el tema no solamente es competencia del Estado es también de los territorios esperamos que con las nuevas Normas que tenemos podamos luchar en favor de la niñez, de todas maneras pienso que no es suficiente atender la primera infancia porque esto no garantiza nada, los menores cuando cumplen la edad salen del programa y quedan desprotegidos en su edad de adolescentes y vienen de hogares muy pobres donde muchas veces toda la familia tiene necesidades bien sea educativas, laborales, de salud porque el aseguramiento total tampoco esta garantizando los servicios de salud oportunos es el problema que tenemos, no es suficiente un carnet y las Normas vigentes no se hacen cumplir, de esta manera sera difícil cumplir con las metas. Gracias por los comentarios ya que nos ayudan como aportes en nuestros países les deseo muchos éxitos para el nuevo año.

    • BID - Blog
      Responder

      Muchas gracias por tu comentario, Nydia. Todos los puntos que mencionas son muy relevantes. Esperamos que te suscribas a este Blog haciendo click aquí http://eepurl.com/ZB2fL para recibir más artículos, oportunidades y publicaciones relacionadas al tema de desarrollo infantil. Saludos y excelente año.

Dejar un comentario

Start typing and press Enter to search