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Por María Caridad Araujo.

Un elemento no negociable de los programas de desarrollo infantil es la necesidad de involucrar a la familia. Para intercambiar ideas sobre este y varios otros temas, quisiera aprovechar e invitarte al nuevo curso gratis sobre Políticas Efectivas de Desarrollo Infantil que comenzará el 19 de julio. Mientras te inscribes y esperamos su inicio, sistematizo en este artículo ciertas lecciones que hemos aprendido sobre la participación de la familia. Algunas de ellas vienen de mi propia experiencia y otras las recojo de la de mis colegas.

  1. Las relaciones humanas

La relación entre el proveedor (es decir, el personal del programa) y la familia y entre el proveedor y su supervisor son esenciales porque modelan el tipo de interacciones adulto-niño que se quieren lograr en el hogar y en el aula. Queremos relaciones receptivas, cálidas, respetuosas. El proveedor debe saber escuchar, pedir la opinión de la familia y dar retroalimentación positiva. De la misma forma, el supervisor debe saber escuchar, pedir la opinión del proveedor y retroalimentar positivamente.

  1. Los costos de transporte

El lugar en donde se lleva a cabo la intervención determina cómo se comparte el costo de traslado y transporte entre la familia y el proveedor. Si es que la intervención se realiza en el hogar, es el proveedor quien asume la totalidad del costo de transporte. Si es que la intervención se realiza en un centro comunitario o un centro de salud, es la familia quien asume el costo del desplazamiento. En este caso, la familia además debe incurrir en otros costos, como por ejemplo encontrar a alguien que pueda encargarse de los otros hijos mientras la madre y sus niños pequeños participan del programa de desarrollo infantil.

  1. Demanda de tiempo de la familia

Además del tiempo necesario para la participación en el programa, hay que tener en cuenta otras demandas que éste pueda sumar tiempo de la familia: elaboración de materiales, otras actividades relacionadas al programa, voluntariados, etc. ¿Cuán necesarias son cada una de ellas para el logro de los objetivos esenciales del programa?

  1. Los otros niños del hogar

Al trabajar con familias hay que tener en mente a los otros niños en el hogar, no solo a aquellos que directamente se benefician del programa de desarrollo infantil. No se quiere generar desequilibrios o preferencias entre hijos en el hogar. Estas preferencias pueden afectar la cantidad y calidad del tiempo, atención, esfuerzo y recursos que las familias invierten en sus hijos y generar desigualdad entre hermanos. El espíritu del trabajo con familias es precisamente el opuesto. Queremos lograr cambios en los comportamientos de los padres y en sus prácticas de crianza, de tal manera que éstos permanezcan incluso cuando haya terminado el ciclo de esa familia en el Programa. Queremos que esas buenas prácticas resulten en beneficios para los otros niños del hogar.

  1. La rutina diaria

En la medida de lo posible, el trabajo con familias busca vincular las actividades lúdicas y de aprendizaje a los momentos de la rutina diaria de la familia: el baño, la caminata al mercado, la comida, por nombrar algunas. Es durante las rutinas diarias donde se busca lograr más y mejores interacciones adulto-niño. Es en los espacios en donde transcurren las rutinas diarias en donde tenemos que aprender a jugar, cantar y hablar con nuestros niños. Crear espacios nuevos o proponer actividades fuera de esas rutinas puede resultar en una menor adopción de las prácticas que buscamos promover con el programa.

  1. Cambios en la familia

El trabajo con familias busca mejorar la autoestima de los padres, que ellos disfruten más de la crianza, que comprendan el papel esencial que tienen en el desarrollo de sus hijos. Al trabajar con familias, queremos promover la capacidad de observación de los padres de lo que hace el niño, la retroalimentación positiva, la celebración de sus logros, la identificación de actividades que no sean ni demasiado fáciles, ni demasiado difíciles para el niño.

¿Tienes recomendaciones que añadir a las 6 de esta lista? ¿Sabes cómo mejorar estos servicios? No te olvides de inscribirte al curso gratuito Políticas Efectivas de Desarrollo Infantil para intercambiar ideas sobre los servicios, la calidad y las decisiones en el área de desarrollo infantil en la región. Sigue la conversación en @BIDgente

María Caridad Araujo es economista líder en la División de Protección Social y Salud del Banco Interamericano de Desarrollo.

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Showing 2 comments
  • Marco Preciado Muñoz
    Responder

    Los proveedores deben medir en las visitas domiciliarias, el ejercicio de las buenas practicas, en la vida cotidiana de la familia.

    Los diferentes proveedores (Personal de Salud, Agente Comunitario, Personal de los Programas Sociales), deben manejar un solo lenguaje, enfocado en el desarrollo infantil temprano y también en vida digna, cuando se trabaje a nivel comunal y familiar.

  • Responder

    Hola tratabajo con familias, sobre todo con mujeres que en su mayoría son las responsables de sus hijos. Algo que he aprendido con ellas es que escuchar abrir un espacio entre ellas hablar de sus experiencias de vida tanto las positivas como las negativas, y observar que hay otras mujeres que también tienen o han pasado los mismos problemas. Ayuda mucho hacer catarsis y comprender por qué ellas actúan así y comenzamos a ver cambios con sus hijos. Ellas se empoderan en su rol de ser madres. Es una experiencia muy gratificante, se hace a nivel grupal y después a nivel individual.

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