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por Rita Sorio (*)

anemia

En las Américas la prevalencia de anemia ha sido estimada en 29,3%. Aunque parezca irónico, en Uruguay, país conocido por sus altos consumos de carne, la prevalencia de anemia en niños supera este promedio. Según los datos de la última encuesta nacional sobre estado nutricional, prácticas de alimentación y anemia, el 31,5% de los niños entre 6 y 23 meses presenta anemia.

La anemia  tiene consecuencias  ampliamente conocidas en los procesos de crecimiento y desarrollo infantil, así como en la morbilidad y mortalidad de las madres y los niños. Según demuestran diferentes autores, la presencia de anemia implica diferencias de entre 6 y 10 puntos en las escalas de desarrollo mental y motor, en comparación con niños no anémicos, siendo muchos de estos efectos irreversibles en el aprendizaje.

A nivel mundial, el factor que más contribuye a la aparición de la anemia es la deficiencia de hierro. Se asume generalmente que 50% de los casos de anemia se deben a esta carencia, pero la proporción varía entre grupos de población. Entonces, ¿por qué la anemia continúa siendo un problema para los niños uruguayos?

La anemia en Uruguay

Si bien la anemia durante la infancia temprana es un fenómeno que afecta indiscriminadamente a todos los sectores de la población, al estudiar la información en base al ingreso de los  hogares, se evidencia que en los de mayor ingreso la prevalencia de anemia se presenta como un problema de salud pública leve. Los niños entre 6 y 11 meses son los más afectados; en este grupo de edad la anemia alcanza al 41%, lo que representa un problema de salud pública grave.

Los niños menores de 2 años tienen, por su acelerado crecimiento, las necesidades de hierro más altas a lo largo del ciclo de vida, si las analizamos por kilogramo de peso corporal. El consumo de carne en estas etapas no es muy alto y aún con la mejor consejería alimentaria no es posible satisfacer estas altas necesidades de hierro. Por eso a pesar de ser un país de cultura carnívora, la anemia es prevalente y un desafío importante para el desarrollo de las futuras generaciones.

La nueva estrategia

Conociendo este problema, Uruguay Crece Contigo (UCC) ha emprendido una estrategia para prevenir la anemia en los menores de 4 años a través del trabajo de sus “operadores de cercanía”. Ellos son el personal del programa que visita regularmente a los hogares vulnerables con el objetivo de fortalecer sus prácticas de crianza. En esta iniciativa contra la anemia, los operadores de cercanía trabajan en equipo con los técnicos del área de salud.

Una de las acciones que realizan estos equipos es la medición de hemoglobina por punción capilar por medio de unos aparatos llamados hemoglobinómetros portátiles, que permiten la medición en el hogar y pueden ser utilizados por los propios operadores.

Se comenzó con un programa de 3.565 niños y los resultados preliminares han sido sorprendentes. Al final de la intervención que acompañó a las familias en promedio por 10 meses, la anemia se redujo de 32% a 9%.  Esto se dio gracias a la tecnología que ha permitido detectar la anemia de forma oportuna pero también gracias a la información que los equipos de cercanía brindaran a las familias sobre los problemas relacionados a la anemia y sus consecuencias, y la importancia de concurrir a los servicios de salud y tomar la suplementación de hierro.

anemia barras

Este es un resultado importante para los niños de Uruguay, ¿crees que vale la pena replicarlo en tu comunidad?

(*) Se agradece la colaboración de Gabriel Corbo y Florencia Cerrutti del Programa Uruguay Crece Contigo

Rita Sorio es especialista líder en la división de protección social y salud (@BIDSPH) del BID en Uruguay. Su trabajo se centra en sistemas de salud con énfasis en gestión y planificación.

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Showing 7 comments
  • neder beyhaut
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    Llama la atención este dato, que en un país con un consumo de carne tan alto por habitante (100 Kg por año por persona, un churrasco por día por persona) tenga esta incidencia. Y llama la atención que sea también relativamente frecuente en la clase pudiente, algo más del 10%. ¿No será que habría que repensar si la dieta con pecho directo exclusivo tantos meses es adecuada e introducir más precozmente la alimentación como la carne aunque parece que esto no es suficiente? También creo que incorporar la carne requiere paciencia y dedicación que los padres (nosotros) o los baby sitter no estamos tan dispuestos a tener hoy día.

    • Fernanda
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      No debería llamar la atención porque: 1) en el Uruguay la carne es cara y este es un país pobre, 2) Ser Vegano en las clases “altas” está de moda, 3) en estos estratos sociales altos puede estar mal visto comer carne porque no sigue la moda 4) No existe sabiduría sobre las propiedades de los alimentos en los ciudadanos en su mayoría y así los ricos en hierro como la espinaca (entre otros) por ejemplo, que puede suplantar perfectamente a un buen churrasco no se sabe 4) el pediatra marca la dieta del niño diciendo: – Ya puede comer carne y no dice: Este niño debe consumir hierro.
      Somos un país sub desarrollado y estas son las más claras consecuencias de lo que se vive en el 2014 en un país como tal.

  • carmen
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    La anemia no es por deficiencia de hierro simplemente; hay varios tipos de anemia, entre las mas severa es la autoinmune.

  • Mel
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    Hace muchos años que se demostró que el clampeo y corte tardío del cordón umbilical, aumenta sensiblemente las reservas de hierro de los bebés, por lo que la OMS lo recomienda. Sin embargo en Uruguay en la mayoría de las mutualistas y en algunos hospitales, se insiste con el corte inmediato, contrario a la evidencia científica y eso que es solo esperar un par de minutos. Empecemos por el principio, empecemos por prevenir y no por curar.

    • Fernanda
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      No tenía ese dato del corte del cordón, ni de la autoinmune …. en realidad nunca lo estudié porque no es mi campo y no tuve ese problema nunca, pero en fin, estaría bueno que entonces el BID corrigiera primero el título que es aberrante y 2do todos los por qué de la anemia que ya veo no se limitan al comer carne …. no sé, creo que estaría bueno porque es un poco feo de más “Carnívoros ….. “

  • Victoria
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    Me viene a la cabeza la frase esa de “Si ves un hombre con hambre, no le des un pescado, enséñale a pescar”.
    Lo importante no es sólo la alimentación, es la EDUCACIÓN que tengan los padres para tener la capacidad de interpretar y acatar lo que le indica el pediatra del niño, y seguir las normativas establecidas a nivel de Salud Pública.
    Todos los niños y niñas de Uruguay hace años que tienen un “Carné de salud del niño” donde además de llevarse el registro de los controles médicos, se puede encontrar información de cuándo y qué darle de comer al niño así como tablas de indicadores de crecimiento en talla y peso. El cuaderno también incluye sugerencias de seguridad vial y en el hogar.
    Como bien dice la nota del blog, “el consumo de carne en estas etapas no es muy alto” (entre otras razones porque comen porciones pequeñas) “y aún con la mejor consejería alimentaria no es posible satisfacer estas altas necesidades de hierro”, por eso todos los pediatras que conozco hacen que los padres le den a los bebes de hasta dos años hierro directamente. No debo haber gastado más de US$ 20 en comprarlo durante los dos años que mi hijo lo tomó. No parece ser un tema económico tampoco… Además, UNICEF entrega gratuitamente una especie de manual de cocina para las distintas etapas de desarrollo, desde los seis meses hasta los 12 años, donde se muestra con fotos los tamaños de las porciones que se deben ingerir. Este libro también tiene recetas, menús y tips de cómo hacer que la comida sea nutritiva y no necesariamente cara.
    La cuestión es siempre la misma, la EDUCACIÓN. Y hay que empezar por la escuela, no pretender que la gente cambie sus hábitos cuando ya son adultos. Tal vez estos “Operadores de cercanía” podrían trabajar en la prevención a nivel de escuelas y liceos para explicarle a quienes sí están en edad de aprender, por qué es importante comer determinados alimentos y cómo esto afecta su desarrollo (que no tiene nada que ver con ser flaco). Así, cuando esos niños sean padres, entenderán la importancia de seguir las indicaciones de cuidado de sus hijos que se les darán, y que no es “porque si”.
    Entonces, creo que es tiempo de pensar en repartir cañas y carnadas. Así tendremos mejores padres y niños más sanos.

  • Nydia Denny Montenegro
    Responder

    Buenos todos los comentarios, nos retroalimentan y aprendemos. Es un tema preocupante y valdría la pena mirar varias cosas, por ejemplo si los alimentos que consumimos hoy nos dan los mismos nutrientes de años atrás. Se ve la diferencia en los alimentos. No es lo mismo cuando los mismos se cosechaban cuando cumplían su tiempo de maduración que hoy que en corto tiempo salen los productos o sea a la fuerza. Personalmente casi no consumo frutas son caras y de mala calidad no tienen el mismo sabor de antes. Pienso que no me dan los nutrientes que necesito, lo mismo es la carne, el pollo, el pescado, los huevos, etc,etc. Sería bueno que los investigadores analizaran si los alimentos transgenicos son tan buenos como los no trasgenicos y cuáles son los países donde estamos consumiendo estos alimentos o será que estamos comiendo solamente para llenarnos, porque de nada sirve que se estén haciendo campañas para que las madres alimenten con leche materna a sus bebés si ellas no se están alimentando adecuadamente, lo cierto es que para prevenir la anemia se necesita la combinación de varios alimentos.

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