© Blog Primeros Pasos de la División de Protección Social y Salud del BID

por Clara Alemann.

En Estados Unidos, la mitad de las niñas están insatisfechas con su cuerpo, el 42% de las alumnas de entre 1er y 3er grado desean ser más flacas; mientras que entre las de 10 años, el 81% teme ser gorda, y peor aún: 10 de cada 100 niñas sufre de trastornos alimentarios lo cual perjudica la buena nutrición que necesitan para pensar y aprender. ¿Qué dicen estas estadísticas de las expectativas de género y la autoestima infantil?

Desde muy temprano, padres, maestros y medios de comunicación enseñan a las niñas que su valor como persona está determinado primordialmente por su rol reproductivo, su delicadeza, belleza, delgadez y no por su inteligencia, asertividad, creatividad y capacidad crítica o de liderazgo. Un reciente post discutía el alarmante sesgo de género en las preocupaciones parentales por sus hijos. Estas expectativas, tanto parentales como sociales, afectan el desarrollo de aspectos clave de la personalidad, los comportamientos y la salud. De la misma forma, y aunque de manera diferente,  limitan el desarrollo del potencial de niños y niñas relacionado a sus experiencias y oportunidades de vida. Esta vez, hablaré de cómo éstas afectan a las niñas.

A los 6 años, una niña ya comprende que su apariencia física es un aspecto vital de su identidad, y que su cuerpo es su punto de venta ante el mundo que la rodea. El bombardeo mediático al que están expuestas las niñas donde la imagen, vestimenta y marketing manifiestan la falta de respeto y la objetivación de las mujeres, afecta el desarrollo de su autoestima, la creencia en su capacidad de lograr lo que se proponen en la vida y la relación con su cuerpo.

La autoestima y la auto-eficacia (creencia en la propia capacidad de alcanzar las metas que uno se propone) están asociadas a la capacidad de tener aspiraciones, de determinar metas que consideramos importantes y de actuar en consecuencia, transformando los recursos y oportunidades a disposición en resultados deseables. Las expectativas de género también afectan la predisposición que tienen las niñas a aprender habilidades que facilitarían su inserción productiva en el futuro. Hay evidencias experimentales provenientes de EEUU sobre la discriminación velada que existe en la academia contra las mujeres, basada en la creencia de que son menos competentes que los hombres, incluso comparando logros educativos y habilidades. Diversos estudios identifican entre las principales barreras que enfrentan las mujeres para prosperar en las ciencias, la persistente desvalorización y la desmotivación de continuar en este camino, que junto a las permanentes dificultades que enfrentan, resultan en el abandono de sus carreras por la mayoría de quienes lo intentan.

Ante este panorama, ¿cómo podemos crear entornos de aprendizaje, familiares y sociales, que fortalezcan la confianza de cada niño o niña y en donde su valor radique en quienes son, no en su belleza física, su fortaleza, o en cumplir con mandatos sociales rígidos? ¿Cómo podemos estimular la creatividad, la innovación, el desarrollo de los talentos de niños y niñas sin cercenar su potencial?

Creo que es importante sensibilizar a educadores y padres sobre el rol que juega el género en el desarrollo de los niños, y que “pensar” que ofrecemos las mismas oportunidades a todos no alcanza para equilibrar las desigualdades que existen en nuestra sociedad. Trabajar proactivamente para que nuestra cultura sea inclusiva y permita, independientemente del género, la edad, el nivel socio-económico, la raza o la etnia del niño, que este pueda desarrollar su potencial, debería ser una dimensión central de la calidad que buscan los programas de desarrollo infantil temprano. Propongo algunas prácticas que madres, padres y educadores pueden usar para estimular la confianza de niños y niñas:

  • Valoremos ante todo como es una niña (sus ideas, decisiones, su coraje para expresar lo que piensa, su manera de resolver un problema) y no cómo luce o cuánto pesa.
  • Alentemos a los niños a perseguir una pasión. Esto fortalecerá su auto-estima, desarrollará habilidades intrínsecas que disminuirán el foco en la apariencia.
  • Promovamos la toma de decisiones constructivas sobre aspectos significativos de sus vidas así como a resolver problemas a su manera, en vez de hacerlo nosotros en su lugar.
  • Promovamos en las niñas la toma de riesgos (dentro de lo razonable) y la prueba de actividades fuera de su zona de comodidad.
  • Permitamos el disenso con los adultos, así las niñas aprenderán a defender sus convicciones y a no resignarlas por mantener una relación o un trabajo, a no ser silenciadas y a ser escuchadas (aunque les digan que esto no es sexy) por sus futuros pares, jefes y novios.
  • Limitemos su exposición a los medios masivos de comunicación, preservando el espacio para que desarrollen sus propias ideas, creatividad e imaginación basadas en su experiencia directa.

En instituciones educativas (ver también el documento Guía sobre el desarrollo de ambientes de aprendizaje sensibles al género que está en inglés):

  • Enseñemos a las niñas a concentrarse en sus aspiraciones y metas, a elegir relaciones y actividades que las hagan felices y saludables.
  • Seleccionemos materiales didácticos que reflejen los intereses y experiencias de vida de niños y niñas, y que no representen a niñas y mujeres en roles serviles. Procuremos representar la diversidad de hombres y mujeres en roles de liderazgo, profesionales, de cuidado, donde unas y otros se muestren fuertes, imaginativos, valientes, afectuosos, en necesidad de ayuda, etc.
  • Expongamos a niños y niñas por igual a una variada serie de habilidades y conocimientos que los prepararán para la vida adulta.
  • Consideremos el frecuente bajo nivel de autoestima en las niñas y otorguemos suficiente tiempo para pensar y responder una pregunta antes de pasar al próximo alumno.
  • Alentemos sus elecciones de actividades no convencionales y la prueba de actividades fuera de su área de comodidad.
  • Aseguremos que tanto niños como niñas participen -buscando alentar a los más reacios o tímidos- expresando sus ideas, asumiendo responsabilidades dentro y fuera del aula, tomando decisiones, etc.
  • Involucremos a los niños en actividades culturales, deportivas y artísticas que desafíen los estereotipos de género.
  • Sostengamos una política de tolerancia zero con medidas punitivas ante las burlas y acoso basado en el género tanto adentro como fuera del aula.

Comparte este post con maestros, madres y padres a través de Twitter y Facebook. Con estas prácticas, espero que entre todos avancemos hacia comunidades en las que niños y niñas desarrollen su capacidad de pensar el mundo que los rodea críticamente, de perseguir metas que tengan sentido para ellos y de tomar decisiones que los lleven en esa dirección.

Clara Alemann es consultora de la División de Género y Diversidad del BID. Es especialista en diseño y gestión de programas de desarrollo social y político con una perspectiva de género. Su trabajo se centra en la integración de un enfoque de género en el diseño y ejecución de operaciones de protección social y salud en las áreas de salud sexual y reproductiva, programas de transferencias condicionadas, desarrollo infantil temprano, juventud en riesgo y violencia contra la mujer.

Recommended Posts
Showing 8 comments
  • ROSA MARITZA QUIÑONEZ QUIÑONEZ
    Responder

    MUJERES Y NIÑAS
    Es recomendable hacerlo circular.

  • ROSA MARITZA QUIÑONEZ QUIÑONEZ
    Responder

    MUJERES Y NIÑAS_
    Mis felicitaciones a esta serie de análisis e informciones relacionadas con la perspectiva de género y enfoque diferencial.

  • ROSA MARITZA QUIÑONEZ QUIÑONEZ
    Responder

    MUJERE Y NIÑAS_
    Es recomendable esta serie de informaciones con perspectiva de género con enfoque diferencial etário, en este caso, las niñas.

  • Clara
    Responder

    Muchas gracias por tu interes en el tema y en hacerlo circular Maria Rosa

  • Rocio Urizar
    Responder

    Es un tema transversal para el mundo entero, si esto es en un pais desarrollado, como estan en los paises subdesarrollados. Este tema debería de impartirse como parte de la educación a todo nivel, no solo con las niñas y niños.
    Felicitaciones por esta serie de información, es necesario sociabilizar este tema.
    Gracias

pingbacks / trackbacks
  • […] y el entorno social tienen que ver con la imagen que ellas tienen de sí mismas y de las expectativas de belleza y apariencia que se generan por el simple hecho de ser […]

  • […] y el entorno social tienen que ver con la imagen que ellas tienen de sí mismas y de las expectativas de belleza y apariencia que se generan por el simple hecho de ser […]

  • […] y motivó por verse, como afroamericana, reflejada en él. Esto ocurre incluso hoy, ya que los niños y las niñas están expuestos a imágenes y expectativas con los que no se identifican. Tanto la televisión como las redes sociales son culpables de la […]

Dejar un comentario

Start typing and press Enter to search