¿Cómo puede ayudar el crowdsourcing a América Latina en la era digital?

América Latina usa cada vez más el crowdsourcing para resolver problemas sociales en la era digital

Imagínate que eres un gobierno que está afrontando varias crisis sociales. Normalmente, esto podría llevarte a crear comisiones gubernamentales, acudir a equipos de investigadores del gobierno y contratar servicios de asesoría. Podrías incluso celebrar audiencias públicas. Pero nunca llevarías tus problemas a las “masas” de Internet.

No obstante, en los últimos 10 a 15 años, los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales, tanto en los países desarrollados como en aquellos en vías de desarrollo, han venido aprovechando cada vez más la capacidad del Internet para obtener información de todo tipo en tiempo real, desde delincuencia y corrupción, hasta servicios del gobierno, epidemias de enfermedades y soluciones de problemas. Y así han descubierto que al hacer crowdsourcing—creación de nuevas plataformas en Internet o aprovechamiento de las existentes para la participación de ciudadanos o empresas— pueden aprovechar las habilidades de reportaje y la creatividad para resolver problemas de un grupo aparentemente ilimitado de aficionados y expertos en Internet.

La penetración digital en América Latina ofrece condiciones óptimas para el crowdsourcing

América Latina, una de las regiones de más rápido crecimiento en el desarrollo de Internet, donde cerca de un 15% tiene acceso a redes fijas de banda ancha y la mitad de su población está conectada, se ha convertido en un lugar fértil para tales empeños—por lo menos fuera del ámbito del sector privado.

En Brasil, varios sitios web y aplicaciones permiten a los usuarios denunciar delitos en tiempo real, de manera anónima, contribuyendo con ello a la creación de mapas delincuenciales que sirven para alertar al público y ayudar a la policía. El gobierno colombiano, con el apoyo del BID, utiliza un programa por Internet que permite a los ciudadanos por un lado denunciar problemas del servicio municipal de agua y por otro contribuir a solucionarlos. El crowdsourcing también ha sido utilizado en toda la región para solicitar sugerencias de todo tipo al público, desde la nueva legislación hasta formas para combatir los problemas sociales, como la conducción en estado de embriaguez.

La gran virtud del crowdsourcing es su asombrosa capacidad para aunar el talento de personas que trabajan en una amplia gama de disciplinas y poseen conocimientos que extraen de las culturas, con frecuencia insulares, de las burocracias y las instituciones que necesitan ayuda.

El sector privado se ha quedado rezagado

Aun así, en América Latina, esta tendencia no se ha extendido rápidamente al sector privado. Hoy, el mundo desarrollado está lleno de empresas de crowdsourcing como InnoCentive y Kaggle. Estas cobran una tarifa a otras empresas por publicar desafíos en sus plataformas, y así llegar a redes de decenas o incluso cientos de miles de posibles solucionadores de problemas.

Cientos de grandes empresas, especialmente en Estados Unidos, utilizan el crowdsourcing para publicar desafíos. Estos van desde cómo poner flúor en polvo en un tubo de pasta de dientes, hasta el aprendizaje automático de los gestos humanos, y la ciencia de datos requerida para determinar cuáles artículos publicar en la página web de un periódico. Además, las empresas les están pagando a quienes resuelvan con éxito los problemas, y dichos pagos por lo general son inferiores al costo de hacer el trabajo internamente o a través de consultorías.

De hecho, la cultura del crowdsourcing, incluso ha llevado a empresas, desde emergentes hasta multinacionales, a celebrar eventos de hackathon donde los desarrolladores aficionados pueden probar, mejorar y jugar con los productos actuales de las empresas, utilizando sus habilidades de programación informática. El resultado de dichos eventos es evidente: las empresas obtienen ideas innovadoras, a la vez que identifican a nuevos talentos que pueden serles de ayuda en el futuro.

Aunque el crowdsourcing potencialmente proporciona un gran valor, y ya ha sido adoptado en América Latina por unas cuantas docenas de empresas, en su mayoría grandes, existe un retraso significativo en la región en comparación con Estados Unidos o Europa. Esto puede tener que ver con la falta de competencia en muchos sectores económicos, donde las empresas tienen control monopólico o cuasi monopólico y están menos motivadas a innovar. Casi con toda certeza esto tiene que ver con la lenta adopción de la tecnología y las ciencias tecnológicas en la región, tanto a nivel corporativo como universitario.

Los disruptores digitales pueden obligar a América Latina a tomar medidas

El tiempo y el inevitable avance de la tecnología forzarán un cambio en este sentido. Muy seguramente, el sector empresarial de la región se verá obligado a hacer un mayor uso del crowdsourcing, en buena parte debido a la competencia procedente de los disruptores de la economía digital: como Amazon, Uber y Airbnb o sus equivalentes locales. “¿Cuál es el próximo Uber en mi línea de negocio?”. Y ¿qué puedo hacer para mitigar la amenaza?”. Estas son algunas de las preguntas que las empresas se están haciendo actualmente.

No obstante, hay que reconocer que muchas universidades de la región, a menudo con el apoyo del BID, han creado programas de maestría en innovación. Ahora, queda en manos del sector privado aprovechar este talento para abrirse a las aparentemente infinitas posibilidades del crowdsourcing, de la misma forma como ya lo están haciendo en el ámbito social los sectores gubernamentales y no gubernamentales.

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El Autor

Yanan Zhao

Yanan Zhao

Yanan Zhao es consultora de sistemas informáticos del Departamento de Investigación (RES) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Sus líneas de investigación son el comercio e inversión entre Asia y América Latina. Antes de incorporarse a RES trabajó en varias organizaciones relacionadas con China, especialmente en Argentina y Colombia. Fue presidenta de la sucursal en Estados Unidos de la Comunidad de Estudios Chinos y Latinoaméricanos (CECLA), una think tank que se enfoca en fomentar diálogos entre jóvenes estudiantes para relaciones entre China y América Latina y el Caribe. Obtuvo su maestría en economía internacional y relaciones internacionales de la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados Paul H. Nitze de la Universidad de Johns Hopkins y una licenciatura en economía y matemáticas en Smith College.

2 Comments

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  1. Saludos desde Colombia Tolima , interesante el tema , la innovación en las nueva plataformas facilitaran la comunicación entre los gobiernos con la sociedad civil, donde se formarán binomios de desarrollo y calidad de vida, para una nueva sociedad regional. Así llegaremos a las oportunidades inclusivas con más facilidad,disminuyendo las grandes desigualdades.
    Considero que para fortalecer más El crowdsourcing, los Gobiernos deben trabajar más en infraestructura digital ,donde el internet llegue con más facilidad , calidad y velocidad a muchas regiones ansiosas por potenciar sus fortalezas o visibilizar su municipios. como una de las limitantes para crear plataformas
    En el Tolima promovemos una región de clase mundial uniendo las tradiciones con la tecnología, en una esfera global. donde las tecnologías deben estar al lado de la gente y no delante de la gente. no ha sido fácil, pero ya se inició.
    Gracias por el tema muy interesante.

  2. Gracias, muy interesante,
    En mi pais Guatemala, la penetración de la internet y las tecnologías asociadas, esta avanzando, en particular en las zonas urbanas, pero hace falta mucho camino por recorrer,

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