Raisa Banfield es la Vicealcaldesa del Distrito Capital de Panamá. Es arquitecta y ambientalista y anteriormente se desempeñó como directora ejecutiva del Centro de Incidencia Ambiental de Panamá (CIAM).

Raisa BanfieldEsta entrevista tuvo lugar durante el Foro de Alcaldes de Estados Unidos y Alcaldes de América Latina y el Caribe, organizado por la Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles en colaboración con la Conferencia Anual de Alcaldes de Estados Unidos (USCOM), TurPartners, Brookings Institution y el Paulson Institute en Dallas, Texas el 19 y 20 de junio de 2014.

ICES: ¿Cuál es el reto más grande que enfrentas en tu trabajo en Ciudad de Panamá?  

Panamá es una ciudad que ha crecido muy rápido y desordenadamente en las últimas décadas, en función de que el Estado perdió la posibilidad de proyectar su crecimiento, y la autoridad municipal dejó de ejercer su función como autoridad urbanística y gestora de procesos que le corresponde. Es por ello que el reto más grande para esta administración es retomar la planificación urbana que se ha perdido por décadas y crear un plan de desarrollo de la ciudad.

Además, es importante cambiar la cultura del panameño quien, a pesar estar consciente de que la ciudad se ha vuelto agresiva y no sentirse del todo bien, piensa que esta situación es normal y que esto es lo que nos merecemos.

También tenemos un problema con el manejo de los desechos, pues éste está en manos de una autoridad que no ha sido eficiente. Todo esto forma parte de un proceso de cambiar la cultura de los ciudadanos, para hacerlos entender que son parte del esfuerzo de tenerla más limpia, más agradable y más planificada. Todo este cambio empieza por la cultura ciudadana.

ICES: ¿Cuál es tu aporte para hacer frente este reto?

Pienso que mi aporte va a ir en la línea de que vengo del sector participativo. Soy una activista ambiental, y he estado comprometida con muchos procesos desde la sociedad civil. Ahora me toca enfrentarlos desde la autoridad local, y llevar la participación ciudadana a un nivel de procesos, no solo de denuncias a fin de que los ciudadanos puedan integrarse al proceso de transformación de la ciudad.

ICES: ¿Cuál es el secreto mejor guardado de tu ciudad?

El secreto mejor guardado de Panamá para el mundo es que somos la única metrópolis que tiene una selva tropical que conecta el Atlántico con el Pacífico. Esto nos hace una ciudad única, no solamente por la ruta del canal que todo el mundo conoce, sino también por la riqueza ecológica de la ciudad. Pienso que eso es algo a lo que tenemos que sacarle partido en el buen sentido, es decir, no en el de la explotación hasta extinguirlo, sino logrando que se convierta en ese tesoro que queremos mostrar al mundo.

ICES: ¿Qué imágenes y sonidos definen a la Ciudad de Panamá?

Ahorita mismo tendría que reconocer que Panamá es víctima de la contaminación visual. Si cierro los ojos y pienso en mi ciudad, veo vallas publicitarias de gran tamaño. También tenemos muchos edificios ya a rango de rascacielos, que de la cintura para arriba se ven muy bien, pero de la cintura para abajo carecen de infraestructura que los sostenga.

Por otro lado, los ruidos que la definen son los pitos de los carros y de la construcción, es una ciudad muy ruidosa. Antes el sonido más común era la música de los autobuses, pero eso poco a poco lo hemos ido reduciendo.

Con cultura ciudadana podemos lograr que estos sonidos sean remplazados por los ruidos de los pájaros de nuestros bosques tropicales y la música en las plazas, y visualmente por espacios públicos abiertos, esculturas y pintura que adornen la ciudad. Esto es lo que yo más aspiro.

 

Raisa BanfieldFoto: Flickr

ICES: ¿Cómo sueñas tu ciudad en 30 años?

Mi calle ideal en Panamá sería una mezcla de muchas experiencias ya vividas en otras ciudades. La imagen de mi calle ideal es aquella que está muy arborizada, con aceras muy amplias, que me permite cruzar segura, que tiene un río cerca. Esto es lo que vi en Bangkok, en ciertas áreas del DF, y en Madrid.

Pero ninguna de estas ciudades tiene este bosque tropical característico de nuestro país, el cual es un elemento innovador que le aporta todavía mucha más belleza a la ciudad. Creo que podríamos replicar muchas de estas experiencias exitosas con nuestro sello único en Panamá.