En los próximos cinco años, China dedicará más de 7 mil millones de dólares para recibir a más de 100 millones de nuevos habitantes urbanos. Esto equivaldría a proveer infraestructura, servicios y vivienda a la suma de toda la población de las ciudades de México D.F., São Paulo, Rio de Janeiro, Buenos Aires, Santiago, Bogotá y Lima.
Es un reto descomunal, gigante como China misma ¿Cómo va a lograrlo? Respondiendo 4 preguntas:
1. ¿Dónde van a ir los nuevos residentes urbanos?
Van a ir a barrios que ahora son informales o que carecen de infraestructura completa. El plan se focaliza en renovar áreas urbanas existentes y en minimizar la expansión de la superficie urbanizada.
2. ¿Qué ciudad construir?
Ciudades que no dependan de un único centro comercial y de servicios, sino que estén conformadas por la suma de ciudades medias y pequeñas ya existentes, que den impulso al desarrollo económico local y que preserven el medio ambiente que las rodea.
3. ¿Cómo se financia la urbanización?
Además del dinero inicial que aporta el Gobierno Nacional, es necesario que los gobiernos locales desarrollen mecanismos para lograr mayor autonomía fiscal. Hay que evitar especulación con el cambio de usos de suelo de rural a urbano, y buscar que quienes se benefician de la nueva infraestructura aporten a su desarrollo.
4. ¿Qué derechos tienen los residentes rurales?
El suelo rural –incluyendo el de propiedad comunal- debe contar con una protección de los derechos a la propiedad de los agricultores. Cuando sea inevitable la expropiación de tierra rural, las compensaciones deben ser adecuadas, y los residentes rurales deben contar con un sistema de seguridad social cuando sus tierras son absorbidas por el crecimiento urbano.
De estas cuatro preguntas surgen tres lecciones fundamentales para la urbanización de América Latina y el Caribe. Uno, más población urbana no equivale a expandir el área urbanizada. Hay que encontrar mecanismos para intensificar el uso de las áreas ya urbanizadas. Segundo, los planes urbanos necesitan incluir la sostenibilidad fiscal desde su concepción. Y tres, el desarrollo nacional necesita lograr un balance entre las necesidades de los habitantes urbanos y los rurales.
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Carlos López Mendizábal dice
Excelente artículo porque aborda un problema que tarde o temprano tendrán que afrontar la mayoría de municipios de Latinoamérica, especialmente los rurales. Por eso se requiere que las autoridades locales, tengan la visión, conocimiento y voluntad para asumir nuevas competencias, además del fortalecimiento de las tradicionales, Esta asunción de funciones (como la responsabilidad de generar autonomía financiera, el ordenatimiento territorial, la salud o la educación) representa retos que deben enfrentarse con transparencia, honestidad y auténtico respeto al satisfacer las necesidades y demandas de la ciudadanía.