Donación de órganos: cambiar el default puede ayudar a salvar vidas

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Los precios promocionales a veces pueden ser irresistibles. Quién no se ha suscripto a una revista o a un proveedor de TV por cable tentado por los bajos precios iniciales, para luego continuar pagando el precio completo tras el fin del período promocional, simplemente porque cancelar la suscripción requería tomarse el tiempo de hacer un llamado o llenar un formulario.

Esas técnicas de marketing que son tan comunes en el sector privado apelan al poder de las opciones predeterminadas, o defaults, una noción conductual que se usa como herramienta de políticas en el sector público. Establecer las opciones predeterminadas correctas puede ayudar a la gente a tomar mejores decisiones, incluyendo la donación de órganos para salvar vidas, un área en la que América Latina tiene mucho que mejorar.

Francia acaba de dar un paso en esa dirección. Este mes, modificó su ley de donación de órganos para sumarse a la lista de países con una ley de “consentimiento presunto”. También conocido como sistema de “exclusión voluntaria”, significa que cuando una persona muere se asume que quiere donar sus órganos, a menos que haya dejado registro de lo contrario. De esta forma, la donación de órganos se convierte en la opción predeterminada. Sin embargo, las familias siempre tienen la última palabra, teniendo en cuenta los factores emocionales y psicológicos que enfrentan quienes acaban de perder un ser querido.

Muchos países han adoptado este tipo de política, en un intento por aumentar las tasas de donación de órganos dada la considerable escasez de donantes cuando la demanda de trasplantes crece en todo el mundo. La escasez de órganos puede llevar al tráfico de órganos, un problema en algunas partes de América Latina, y otros abusos legales y éticos.

Las leyes de consentimiento presunto representan uno de los enfoques para aumentar la donación de órganos. La alternativa tradicional de opción predeterminada es un sistema de “inclusión voluntaria”, en el cual las personas deben registrar su intención de donar sus órganos para poder convertirse en donantes. Investigaciones recientes brindan motivos para apoyar las políticas de exclusión voluntaria. Un estudio de sistemas de donación de órganos de inclusión y exclusión voluntaria en 48 países descubrió que los que tenían políticas de exclusión voluntaria registraban un mayor número total de trasplantes de riñón e hígado. Otro estudio también encontró un impacto positivo de las políticas de consentimiento presunto sobre las tasas de donación de órganos.

¿Por qué convertir la donación de órganos en la opción predeterminada puede ayudar a aumentar las tasas? Quienes no quieren donar sus órganos, ¿no se tomarían el tiempo de excluirse del sistema, de la misma forma que quienes sí quieren donar sus órganos en un sistema de inclusión voluntaria se asegurarán de registrarse para donar? La explicación está en el poder de las opciones predeterminadas, uno de los sesgos conductuales con los que trabaja la economía del comportamiento para mejorar las políticas públicas.

Como sucede con las suscripciones de TV por cable, las personas tienden a quedarse con la opción predeterminada aun cuando no es lo que más les conviene. Y a veces simplemente se sienten más cómodos cuando no tienen que elegir. Las percepciones y las actitudes públicas también influyen: cuando se trata de políticas públicas, la gente a menudo sigue a los demás, especialmente cuando no tienen una opinión formada sobre el tema.

Las políticas de donación de órganos de exclusión voluntaria se han extendido por Europa, incluyendo países como Austria, Bélgica y Noruega. España posee las tasas de donación más altas del mundo, con 36 donantes por millón de habitantes (2014), y usa un sistema de exclusión voluntaria combinado con un énfasis en la coordinación, más campañas de información, un elemento clave de cualquier política de salud pública y particularmente importante en este caso para dejar atrás los mitos sobre la donación de órganos. El Reino Unido, al igual que Estados Unidos, usan sistemas de inclusión voluntaria.

En América Latina, la donación de órganos sigue siendo baja, a pesar de que la región comenzó a realizar trasplantes de forma temprana. El primer trasplante renal se realizó en Argentina en 1957. En cuanto a legislación, el primer país en aprobar una ley de trasplantes fue Brasil en 1963 y el último fue Nicaragua en 2013.

Siguiendo el modelo español, en 2001 se creó el Grupo Punta Cana para impulsar la donación de órganos en la región. Varios países han aprobado leyes para adoptar un sistema de exclusión voluntaria, como Colombia (2016), Chile (2013), Uruguay (2013), Venezuela (2012) y Argentina (2006). Sin embargo, a pesar del progreso significativo en la cantidad de trasplantes que se realizó en países como Uruguay, Argentina, Brasil y Cuba, otros países como Guatemala, Venezuela y Perú tienen bajos niveles.

Más allá de la donación de órganos, establecer las opciones predeterminadas correctas puede darle un pequeño empujón a la gente para tomar mejores decisiones y mejorar su bienestar al, por ejemplo, incrementar sus ahorros o aportar más a sus pensiones. Algunos de los sesgos conductuales y mecanismos por default asociados al ahorro fueron explorados en el más reciente DIA, la publicación insignia del BID, titulada Ahorrar para desarrollarse: Cómo América Latina y el Caribe puede ahorrar más y mejor, así como en entradas de blog relacionadas sobre educación financiera y cómo ahorrar más.

Las opciones predeterminadas también pueden ayudar a los gobiernos a recaudar más impuestos. En Australia, los gobiernos le envían a cada contribuyente un formulario de declaración de impuestos pre-completado, según la información sobre sus ingresos que tienen las autoridades. Esta declaración de impuestos por default les ahorra a los contribuyentes que la aceptan el costo de contratar un contador o el tiempo de confeccionarla ellos mismos. Tiene ventajas y desventajas para la autoridad fiscal: algunas personas pagan más de lo que deberían en impuestos pero otros que tienen más ingresos que los registrados por las autoridades no tienen incentivo para declararlos.

En donación de órganos, adoptar políticas de exclusión voluntaria puede usar el poder de los defaults para salvar vidas. Junto con otros factores que influyen en los trasplantes de órganos, como la infraestructura y el gasto público en salud, las leyes de consentimiento presunto pueden ayudar a cerrar la brecha entre demanda y oferta de órganos para trasplantes, y así también disminuir la magnitud del tráfico de órganos.

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El Autor

Pilar Conci

Pilar Conci

Pilar Conci es especialista en comunicación en el Departamento de Investigación del BID. Trabajó como periodista durante más de 15 años, cubriendo principalmente política y economía en América Latina. Obtuvo una maestría en Periodismo en la Universidad de Columbia, una maestría en Políticas Públicas en University College London, y una licenciatura en Comunicación en la Universidad de Buenos Aires. En Twitter: @pilarconci

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