Un espacio para ideas y soluciones en seguridad ciudadana y justicia en América Latina y el Caribe

Cuatro razones porque la mano dura no sirve

Muchas campañas políticas prometen combatir el crimen con firmeza. Es entendible. Asediados por el crimen y la violencia, los ciudadanos piden una actitud más firme del estado ante la delincuencia.

Pero también sabemos que a menudo la idea de más policías en las calles y más jóvenes en las cárceles termina en el fracaso. Desde hace décadas, y a pesar de reiterados esfuerzos de reprimir el crimen con tácticas militarizadas, América Latina y el Caribe sigue teniendo tasas de homicidios superiores a las europeas y asiáticas, incluso desde antes de la irrupción del crimen organizado.

En Sin Miedos hemos planteado alternativas para que un plan de seguridad ciudadana sea multidimensional y efectivo (vean, por ejemplo, este post sobre nueve pasos para una gestión exitosa de seguridad ciudadana).

Pero ¿qué argumentos sirven para neutralizar el canto de sirena de la mano dura?

Como parte de nuestra serie de videos realizados durante nuestra reciente Clínica sobre Seguridad Ciudadana, le preguntamos a tres expertos su opinión sobre la mano dura: El ex alcalde de Barcelona Jordi Hereu i Boher; el ex superintendente de policías de escocia John Carnochan; y el presidente del Citizen Crime Commission of New York City, Richard Aborn.

Sus respuestas están en este video pero resumiendo:

  1. El primer argumento es quizás el más obvio: la prevención no significa que la policía debe dejar de perseguir a los criminales. Tanto en Barcelona como en Glasgow promovieron la idea que el trabajo de prevención iba a complementar, y no quitar, del necesario trabajo de la policía y los tribunales.
  2. Segundo argumento: la prevención es un mejor uso de fondos fiscales. Escocia estaba agobiada por la peor tasa de homicidios de Europa y Carnochan, el entonces jefe policial, estaba bajo presión para mostrar resultados. Su argumento: a la larga, la prevención sale más barata. “Es costoso encarcelar la gente, es costoso investigar homicidios”, dice. “Es mucho más barato prevenir en primer lugar”.

    Una policía más cercana

    Una policía más cercana

  3. El tercer argumento es que la mano dura aleja la policía de la comunidad. “Todo buen oficial de policía”, dice Aborn, cuya ONG busca promover otras opciones para combatir el crimen, “sabe que la mejor manera de prevenir el crimen es por medio de una relación cercana con la comunidad”. “La comunidad te respeta, obtienes información de la comunidad, puedes trabajar con la comunidad para atacar la delincuencia, puedes anticipar dónde ocurrirán los delitos”.
  4. El cuarto argumento es que la mano dura no funciona sin una política urbana más amplia. Hereu dice que las políticas represivas y lo que llama “reactivas” son “muy importantes” pero “absolutamente insuficientes”. Menciona acompañar las acciones policiales con políticas urbanas, de inclusión social, de cultura, educación, en buenas cuentas, construir mejores ciudades con “un urbanismo más igualitario”.

Cada uno de estos argumentos abre paso a otros blogs. Por ejemplo, hemos hablado de la policía comunitaria y el modelo de salud pública que ocupó Glasgow. Y en el BID nos queda muy claro que lo que funciona en Escocia no necesariamente funcionaría en Perú. Por son lecciones que sí enseñan, y su adaptación local también puede funcionar, si se basan en el buen uso de información y una rigurosa evaluación.

El sexto artículo basado  en una serie de vídeos “Tres Minutos con un Experto” que fueron grabados durante nuestra Sexta Clínica de Seguridad Ciudadana, realizada el pasado mayo en la Ciudad de México

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Crédito foto: Flickr CC GOVBA

Pablo Bachelet
Sobre el autor
Pablo Bachelet es especialista principal en comunicaciones del BID. Antes de sumarse al BID en 2008, tuvo un carrera de casi 20 años en periodismo, enfocándose principalmente en temas corporativos y económicos. Escribió para varios medios desde Chile en los años 90, incluyendo el Financial Times y el Times of London, antes de sumarse como corresponsal jefe de Dow Jones Newswires en Santiago. Fue editor ejecutivo de AméricaEconomía Dow Jones y representante del medio en Buenos Aires. Se trasladó a Washington en el 2002, donde trabajó como corresponsal sobre temas económicos y diplomáticos para Reuters y luego para The Miami Herald. En el BID, Bachelet trabaja con temas relacionados con macroeconomía, seguridad ciudadana, fortalecimiento de la capacidad institucional del Estado, salvaguardias ambientales, integridad, y prensa, entre otros.
  1. MIGUEL Reply

    Respetable la opinion de estos expertos, pero debemos considerar que en latinoamerica la realidad es diferente por los grados de impunidad de los crimenes o la benevolencia con los criminales es muy diferente, por ejemplo en la mayoria de las legislaciones de estos expertos se procesa a niños de 14 años como adultos de acuerdo a la gravedad de los hechos, en cambio en latinoamerica sus leyes se basan en acuerdos internacionales que no les permite juzgarlos hasta los 21 años como adulto de esta forma se ha creado un mercado de sicarios juveniles, por otro lado muchos de los carteles estan conformados por ex policias y ex militares que se eng¿foncan mas en la violencia callejera que en el negocio de exportación de drogas.

  2. Geovanny Antonio Vicente Romero Reply

    Es importante que tengamos en claro la tesis demostrada por diversos estudios de que la cuantía o aumento de las penas no reducen los niveles de criminalidad, ya que estos aumentos carecen de efectividad a la hora de evitar futuros hechos delictivos, porque no tienen el efecto de persuadir en la persona del reincidente la comisión de un ilícito penal, ni siquiera persuade en un infractor primario de cometer un hecho antijurídico.

    Soy de los que se circunscriben a la tesis anterior, pues a diferencia del común de los juristas (incluso muy veteranos), psicólogos y diversos sectores de la sociedad, soy de los que me identifico en los estudios realizados con carácter científico y estadístico en aquellos países desarrollados y no tan desarrollados, donde se han incrementado las penas y el crimen ha continuado en su crecimiento vertiginoso y constante.

    Lo que sucede es que países como el nuestro donde no hay una política criminal bien definida y orientada al origen o raíz de la problemática, siempre será mas cómodo resolver por la vía que resulta mas fácil, que en este caso lo seria legislar, o sea, reformar un ordenamiento o un tipo penal para endurecerlo.

    Todo lo anterior se debe a que el Estado no ha cumplido su rol y la política criminal que ha venido desarrollando se ha perdido incluso, en lo que es la noción de los fines de la pena y mas quePrevenir, ha optado por el camino corto que es Castigar, es decir, resulta muy cómodo solo aplicar el Ius Puniendi (facultad de castigar del Estado) y olvidarse de prevenir a tiempo, ya que sale mas tedioso invertir en los valores de la familia, en la educación, fomentar las oportunidades, afianzar la comunicación con nuestros jóvenes y así arrancar el problema de raíz. Siempre saldrá más económico invertir en la familia que pagar el costo diario de un interno en prisión porque le ha fallado a la sociedad.

    Pienso que uno de los pilares más importante en materia de reincidencia y sus distintas variables, se encuentra en la ejecución penitenciaria, especialmente en el tratamiento individualizado iniciado sobre el sujeto al momento de entrar a prisión, el cual debe estar acorde con el análisis de las causas que lo han llevado a delinquir tanto personales como sociales, así como analizar todo su historial a los fines de sacar la mayor información posible para tratarlo, y no reformando el marco normativo ni aumentando penas que al final contribuirá a prisionizar mas el sistema de Estado de Derecho.

    Por suerte en el derecho penal moderno, así como en la criminología y el derecho penitenciario de hoy, hemos superado teorías tales como la de la Retribución Absoluta (Ley del Talión, ojo por ojo) y se esta trabajando mas en el reconocimiento de corrientes como las denominadas de la Prevención Especial y de la Prevención General, es decir, prevenir sobre el mismo sujeto que ha cometido el ilícito para hechos futuros a través del tratamiento penitenciario científico individualizado, y prevenir sobre el colectivo o la sociedad, respectivamente.

    Geovanny Vicente Romero
    Abogado, Politólogo y Académico.
    Presidente de CPDL-RD
    @geovannyvicentr

  3. Hugo Reply

    Cada país es distinto al otro, pero definitivamente a pesar de esto muchas características en lo que refieren a seguridad tenemos en común entre los países de América Latina, si un país está bien con sus índices de seguridad no significa que no hayan pasado en una determinada época anterior una crisis de seguridad, si no que han sabido solucionarlos o disminuir en su tiempo y gracias a eso ahora sus pobladores se sienten más seguros.

    Llevemos esto como una referencia y si profundizamos encontraremos que en sus épocas de inseguridades tenían los mismos problemas que ahora tienen los países con alta inseguridad, Desigualdad social, Corrupción, Impunidad, Narco Tráfico.

    Ahora si nos ponemos a revisar los problemas actuales de los países que ahora se encuentran con altos índices de inseguridad encontraremos los mismos problemas, Desigualdad social, Corrupción, Impunidad, Narco Tráfico.

    A lo que quiero llegar es que América es distinto a los otros continentes, la mayor desgracia que nos caracteriza es la corrupción de nuestros gobernantes e instituciones de seguridad, de ahí que la mano dura en que trabajan los policías es para REPRIMIR Y CREAR UNA ESPECIE DE MIEDO EN LA SOCIEDAD, de esto deriva el temor que tienen las personas en denunciar injusticias o corrupción de cualquier institución, por que saben lo que son las instituciones del estado.

    La represión agresiva es una psicología ya obsoleta que viene desde la dictadura, no funciona y sólo crea más indignación e inseguridad. Pero siguen utilizándolo para encubrir sus corruptas acciones.

    Imaginemos una institución policial ejemplar sin escándalos de corrupción o si las ahí que ellos mismos se muestren más interesados en aclarar y se pongan a disposición de la justicia y que no se estén encubriendo entre ellos. Si existiera una institución policial así cómo un ciudadano no va a querer prestarles ayuda o facilitarles sus trabajos con informaciones y denuncias, si esto fuera así el ciudadano se sentiría verdaderamente amparado y protegido y con toda confianza se animaría a denunciar a cualquier criminal o narco.

    En esto es lo que la policía debería de preocuparse QUE ELLOS MISMOS EN PRIMER LUGAR ENTREGUEN A LA JUSTICIA A SUS COLEGAS OFICIALES CORRUPTOS Y LIMPIEN LA INSTITUCIÓN DE VERDAD. Y después que vengan a pedir ayuda a los ciudadanos y les aseguro que encontrarán respuestas favorables.

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