Hoy se celebra el Día Mundial del Hábitat. Fue oficialmente designado por Naciones Unidas en 1986 y es un día de reflexión sobre el estado de la vivienda y para recordar al mundo su responsabilidad compartida de asegurar un hábitat digno ahora y para futuras generaciones. También es una oportunidad para facilitar el debate en un área específica de hábitat que incluye temas como la importancia de espacios públicos, asentamientos informales, seguridad en ciudades, y personas sin hogar.

Este año es el primero dedicado al tema de política de vivienda y su asequibilidad, un asunto que afecta a millones de personas en América Latina y el Caribe. Son temas muy oportunos, dado el compromiso que los países miembros de la ONU refrendaron con el objetivo 11.1 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, donde se hace explícita la necesidad de “…asegurar el acceso de todas las personas a viviendas y servicios básicos adecuados, seguros y asequibles…”.

En consecuencia, resulta crítico impulsar el intercambio de conocimiento e información vigente relacionados con indicadores de vivienda y desarrollo urbano. Con este fin, el BID ha apoyado tres plataformas para compartir datos de vivienda. Plataformas de datos de vivienda.

  1. Conjunto de Datos de Indicadores de Vivienda: Presenta 84 indicadores de Argentina, Brasil, Colombia y México que intentan dar respuestas a las cinco preguntas principales sobre vivienda: (i) ¿es asequible y financiable?, (ii) ¿es adecuada?, (iii) ¿está conectada?, (iv) ¿es ecológica y sostenible? y (v) ¿es un activo seguro? Este conjunto de datos compila información colectada por varias organizaciones internacionales y agencias nacionales de censos en los niveles nacionales y subnacionales entre 2000 y 2015. En cuanto al tema de asequibilidad, ofrece nueve indicadores de deuda hipotecaria residencial como porcentaje del PIB. Brasil es el más alto (8,2%), seguido por Colombia (5,18%), México (4,0%) y Argentina (0,53%). La misma información está disponible para ciudades como Bogotá (9,32%) y Guadalajara (2,8%).
  2. Plataforma de Indicadores de Vivienda y Desarrollo Urbano: es administrada por la Unión Interamericana para la Vivienda (UNIAPRAVI) con el apoyo del BID. Ofrece datos de Bolivia, México, Perú y la República Dominicana (Argentina y Colombia vienen en el futuro). La plataforma se implementará como un proyecto piloto con 10 indicadores (siete de vivienda y tres de desarrollo urbano). Muchos están muy alineados con cuestiones de política de vivienda social, como el número de créditos hipotecarios para vivienda social desembolsados por entidades públicas y el gasto público nacional total en provisión del servicio de agua y saneamiento urbano como proporción del PIB.
  3. Los Mercados de Vivienda en América Latina y el Caribe: cuenta con 15 variables de 26 países en la región, recolectadas entre 1990 y 2013. Tiene estimaciones muy sofisticadas de los déficits habitacionales, de la tasa de interés hipotecaria nominal y de tenencia urbana, incluyendo alquiler. Los datos fueron parte del libro del BID, Un espacio para el desarrollo: Los mercados de vivienda en América Latina y el Caribe (2012). El estudio también incluye indicadores desagregados de 41 ciudades, los cuales muestran que la mayor parte de la población que vive en las ciudades más grandes de América Latina no puede acceder a una vivienda formal a causa de ingresos insuficientes, altos intereses hipotecarios y altos precios de la vivienda, así como por la incapacidad de documentar sus ingresos.

Estas plataformas no solo buscan promover la coordinación e intercambio de información de vivienda en la región, sino también ser instrumentos para medir avances de política, toma de decisiones y ajustes de las estrategias en materia de vivienda y desarrollo urbano. Para hacer operativa esta meta, es necesario crear un marco integrado para incorporar las estrategias de vivienda en los planes urbanos y en las políticas sectoriales, tanto nacionales como municipales, para que los programas de vivienda estén mejor integrados en la toma de decisiones.

El BID, junto con Hábitat para la Humanidad, recientemente lideró un grupo de expertos y ministros quienes argumentaron a favor de la necesidad de políticas de vivienda integradas. En el “Documento de políticas de vivienda” (Naciones Unidas, Asamblea General, A/CONF.226/PC.3/23), escrito durante la preparación para Hábitat III, presentamos un plan de acción de políticas de vivienda para resaltar la vivienda como una de las máximas prioridades en las políticas de los gobiernos nacionales. Estas acciones se alinean bien con el esfuerzo de ONU-Hábitat de poner a la vivienda como elemento central de la Nueva Agenda Urbana.

Aunque América Latina y el Caribe han mejorado el porcentaje de hogares con acceso a la vivienda, se considera que el 45% de la población de la región sufre algún déficit en este sentido. Hoy, en el Día Mundial del Hábitat, es clave reflexionar sobre cómo cada institución puede contribuir a la agenda global de vivienda. En este sentido, la política urbana del BID impulsa una serie de acciones para ampliar el acceso a vivienda.

 

Es hora de actuar con ambición para alcanzar las metas de vivienda. El BID está comprometido de asistir países medir asequibilidad con los estándares que sean definidos por la ONU y traducir metas que emergen de análisis a acción.