El crimen es un problema grave en el sistema de transporte público de El Salvador. Según un informe de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES), publicado en 2015, el 3.3% del total de homicidios ocurridos entre 2008 y 2013 (715 homicidios) sucedió dentro de un vehículo de transporte público. Este hecho ha dado una percepción negativa a los ciudadanos del uso de este sistema. Asimismo, las mujeres son los usuarios más vulnerables, puesto que el acoso sexual contra ellas en el transporte público se ha reportado como una ocurrencia común en el grupo focal del estudio (FUSADES, 2015).

Transporte público en San Salvador. Fuente: El Universal

“Esta ciudad necesita un servicio de movilidad más seguro para las mujeres porque siempre hay mucho temor para movilizarse en la ciudad.” Lorena Gonzáles, empresaria y mamá de dos hijos, tenía este mensaje en su mente desde hace más de 5 años. Ella manejó un negocio de transporte por más de 10 años, por lo que sus hijos siempre debían esperar por 2 o 3 horas mientras ella trabajaba para volver a su casa. Aunque sentía la necesidad de crear un taxi operado para mujeres por mujeres, era difícil ponerlo en acción. Mientras tanto, investigaba de qué forma se podría establecer, buscando los modelos similares de otros países como de Francia y México. Sin embargo, el contexto social salvadoreño difiere de esos países y además cada país tiene distintas leyes, normas y reglamentos para el servicio de transporte. Tras investigar por más de 3 años, formó poco a poco su idea con el apoyo de su hermana. Un día de principios de 2014, uno de sus hijos dijo, “Mamá, ya tienes toda la idea en tu cabeza ¿por qué no lo haces?” Las palabras de su hija la motivaron a poner sus ideas en marcha.

Nacimiento de Línea Rosa y su demanda

En este contexto social, Lorena estableció, en San Salvador en 2014, el servicio exclusivo para mujeres Línea Rosa. El servicio está adaptado para que las usuarias se puedan sentir cómodas usándolo. Por ejemplo, los asientos de los carros están pintados de rosado y cada carro cuentacon un kit de belleza: un espejo, productos cosméticos y unas revistas de moda. Cuando usé este servicio, las conductoras siempre estaban pendientes mí, preguntando amablemente si me podían ofrecer algo para que me sintiera cómoda hasta llegar al lugar de su destino. En cuanto a la solicitud del servicio, la información está centralizada, lo cual les facilita a las usuarias pedir rápidamente un servicio o reservar con anticipación a través del teléfono o por un mensaje de WhatsApp.

Kit de belleza y revistas ofrecidos por Línea Rosa. Fuente: Anri Hiramatsu

Cabe mencionar otro aspecto importante de este servicio: Línea Rosa se anuncia como un servicio exclusivo para mujeres, pero en realidad no está limitado a ellas. Una gran parte de las clientes registradas en la base de datos de Línea Rosa utiliza el servicio como un transporte seguro para niños, adolescentes y personas de la tercera edad. Las madres que trabajan tiempo completo no siempre tienen disponibilidad de recoger a sus hijos en los horarios en que salen de la escuela. También hay familias que no puedan contar con el apoyo de sus familiares o sus amigos para el transporte de sus hijos y ancianos. Una clienta habitual y que ha utilizado el servicio desde su inicio cuenta que: “mientras esté trabajando, quisiera que no le pasaran nada a mi familia. Línea Rosa es un servicio muy útil y confiable para mí porque siempre recoge puntualmente a mi niño y a mi mamá y los llevan al colegio o a un evento, donde sea necesario.”

Cara de mujeres conductoras

No podemos olvidar a las mujeres que trabajan como conductoras y prestan el servicio de alta calidad. Actualmente, 16 mujeres están trabajando en Línea Rosa y todas están capacitadas para manejar el automóvil con seguridad. Aunque la mayoría de las conductoras no habían tenido una experiencia previa de haber trabajado como taxistas, ahora trabajan a horario completo, es decir aproximadamente 8 horas al día, siendo divididas entre las que están a cargo de turnos de día y turnos de noche. Una mujer respondió a la pregunta de cómo ha sido su experiencia de trabajar como taxista en San Salvador: “Aunque siempre me gustaba mucho manejar el coche y la moto de mi papá, pensé que esta profesión era únicamente para hombres, pero ahora no. Me gusta el concepto de servicio para solo mujeres y niños porque me siento tranquila al manejar sabiendo que no me van a acosar fácilmente.”

El uso y la demanda de taxi difiere dependiendo de la región. En caso de San Salvador, la idea nació de una madre trabajadora por la necesidad de movilizar de forma segura a sus hijos durante su horario laboral.

Una de las conductoras de Línea Rosa. Fuente: Anri Hiramatsu

El negocio se ha desarrollado hasta la fecha con el apoyo del programa de vinculación de pequeñas empresas de mujeres a cadenas de valor en Centro América desarrollado por FOMIN del Grupo BID y luego implementado por TechnoServe bajo el nombre de Impulsa Tu Empresa. Hasta la fecha más de 10,000 mujeres están registradas en la base de datos de Línea Rosa.

Este artículo es parte del proyecto de casos de estudio sobre proyectos urbanos que prioricen el rol de la mujer en generar ciudades competitivas. El proyecto es una iniciativa institucional del BID encabezada por la División de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) con apoyo del Sector de Conocimiento y Aprendizaje (KNL).

Próximamente se desarrollará un estudio de caso que se trata de este servicio de transporte prestado por mujeres para mujeres.