La familia es el núcleo y la base de la sociedad y, por tanto, es un agente esencial en el desarrollo sostenible de la misma. En 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el día 15 de mayo como el Día Internacional de la Familia. Este año, la celebración busca destacar la importancia de la igualdad entre los géneros y los derechos de las niñas y los niños en el contexto familiar.

En el marco de esta fecha, es importante reflexionar sobre los procesos que afectan a las familias en su relación con la ciudad. Pero, ¿cómo puede entenderse la relación familia-ciudad? A continuación, proponemos un enfoque para entender dicha relación.

Esta relación debe ser entendida como una de mutuo beneficio por dos razones principales:

1. La familia, sea cual sea su composición, puede aportar ciudadanos con valores, productivos, solidarios y comprometidos con el bien común, lo que puede llegar a reducir la pobreza, mejorar el bienestar de la sociedad y contribuir con el desarrollo de la ciudad.

2. La ciudad es el espacio en donde las familias se desarrollan, residen, producen, consumen, comparten y se recrean; todas estas actividades finalmente se reflejan en la calidad de vida de las mismas. Sin embargo, las familias de América Latina y el Caribe, están expuestas a diferentes desafíos como pobreza, exclusión social y violencia, entre otros; y la respuesta a estos desafíos dependerá de la capacidad que tengan para mitigar el impacto y vulnerabilidad ante ellos.

¿Qué tipo de estrategias pueden desarrollarse para generar ciudades atractivas para las familias?

El desarrollo integral de las familias que habitan en las ciudades mejora si el espacio y entorno en el cual éstas interactúan promueven su fortalecimiento. Entre más espacios tengan las familias para interactuar, más oportunidades tendrán para compartir  y fortalecer los lazos filiales. Por ello, es fundamental que las ciudades ofrezcan espacios destinados a mejorar la calidad de vida y la cohesión de las familias contemporáneas.

Las intervenciones culturales y artísticas en la utilización del espacio público son un buen método para lograrlo. Este es el caso del Cantón Exposición Zona 4 en Ciudad de Guatemala (Guatemala) que ha permitido que los residentes de la zona y visitantes, disfruten de las bondades de la vida urbana. De acuerdo al Plan Local de Ordenamiento Territorial  (PLOT), el Cantón Exposición, es un sector ubicado al sur del centro histórico de Ciudad de Guatemala en el que se incentivó el desarrollo de áreas que brindasen nuevas oportunidades y mayor calidad de vida a los vecinos de la zona.

familias 1  Estacionamientos para bicicletas, Foto: PLOT Cantón Exposición

La intervención del Cantón Exposición, permitió que a través de la promoción del arte urbano se recuperaran paredes viejas y deterioradas, convirtiéndolas en murales creativos, llenos de color y vida. Así mismo, se permitió la instalación de nuevo mobiliario urbano, la adecuación de estacionamientos para bicicletas, la generación de plazas con jardines y áreas de recreación.

familias 2  Intervención espacio público  Foto: PLOT Cantón Exposición

Esta transformación integral del espacio público ha renovado la zona y la ha hecho más atractiva para que jóvenes, niñas y niños y sus familias puedan gozar del espacio público lo que ha generado una mayor participación ciudadana con el entorno. Así mismo, se ha desarrollado una agenda cultural de eventos promovidos por la misma comunidad y por la Alcaldia Auxiliar Zona 4 tales como festivales gastronómicos, de música, de arte urbano, lo que ha propiciado espacios de interacción para las familias y la comunidad.

 

familias 3Foto: Gabriela Ramirez Vargas

La construcción de ciudades más incluyentes con las familias requiere una combinación de políticas integrales a mediano y largo plazo, que permitan el acceso a mejoras en la calidad de vida asociadas a un entorno más seguro. Necesitamos ciudades que promuevan escenarios de integración, que fomenten sistemas de protección social, como centros comunitarios donde trabajadores sociales puedan prestar servicios especiales de cuidado infantil y de apoyo parental, entre otros, en especial a las familias en situación de pobreza y vulnerabilidad. Las ciudades deben favorecer un desarrollo social y económico equitativo que permita el fortalecimiento de estructuras familiares sólidas y funcionales.

Anímate a contarnos: ¿Cómo las ciudades pueden contribuir al desarrollo de las familias? Y ¿Qué tipo de ciudad quieres para tu familia?