Trinidad y Tobago (T&T) alcanzó un hito en la promoción de la transparencia y la mejora de la gobernanza de su sector extractivo. El 23 de enero de 2015, el país logró que se reconociera su pleno cumplimiento con los requisitos de la Iniciativa de Transparencia en la Industria Extractiva (EITI) – un mecanismo por el cual los países deben revelar públicamente los pagos que las empresas extractivas hacen a los gobiernos, reconciliados con los recibos de ingresos declarados por el gobierno.
Ingresar al EITI es el equivalente a jugar en la primera división de la transparencia.
El anuncio oficial destaca los avances del país en la adopción de este estándar internacional a su contexto nacional. Es también un reconocimiento a las numerosas personas comprometidas con mejorar la transparencia en la gestión de los recursos naturales en ese país: emprendedores políticos, líderes de la industria, y actores de la sociedad civil comprometidos con la mejora de la gobernanza de las industrias extractivas en T&T.
¿Cómo lo hicieron? ¿Qué podemos aprender de este proceso?
Establecida en 2003, la EITI es una coalición mundial de gobiernos, industria y sociedad civil que busca promover la transparencia y la rendición de cuentas. La norma contribuye a la gestión más eficiente y transparente de los recursos, proporcionando información acerca de discrepancias en los pagos reportados por distintas fuentes.
EITI puede ayudar a los ciudadanos a entender cómo se mueve el dinero generado por sus recursos naturales. Con esta información, los trinitarios pueden conocer la cantidad de dinero que el gobierno recibe de las industrias extractivas, debatir la forma en que se está utilizando y discutir lo que depara el sector para el futuro. La adopción del estándar EITI puede fomentar confianza pública en la gobernanza de los recursos naturales de un país.
La adopción de la norma de la EITI era importante para Trinidad y Tobago debido a que el sector extractivo es un pilar de su economía, y porque las ineficiencias en su gestión pueden afectar gravemente su rendimiento. El país tiene una larga historia de trabajo en el sector de petróleo y gas. La producción comercial de petróleo comenzó en la primera década del siglo veinte y, desde los años sesenta, se ha desarrollado también en el tramo aguas abajo, expandiendo su capacidad de refinación. A pesar de que posee menos del 1% de las reservas globales de petróleo y de gas natural, el país ha logrado convertirse en uno de los sitios de monetización de hidrocarburos más eficaces del mundo.
Compromiso con la transparencia
Trinidad y Tobago fue uno de los primeros países del mundo en afirmar su compromiso con la EITI. En 2003, fue parte de un grupo piloto de países que solicitaron participar de un programa para la implementación de la iniciativa. Sin embargo, en el año 2007, Trinidad y Tobago aún no había logrado implementar las reformas que el estándar requería. En septiembre de 2010, el país reafirmó sus intenciones de adoptar la norma; el gobierno nombró un comité directivo, integrado por el gobierno, la industria y representantes de la sociedad civil. Dirigido por el Victor Hart, su presidente, el comité preparó la candidatura del país a la EITI, que fue aceptada en marzo de 2011.
Con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, el comité directivo investigó disposiciones de confidencialidad en la legislación de T&T, que al parecer hacía ilegal revelar públicamente información sobre pagos en el sector extractivo e implementar la EITI. Armado de un conocimiento más detallado sobre los desafíos legales, el comité directivo negoció la firma de acuerdos de intercambio de información con la industria, y pidió una reinterpretación de la legislación al fiscal general de la nación.
En dos opiniones emblemáticas en mayo y agosto de 2013, el fiscal general oficialmente allanó el camino para la difusión pública de la información sobre pagos en el sector extractivo. Trinidad y Tobago pudo finalmente publicar información su primer informe de la EITI en septiembre de 2013, y un año más tarde, un segundo informe. La preparación de su tercer informe está actualmente en curso, pero ya se reconoce a nivel global el esfuerzo del país por mejorar la transparencia en el sector.
La reforma requiere colaboración
La adopción de la EITI no habría sido posible sin la colaboración constructiva del gobierno, la industria y la sociedad civil. Refleja los esfuerzos incansables de emprendedores de política y el trabajo de personas con la visión, ingenio y coraje necesarios para salvar diferencias y crear reformas positivas y duraderas. ¿Cómo podrían las reformas relacionadas con la transparencia ayudar a su país? Comparta sus historias aquí.
Puede encontrar más información sobre los esfuerzos de Trinidad y Tobago y de otras experiencias en la promoción de la transparencia en el sector extractivo en un libro del BID de reciente publicación, “Gobernanza con Transparencia en tiempos de Abundancia: Experiencias de las Industrias Extractivas en América Latina y el Caribe”, co-editado por Malaika Masson y Juan Cruz Vieyra.
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