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Cuándo 1 dólar reditúa 6: cuatro argumentos para invertir en reinserción social

En todas las sociedades, así como en cada uno de nosotros, conviven dos tendencias antagónicas. Nuestro lado racional, civilizado, pacífico. Y nuestro lado impulsivo, bestial, violento. Siguiendo el famoso libro de Robert Louis Stevenson podríamos llamar al primero nuestro Doctor Jekyll, y al segundo nuestro Señor Hyde.

Estas tendencias también se manifiestan en las actitudes sociales hacia la seguridad ciudadana. Nuestro lado racional busca en el conocimiento científico las respuestas al problema de la seguridad. ¿Cuáles son las causas del delito? ¿Qué soluciones cuentan con mayor evidencia científica de reducir el delito? Nuestro lado impulsivo, busca en la represión y el castigo las respuestas que logren calmar nuestros sentimientos de miedo y necesidad de venganza, de justicia retributiva, del “ojo por ojo”.

Al leer cualquier nota sobre seguridad en internet encontraremos, en los comentarios de lectores, las versiones más extremas (y perturbadoras) de los Señores Hyde que conviven entre nosotros.

En nuestro trabajo de seguridad ciudadana en el BID nos toca lidiar a diario con estas actitudes. Las versiones suelen ser más moderadas. Pero no por ello, nuestra modesta opinión, menos equivocadas.

Hace poco tuve mi propio encuentro con el Señor Hyde. Se trataba de una iniciativa de reinserción social de mujeres privadas de libertad que estamos desarrollando en Chile.

La idea de la iniciativa es ayudar a mujeres privadas de libertad a montar micro-emprendimientos productivos, para que cuando salgan de la cárcel tengan cómo ganarse la vida dentro de la legalidad. Les damos apoyo psicosocial, acceso al microcrédito, capital semilla, asistencia técnica y capacitación.

En el próximo blog les contaremos más detalles del proyecto. Mientras tantos, aquí un video que hicimos a finales del 2016, cuando estábamos concibiendo la iniciativa.

En este blog, queremos compartir algunas de las razones por las que nos pareció importante apoyar este tipo de iniciativas.

Qué nos dijo el Señor Hyde

En las conversaciones para preparar esta iniciativa, de manera directa o indirecta, el Señor Hyde nos dijo cosas como:

  • Estas mujeres cometieron delitos, hicieron daño a la sociedad, ¿por qué tendríamos que ayudarlas?
  • Apoyan a los delincuentes más que a nosotros, los ciudadanos de bien.
  • Ellas se merecen sufrir y les van a dar un microcrédito y capital semilla. Por mí que se pudran en la cárcel.

Los argumentos del Doctor Jekyll

Para volver a la forma racional y civilizada de Doctor Jekyll, aquí los argumentos de mayor peso.

  1. Las mujeres ya están pagando a la sociedad. Están privadas de uno de los derechos más preciados que tiene una persona: su libertad. Para saber los costos que esto le puede traer a una persona, vean el video. El resto de los derechos de esas personas siguen vigentes y deben ser respetados. Esto incluye el derecho a la educación, y al trabajo. 
  1. Prevenir la reincidencia delictiva es un buen negocio para toda la sociedad. “Prevenir es mejor que curar”, dice el refrán popular. Y nunca más correcto que en este caso. Prevenir que se cometa un delito no sólo evita el sufrimiento ocasionado por las pérdidas personales y materiales; también es más barato que reaccionar ante delitos consumados y sus consecuencias. Esto es de sentido común. Cuando se comete un delito, el estado tiene que gastar recursos públicos en policía, justicia, cárceles, atención a víctimas. Si se suman esos gastos y comparan con el costo de prevenir que el delito ocurra, el análisis sale altamente favorable para la prevención. Más aún, si se consideran los costos privados y sociales de ese delito, y los costos de los delitos futuros prevenidos. Un reciente estudio reveló que abrir un nuevo centro de tratamiento de adicciones a las drogas le ahorraba $700.000 a la ciudad de Nueva York en costos relacionados con la delincuencia.
  1. Una de las formas más fáciles de hacer prevención, es previniendo la reincidencia, esto es, trabajar con los que están privados de libertad para evitar que cuando salgan de la cárcel vuelvan a cometer un delito. Existen intervenciones como las Terapias Cognitivo Conductuales (TCC) que estamos implementando en Chile que pueden reducir el nivel de reincidencia entre un 20-25%. Si consideramos que una persona con conductas antisociales puede cometer decenas de delitos por año, en carreras delictuales que pueden durar hasta 2 o 3 décadas, cada mujer que logre abandonar el delito significará una cantidad importante de personas que se evitaron como víctimas del delito. El análisis costo-beneficio de las TCC muestran que por cada dólar que el estado invierte en prevenir la reincidencia, la sociedad gana más de seis dólares. Estas ganancias son resultado de todos los costos que se evitan. ¡Y exceden en más de seis veces los costos del tratamiento preventivo! 
  1. En el caso de las mujeres, hay un beneficio particularmente importante, que tiene que ver con la transmisión intergeneracional del delito. Cuando las mujeres son privadas de libertad, el efecto sobre los hijos y el hogar es más fuerte que cuando los hombres son privados de libertad. Los hijos de personas que se dedican al delito tienen mayor probabilidad de involucrarse en estilos de vida antisocial. Cada mujer que abandone su trayectoria delictual no solo impactará en su historia de vida, sino también en la de sus hijos, aumentando la probabilidad de que salgan adelante sin causar daño a otras personas y a sí mismos.

En pocas palabras, apoyar a mujeres que salen de la cárcel nos sirve a todos: menos víctimas, una sociedad más segura, y mejores oportunidades de integración social para personas que en lugar de hacer daño se dedican a trabajar y contribuir a la sociedad.

¿Será posible educar al Señor Hyde? En el Banco creemos que sí.

Fotos: Andrés María Bartet Bracho

Rodrigo Serrano-Berthet
Sobre el autor
Rodrigo Serrano-Berthet es especialista principal en seguridad ciudadana y punto focal para el cono sur del BID. Rodrigo tiene una extensa experiencia en seguridad ciudadana que incluye preparar y supervisar préstamos de inversión, dirigir investigaciones sobre delito y políticas de seguridad en la región, y coordinar el equipo de seguridad ciudadana para América Latina y el Caribe del Banco Mundial. Rodrigo es Ph.D. en Políticas Públicas y MCP del Massachusetts Institute of Technology, y Licenciado en Sociología de la Universidad de Buenos Aires.
  1. Jorge Luis Tang Castro Reply

    Estimado Rodrigo,

    Agradezco tu artículo y la posibilidad de encontrar experiencias que articulen el desarrollo económico de las familias con la reinserción social.
    Trabajo en la Gerencia de Desarrollo Económico de un Gobierno Regional en el Perú con una población carcelaria y desearía conocer un poco más de esta experiencias u otras, por lo cual agradeceré me envié enlaces o archivos para un mejor entendimiento.
    Saludos cordiales,

    Jorge Tang

    • Rodrigo Reply

      Estimado Jorge,

      Muchas gracias por tu mensaje. Escribime a mi email (rodrigose@iadb.org) y con todo gusto te pongo en contacto con las organizaciones con las que estamos trabajando en Chile, y otras experiencias que tenemos relevadas.

      Un abrazo!

  2. Fernando Fabbiani Reply

    Muy bueno el artículo. Tema por demas importante. Intercambio opiniones frecuentemente con el Sr. Hyde en las redes.

    • Rodrigo Reply

      Gracias, Fernando! Da miedo, no? las barbaridades que se leen. El proceso civilizatorio nunca termina!

  3. Karine Verch Reply

    Maravilhoso artigo!! No Brasil, desde 2012 o Primeira Infância Melhor (política pública transversal de ação
    socioeducativa de promoção do
    desenvolvimento integral na primeira
    infância) ampliou seu atendimento para a comunidade
    carcerária do Presídio Feminino Madre Pelletier,
    localizado em Porto Alegre, na capital do
    estado do Rio Grande do Sul. O objetivo desta
    iniciativa é estimular e fortalecer o vínculo
    mãe/bebê e promover o desenvolvimento
    infantil integral saudável, por meio de vivências
    lúdicas, fortalecendo o protagonismo materno. Após cinco anos de experiência, inicia-se
    em 2017 a construção da “Linha de Cuidado
    Intersetorial Materno Infantil”, voltada às
    mulheres de três prisões exclusivamente femininas do Rio Grande do Sul, encarceradas
    ou egressas das referidas prisões e seus
    filhos menores de 4 anos. Caracteriza-se por
    uma ação de visitação a crianças, mulheres
    e lactantes no cárcere. Envolve a visitação
    à criança e sua mãe/cuidador durante sua
    permanência na prisão e a continuidade da
    visitação no processo de reinserção da criança
    na família extensa/comunidade. O projeto
    envolve todas as crianças menores de quatro
    anos com mãe oriunda ou egressa das prisões
    exclusivamente femininas e residentes nos
    municípios de Porto Alegre, Torres e Guaíba
    e será desenvolvido como uma linha de ação
    do Programa Primeira Infância Melhor, que
    compõe as redes de saúde dos municípios
    do estado do Rio Grande do Sul.

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