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Por Ian W. Mac Arthur.

Hay un hospital general público en Salvador de Bahía, Brasil, donde uno de cada 5 de entre todos los pacientes permanece más de quince días y 44% de ellos se quedan por más de un mes. En su mayoría padecen enfermedades crónicas tales como cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes, insuficiencia renal y enfermedades vasculares periféricas. Estas estadías prolongadas en salas hospitalarias para enfermos agudos no solo presentan riesgos para los pacientes, entre ellos infecciones nosocomiales, sino que también pueden generar ineficiencias pues ocupan camas que demandan muchos recursos y están destinadas a los casos agudos de enfermedad.

Este patrón se repite en muchos países de América Latina y el Caribe que, en distintos grados, experimentan las transiciones demográficas y epidemiológicas caracterizadas por el envejecimiento de la población y una mayor carga de enfermedades crónicas. Esto se traduce en una demanda creciente de servicios de salud y de gastos y, por ello, se están explorando en la región posibles opciones para lograr una organización más racional de los sistemas de atención médica.

Muchos países desarrollados, como los Estados Unidos de América, el Reino Unido y Noruega, han encontrado una solución conocida como “cuidado intermedio”, que pone el acento en servicios de rehabilitación y terapia que requieren menos recursos clínicos y tecnológicos que el cuidado de pacientes agudos. El cuidado intermedio por lo general pretende:

  • Promover un pronto y seguro abandono de los hospitales destinados a pacientes agudos.
  • Prevenir las admisiones inadecuadas en estas instalaciones.
  • Fomentar la independencia en contextos comunitarios.

Cumplir con estos objetivos supone aplicar procedimientos apropiados para identificar a los pacientes elegibles, usar protocolos rigurosos durante su transferencia y asegurar su evaluación integral y su adhesión a un plan terapéutico manejado por un equipo multidisciplinario estructurado en torno a un personal de enfermería principal.

Si bien hay varios modelos diferentes de cuidado intermedio en el espectro de transición del hospital a la atención médica primaria y aunque el cuidado en el hogar resulta atractivo dados sus costos relativamente bajos, muchos pacientes necesitarán una solución institucional de hospitalización debido a características clínicas, a una falta de apoyo familiar o social o a una baja capacidad del sistema de salud a nivel de la atención primaria. Para estas personas, las instalaciones intrahospitalarias para la atención de pacientes no agudos o los “hospitales de cuidado intermedio” pueden producir resultados superiores a un costo menor que el de los cuidados tradicionales en una sala hospitalaria.

La literatura internacional sobre este tipo de servicio muestra hallazgos positivos en lo que concierne a la satisfacción del proveedor y el paciente, a los resultados clínicos y a la relación costo/eficacia. Investigaciones cuantitativas que abarcan múltiples pruebas de control aleatorizadas han demostrado una mayor independencia funcional y un menor número de readmisiones hospitalarias de pacientes dados de alta que han sido referidos a los hospitales de cuidado intermedio, comparados con los que permanecen en las salas del hospital general.

Por lo tanto, los hospitales de cuidado intermedio son precisamente el tipo de servicio que ha escogido el Gobierno del Estado de Bahía para mejorar el bloqueo de camas que producen las estadías largas de pacientes crónicos en los hospitales generales. Este nuevo servicio debería seguir las pautas de política recientemente establecidas por el Ministerio de Salud de Brasil para los “Hospitales Especializados en Cuidado Prolongado” y el Banco Interamericano de Desarrollo está apoyando esta iniciativa con asistencia financiera y técnica.

 

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La publicación en inglés: El “Hospital de cuidado intermedio”: Rehabilitación hospitalaria para pacientes de edad avanzada.

¿Existen en tu país autoridades que consideren el cuidado intermedio como un enfoque potencial de política hacia el envejecimiento de la población y la creciente carga de las enfermedades crónicas? ¿Ya se están implementado soluciones similares a las de Brasil? Comparte tus comentarios y opiniones con nosotros en la sección de comentarios o mencionando a @BIDgente en Twitter.

Read this article in English HERE.

Ian W. Mac Arthur es Especialista Líder en protección social de la División de Protección Social y Salud del Banco Interamericano de Desarrollo. 

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Showing 2 comments
  • María Guadalupe Romero Andrade
    Responder

    Excelente publicación, trabajo en un hospital en el cual se encuentran pacientes con enfermedades crónicas y tiene mucho razón con respecto a los costos que representan estadías de un mes. El planteamiento de los cuidados intermedios obliga a que se realicen revisiones específicas de la efectividad del tratamiento proporcionado para no excluir a los pacientes con problemas agudos. Muchas gracias

  • Magaly Pulido Murcia
    Responder

    Es una excelente opción, solo que requiere de voluntad política y de toma de decisiones. Costo beneficio sin duda es muy claro.

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