mujeres manejando maquinaria pesada
Transporte e igualdad de género

La maquinaria pesada que mejora las vidas de las mujeres en Nicaragua

Inicia otro día en la construcción de la carretera Pantasma – Wiwilí, proyecto del Programa de integración vial del Ministerio de Transporte e Infraestructura de Nicaragua (MTI) financiado por el BID que mejorará la accesibilidad a mercados, escuelas, hospitales y servicios básicos, a más de 25.000 habitantes de catorce comunidades rurales con alta incidencia de pobreza ubicado entre los departamentos de Jinotega y Nueva Segovia, al norte de Nicaragua. El proyecto tiene hoy unas protagonistas muy especiales: las primeras seis mujeres nicaragüenses capacitadas por el programa de formación de operadoras de maquinaria pesada, uno de los tres proyectos piloto del BID para incorporar a la mujer en el mercado de maquinaria pesada y de la iniciativa de generación de empleo con igualdad del Gobierno de Nicaragua. Son madres, hijas, estudiantes y profesionales, seleccionadas cuidadosamente por el MTI y capacitadas en emprendimiento y liderazgo. Su entrenamiento técnico tiene dos fases: capacitación y entrenamiento.

mujeres manejando maquinaria pesadaLa primera fase es de cien horas de capacitación teórica especializada en un instituto certificado para asegurar el manejo de tractor de cadena, cargador sobre ruedas y excavadora hidráulica. Incluye el uso de simuladores y la práctica en maquinaria real. La segunda fase es la de entrenamiento en campo y dura seis meses continuos en obra, con dieciséis horas semanales donde a cada operadora se les enseña las responsabilidades de ejecución en la obra, uso de la maquinaria con monitoreo y evaluación del desempeño con el apoyo del instituto responsable de la capacitación. El contratista es responsable de los costos y de gestionar todas las actividades que fueron incluidas en los pliegos de licitación de la obra.

Las nuevas operadoras de maquinaria pesada además de que esta experiencia les va a mejorar su vida, abren también nuevas oportunidades en el sector transporte donde solo el 10% son mujeres, y en particular, para el sector de construcción con tan solo el 3% de participación, y centrada en actividades de mano de obra no cualificada.

Son un ejemplo para las próximas treinta mujeres que se incorporarán al programa este año, a través de seis nuevos contratos de mejoramiento o rehabilitación vial y en 2018 a través de cuatro proyectos adicionales de construcción vial, todos con financiamiento del BID. El programa es un ejemplo para otros países de la región. Muchos han visitado Nicaragua para conocer y adaptar esta experiencia exitosa a sus propias necesidades, institucionalidad y contexto cultural.

Estas mujeres pioneras ya son líderes en sus labores cotidianas en campo, enseñando a sus compañeros a mejorar sus conocimientos técnicos y a velar por la seguridad de la maquinaria.

Su ejemplo ayuda al mejoramiento del programa, con formaciones complementarias a los supervisores y operadores y para actualizar conocimientos técnicos, reforzar sus capacidades de trabajo en equipo y, optimizar los beneficios en la obra.

El programa de formación de operadoras de maquinaria pesada en Nicaragua es una realidad. Con el compromiso de las autoridades y la asistencia del BID, se espera seguir mejorando las vidas de muchas mujeres, ofreciéndoles oportunidades reales y atractivas de superación en sus comunidades y fortaleciendo sus capacidades de liderazgo y ejemplo a futuras generaciones.

Aquí para más información sobre el proyecto: Programa de integración vial (NI-L1092 – 3577/BL-NI)

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4 comments

  1. Lake Sagaris 28 junio, 2017 at 12:19 Responder

    Muy linda la inclusión de las mujeres en este programa. Pero si la autopista solo es para automóviles y camiones, no va a servir a las 25.000 personas que mencionan — o solo les servirá si gastan dinero que no tienen en un auto particular. Es más, matará y dejará discapacitados a un buen número de ellos, especialmente si no es INCLUSIVO, o sea, debe tener una área bien protegida para peatones y ciclistas. Si no, es una obra sumamente EXCLUYENTE y no aporta a la sustentabilidad, la justicia y la inclusión social. El BID debe dejar de construir infraestructura vial para unos pocos y pensar en calles – y otras infraestructuras en zonas rurales — INTEGRALES. Sino no, siguen profundizando la inequidad. Uds. mismos saben las cifras de personas que mueren atropelladas o deben vivir con graves discapacidades, con toda la carga que eso significa para ¡las mujeres!, en caminos rurales. Es por culpa de este tipo de proyecto con su enfoque solo en los automóviles.

    • Daniel Torres 28 junio, 2017 at 13:56 Responder

      Hola Lake. gracias por tu comentario. El Ministerio de Transporte e Infraestructura de Nicaragua ejecuta estos proyectos rurales con varias medidas de seguridad vial incluyendo bahías para que el transporte colectivo no genere accidentes al subir o bajar pasajeros, separadores y andenes para proteger la movilidad de estudiantes, trabajadores y población en general en los puntos más críticos para el tránsito peatonal, señalización especial en la carretera para controlar y reducir la velocidad de los vehículos, y talleres de educación vial con cooperativas de transporte, líderes cívicos y habitantes de la zona de influencia de la carretera, con el apoyo vital de Policía para incentivar el cambio de comportamiento de conductores y peatones que ayuda a salvar vidas. Estas y otras medidas de seguridad vial, son prioritarias para el BID. Lo invitamos a conocer nuestra iniciativa de seguridad vial en http://www.iadb.org/es/temas/transporte/seguridad-vial,1166.html
      y, agradecemos el comentario para ayudarnos a seguir fortaleciendo con más medidas que sigan ayudando a reducir la siniestralidad vial en los caminos rurales.

      • Lake Sagaris 28 junio, 2017 at 15:03 Responder

        Gracias por tu amable respuesta Daniel. Agradezco el esfuerzo y entiendo que cuesta cambiar un sistema tan centrado en el auto. Pero como urbanista me parece un problema fundamental, ético y práctico, seguir planteando que infraestructura para el auto puede ser un proyecto de “desarrollo” para países, donde la mayoría de la gente no tiene auto, en una época que este modelo de transporte está absolutamente en bancarrota, incluso en los países donde nació. Estos países (soy chilena) sí necesitan poder moverse con bicicletas compartidas, privadas, bicitaxis y otras, bicis-eléctricas, y otros afines, y caminando. Modos de transporte público como colectivos, minibus y bus también deberían ser centrales, y no deben tener que compartir la vía con automóviles que crean una congestión absolutamente insustentable. 10 personas en autos pueden atochar el avance de un bus con 20-30 personas, o mas. En este contexto, “Educar” como solución de seguridad vial nunca ha funcionado (y hay una extensa literatura científica que demuestra esto) y pone la responsabilidad en el individuo, y no en la sociedad y el gobierno que debería velar por el bien común. Tenemos que pensar en calles “completas” o integrales no solo en áreas urbanas, sino especialmente en zonas rurales, donde las tasas de muerte y discapacidad son desproporcionales, justamente porque se insiste que construir una autopista es “progreso”. Es progreso solo para los que ya son los más privilegiados, y menos sustentantes, en nuestras sociedades.

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