A veces mirar el camino recorrido nos ayuda e entender mejor quiénes somos. Fotografía de Kevin Dooley

A veces mirar el camino recorrido nos ayuda e entender mejor quiénes somos. Fotografía de Kevin Dooley

El sector de desarrollo urbano en el BID cumplió 53 años en 2014 y es un momento para reflexionar sobre quiénes somos, de dónde vinimos y hacia a dónde vamos. Definirse es muy difícil, y esta no es la excepción.  Entendemos que para poder expresar con claridad los objetivos que nos hemos propuesto como Clúster de Desarrollo Urbano y Vivienda, parte de la División de Gestión Fiscal y Municipal (FMM) de la Gerencia de Instituciones para el Desarrollo (IFD), es fundamental replantear estas preguntas. En esta oportunidad presentaremos un análisis histórico de nuestros proyectos, es el primer análisis que ofrece figuras de la inversión del BID en desarrollo urbano en precios actuales.  En futuros blogs, analizaremos los préstamos en ejecución y el futuro de los mismos.

Para comenzar con éste análisis, primero deberíamos mirar nuestro desempeño en el pasado. Desde 1961, el Banco ha financiado aproximadamente 19,7 mil millones de dólares en préstamos de desarrollo urbano (en dólares 2014). Esta cifra incluye tanto proyectos como cooperaciones técnicas y no incluye el valor de  contrapartes que han sido muy significativos. Los préstamos del Banco han sido con entidades de nivel nacional, provincial y municipal.  Estimamos en nuestro Documento de Marco Sectorial de Desarrollo Urbano y Vivienda (2013) que se ha beneficiado a 4 millones de hogares en programas de mejoramiento de barrios y  a 1,5 millones de hogares en programas de vivienda social. Como muestra la figura debajo, en términos de países, el más grande prestatario ha sido Brasil, que recibió 26.89% de la inversión de desarrollo urbano del BID entre 1961 y 2013. La inversión en Argentina (13.46%), México (11.5%) y Colombia también es notable.

 Préstamos en desarrollo urbano de BID, 1961-2013 (US$ a precios actuales)

Grafico 2 

En términos de la distribución regional, la mayoría de los proyectos han sido destinados a los países del Cono Sur, seguidos por Centroamérica y los países del grupo Andino. Si bien históricamente la inversión ha sido menor en el Caribe (2.2% del total) y Haití (0.9%), las tendencias muestran una creciente actividad en estos países.

Préstamos de desarrollo urbano de BID, 1961-2013, por subregión

Grafico 3

 

 

Con el tiempo es notable también cómo ha cambiado el enfoque de nuestros proyectos. Al comienzo se centraba en el mejoramiento de la vivienda e infraestructura urbana, pero luego se fue expandiendo a enfoques de gobernanza urbana, inclusión social y gestión fiscal de los municipios. En el transcurso de cinco décadas de actividad, los préstamos para desarrollo urbano que ha otorgado el Banco han experimentado cambios significativos coincidiendo, a grandes rasgos, con la evolución de los procesos de urbanización y descentralización de la región, así como también con la creciente inquietud frente a los problemas del medio ambiente. La cartera urbana del Banco ejemplifica la evolución del planeación urbana a viviendas terminadas en la región hasta sistemas integrales y más inclusivos:

  • Década 1960: saneamiento urbano y construcción de casas para familias de bajos ingresos; 
  • Década 1970: construcción de lotes con servicios, fortalecimiento institucional de agencias nacionales de vivienda y reconstrucción 
  • Década 1980: programas de desarrollo urbano integral, mejoramiento de barrios, construcción de lotes con servicios, 
  • Década 1990: gestión fiscal de los municipios, preservación de centros históricos, infraestructura de transporte, reforma del sector vivienda, programas de desarrollo urbano integral, mejoramiento de barrios, gestión fiscal de los municipios, construcción de lotes con servicios, infraestructura de transporte 
  • Década 2000: inclusión social, gobernanza metropolitana, desarrollo económico local, desarrollo subnacional, recuperación de áreas urbanas centrales, gestión fiscal de los municipios, preservación de centros históricos, infraestructura de transporte, reforma del sector vivienda, programas de desarrollo urbano integral, mejoramiento de barrios, gestión fiscal de los municipios, construcción de lotes con servicios, infraestructura de transporte (véase Eduardo Rojas, Los desafíos de un continente urbano: La acción del BID en desarrollo urbano para más información).

 

Préstamos de desarrollo urbano de BID, 1961-2013, por año de aprobación (US$ a precios actuales)

Grafico 1

 

Dado el énfasis en descentralización y los programas masivos de mejoramiento de barrios, más de la mitad de la inversión en desarrollo urbano se llevó a cabo en los años noventa. De hecho, seis de los diez proyectos más grandes fueron aprobados en los años noventa, tal como muestra la tabla abajo.
El sector urbano amplificó muchos programas en la década del 2000, donde invertimos un cuarto del monto de los proyectos en desarrollo urbano. Algunos de los proyectos más notables de esta época son el de financiamiento de vivienda en México (2000) y la consolidación de la política de vivienda de interés social en Colombia (2008). La continuación del programa Mejoramiento Urbano de Rio de Janeiro (2000) fue clave y los tres proyectos (1995, 2000, 2010) tienen un monto de 1,2 mil millones en precios actuales. Según el base de datos del BID sobre Desarrollo Urbano y Vivienda, los programas más populares han sido los relacionados a mejora de vecindarios (49.8% de los programas), vivienda (39.3%), rehabilitación y patrimonio urbanos (5.7%) y planificación y ordenación del suelo urbano (5.1%).

 

Los diez proyectos de desarrollo urbano más grandes financiados por el BID, 1961-2013 (US$ a precios actuales)

Tabla

Si bien hemos aprendido mucho de nuestros proyectos, identificar cuáles son los más exitosos es muy difícil. Sin duda hay proyectos de montos menores que han logrado un gran éxito en países más pequeños y vulnerables. En su mayoría, estos han sido analizados con datos transversales, y quizás haría falta un análisis longitudinal para comprender mejor los efectos directos e indirectos que surgen después de un tiempo. Asimismo, el trabajo urbano del BID no es solo proyectos: el Banco ha dedicado muchos recursos a programas de investigación urbana y publicaciones que proporcionan apoyo técnico a operaciones innovadoras (la gran mayoría de los estudios son accesibles aquí).

Estos proyectos son los que en el presente funcionan como propulsores de los proyectos en los que estamos trabajando en el presente, tanto por las lecciones aprendidas, como por el conocimiento que hemos adquirido en estos 53 años. En futuros blogs presentaremos un análisis de los proyectos en ejecución… manténgase en sintonía.

 

Notas:

 

1) Los valores nominales en dólares fueron convertidos en precios actuales (abril 2014) usando el Índice de Precios al Consumidor 

2) Agradezco los comentarios de José Brakarz y Maria Del Carmen Perrier Pérez del Castillo