Por Ignacio Cerrato*

Con la velocidad de los avances tecnológicos hemos perdido la perspectiva sobre el significado real de la tecnología y de su historia.

La palabra tecnología proviene del latín “Techne”, que se traduce artesanía o arte. Así, “tecnología” podría interpretarse como “artes útiles”, una expresión de la creatividad humana con un objetivo practico. Por ejemplo, un forjador de espadas samuráis que a través de la aplicación de una técnica desarrollada en Japón en el siglo X puede crear una pieza de arte que tiene como objetivo práctico aumentar la eficiencia en combate.

Sin embargo, hoy en día la asociamos con lo digital, lo eléctrico y, aunque ha estado en nuestra vida desde hace siglos, también con lo nuevo.

Hay otra definición de tecnología muy interesante: todo proceso o artefacto nacido de un proceso mental. Por ejemplo, un chimpancé usando una rama para extraer miel de una colmena, está haciendo uso de una tecnología nacida de su proceso mental.

La primera definición nos transmite la naturaleza práctica de la tecnología, pero la segunda nos permite relacionarla con algo más humano, propio de nuestra naturaleza. Algo con lo que podemos conectarnos a nivel personal y espiritual.

La tecnología es materia prima y a la vez el producto final de un proceso creativo.  Por eso es fundamental en el desarrollo de las industrias creativas.r ejemplo en la música la tecnología ha contribuido con nuevos instrumentos, partituras para registrar sinfónicas, y hasta nuevas formas de distribución como la internet.

O en el arte con técnicas pictóricas como el esfumado de Leonardo Da Vinci (técnica que utilizaba para dar la sensación de antigüedad), o el uso de metales para esculturas.

En el diseño, con la creación de nuevas telas o materiales, máquinas para la confección y hasta el uso de sensores para crear prendas inteligentes.

Y estos son solo algunos de los avances que le han cambiado la cara las industrias creativas.

En la actualidad estamos ante otra gran disrupción en estas industrias gracias a nuevas tecnologías:

A través de la inteligencia artificial los computadores pueden aprender continuamente, a través de experiencias, a resolver problemas. En este rubro ya se ensenado a las computadoras a crear patrones que les permiten crear melodías o canciones originales usando otras canciones.

Machina OBE - Demand SolutionsCon la realidad virtual que permite crear espacios virtuales que son percibidos por la audiencia de la misma forma que la propia realidad, se le permite al público y a los creativos la posibilidad de controlar sus experiencias con la creatividad.  La industria de los video juegos, por ejemplo,  es pionera en esta tecnología.

El blockchain, es una tecnología que va a impactar cualquier tipo de negocio donde haya un intermediario. Esta permite que los datos almacenados, antes eran controlados por una sola entidad, sean ahora controlados a través de protocolos establecidos, por todos los participantes interesados en ellos. En el mundo de las industrias creativas esto permitirá una relación más directa entre los creativos y sus clientes.

Con seguridad saldrán muchas más.  Lo importante no es cuales son, sino cómo usarlas para sacarles el mejor provecho y hacer que su uso permita a estas industrias convertirse en motores de desarrollo en nuestra región.

Y desde el BID lo estamos lo impulsando.

Hace poco hicimos un trabajo colaborativo entre un artista de sonido, una experta en instalaciones y un grupo de científicos y diseñadores argentinos que realizaron una investigación sobre moda y tecnología.

La idea era exaltar el rol de la ciencia en la moda y sus potenciales usos para contrarrestar retos de desarrollo en la región. El resultado fue la exhibición “Vistiendo el futuro: Diseñadores argentinos en la frontera del mañana”  que usa  elementos tecnológicos con el fin de maximizar los efectos artísticos y científicos de las piezas, generando toda una experiencia audiovisual para los visitantes en la sede del BID.

Así, hoy cualquiera que venga a nuestro Centro Cultural en Washington D.C., puede experimentar con estas prendas piloto a través de la música y una aplicación que permite a la audiencia leer en su móvil la historia de cada creación y su relación con el desarrollo.

 

Y ahora: ¿Es la tecnología y las industrias creativas una buena combinación?

 

*Ignacio Cerrato es ingeniero de software de la Universidad de Buenos Aires. Tiene una amplia experiencia en startups tecnológicas que desarrollan aplicaciones móviles y basadas en web para empresas argentinas y estadounidenses. Hace  parte del equipo de tecnología del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Washington, DC.  Su función es aprovechar la tecnología en proyectos de desarrollo para América Latina y el Caribe mediante la creación de prototipos, y la generación de evidencia para llevar estas ideas a escala. A “Nacho” le encanta conectar  problemas y soluciones con la tecnología y  explorar cómo se puede utilizar para unir a creadores  y amantes del arte. Le gusta el caos involucrado en estas nuevas posibilidades, los rompecabezas y aprender cosas nuevas.

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