Resulta evidente que el arte y la cultura desempeñan un papel importante en la sociedad, ampliando nuestras concepciones y actitudes y descubriendo nuestro lugar en el universo. Ambos desencadenan nuevos pensamientos y generan experiencias viscerales y emocionales. Mientras que las piezas suelen explorar ideas o conceptos específicos, el arte – tomado colectivamente – representa la síntesis entre la experiencia y el pensamiento humano. Al explorar la capacidad del artista para manipular la forma, el material y la experiencia, podemos llegar a apreciar mejor la capacidad única de la humanidad para cambiar y transformar el mundo que nos rodea.

El arte no es el único medio que revela la capacidad de terraformación del hombre. A lo largo de nuestra cultura, podemos encontrar infinidad de ejemplos. Botánica, tecnología y desarrollo son también representaciones de estos cambios globales. A la luz de la necesidad cada vez mayor de que nuestro mundo se ocupe del cambio climático, ¿pueden las instituciones actuales y los espacios públicos culturales aprovechar la creatividad humana y proporcionar experiencias que transformen y afecten el pensamiento y el deseo de los seres humanos de forma que cambien su comportamiento y comprendan mejor su papel en la creación de una relación más simbiótica con nuestro planeta?

El Instituto Inhotim en Brumadinho, Minas Gerais, Brasil es una síntesis de esta actitud. Allí, más de 400.000 visitantes al año disfrutan de 346 hectáreas, incluyendo un jardín botánico que alberga 4.500 especies de plantas y 23 galerías de arte contemporáneo que muestran más de 700 obras de arte. Las obras de arte por sí solas son suficientes para enamorar al más cínico de sus visitantes. Sin embargo, la naturaleza transformadora de este lugar radica en admirar la síntesis de la intervención del hombre en sus jardines, obras de arte y tecnología.

Una institución cultural de este tipo exige en forma urgente una respuesta al cambio climático -aunque esto nunca se manifiesta abiertamente- sino que es el asombroso poder de la belleza y la creatividad del espíritu humano que brilla y exige una llamada a la acción. De una manera única, Inhotim lidera con el ejemplo y proporciona un nuevo modelo: el ingenio que busca celebrar la humanidad y la naturaleza simultáneamente y como una unidad.

El Centro Cultural del BID en Washington, D.C. será el anfitrión de la primera exhibición internacional de Inhotim: “Inhotim: En la encrucijada del Cambio Glocal” que estará en exhibición desde el 19 de julio al 13 de octubre de 2017. La exposición contará con:

“Narrativa en las paredes de la exposición que transmiten el vocabulario sensorial, visual y conceptual de Inhotim. Las obras Iran do Espírito Santo, Luiz Zerbini, Olafur Eliasson and Vik Muniz, junto con una grabación de una instalación de Chris Burden, reflejan elementos de la naturaleza como el agua, la tierra, las plantas y el paisaje, siempre complementados por la acción humana. También se verán experiencias presentadas por Inhotim desde perspectivas panorámicas aéreas, una vista microscópica y un recorrido de 360​​°, todo ello unido a composiciones sonoras inspiradas en sus jardines.” (Extracto de Inhotim: En la encrucijada del Cambio Glocal)

La apertura de la exhibición será el 18 de julio a las 6pm. Registraste aquí.

 

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