El liderazgo de las mujeres en proyectos de electrificación rural

Historias de mujeres que, con su trabajo y gracias al suministro de 24 horas de electricidad, contribuyeron al éxito de dos proyectos en Surinam

Uno de los objetivos principales en Surinam es promo­ver el desarrollo social y económico en las comunidades rurales mediante el suministro de 24 horas de electri­cidad. Las mujeres han sido y serán una piedra angular en la implementación de proyectos de electrificación rural. Este blog muestra cómo el liderazgo de varias mujeres fue fundamental en el éxito de dos proyec­tos de electrificación en Surinam, ejecutados por EBS (Energie Bedrijven Suriname), la empresa eléctrica estatal, y financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El primero, completado en 2017, es la expansión de la red principal para proporcionar electricidad a cinco comunidades ubicadas en el área de Powakka (Klein Powakka, Groot Powakka, Redi Doti, Pierre Kondre Kumbasi, Cassipora). El segundo, completado en 2018, es una mini red solar de 500 kW para propor­cionar electricidad a las comunidades de Pokigron y Atjoni. Uno de los principales desafíos de ambos pro­yectos fue la capacidad y voluntad de los aldeanos para pagar la electricidad, especialmente para los ancianos y los más pobres. Estas comunidades solían recibir electricidad gratuita, producida con un motor diésel, solo durante cuatro a seis horas por día. Sin embargo, con el servicio de 24 horas, los aldeanos tendrán que pagar la electricidad consumida. Además, cada hogar debe realizar una inversión inicial para adaptar sus sis­temas eléctricos internos de acuerdo con las normas de seguridad de la empresa eléctrica.

La señora Muriel Fernandes ha sido la jefa (“capitana”) de Cassipora durante los últimos siete años. Dirigió todas las discusiones entre EBS y la comunidad y ase­guró el empoderamiento de todos los habitantes de la comunidad. Logró encontrar soluciones para ayudar a los habitantes del pueblo a cumplir con los requisi­tos de las instalaciones eléctricas en los hogares. Cada aldeano pagó 1.000 SRD (alrededor de 135 dólares) y el resto del costo se pagó con un fondo financiado principalmente por el turismo local. Además, el co­mité del pueblo decidió pagar los costos totales de la instalación a los aldeanos más vulnerables. La capitana demostró su liderazgo al llevar a Cassipora a ser la primera aldea en contar con lo necesario en su área para recibir electricidad las 24 horas. La señora Yvon­ne Pinas es la comisaria del distrito de Pokigron, el cual tuvo los mismos problemas financieros que Cassipo­ra, donde algunos lugareños no contaban con los re­cursos necesarios para adaptar su instalación eléctrica. Pinas logró convencer a algunas de las empresas de madera que estaban trabajando en el área para finan­ciar la instalación eléctrica de los hogares más desfa­vorecidos. Gracias a todas estas mujeres los hogares de Pokigron reciben electricidad las 24 horas de día.

La implementación de proyectos de electrificación rural no termina con la puesta en marcha o inauguración de la planta. Realizar un uso productivo de la electricidad es fundamental para la sustentabilidad a largo término, los proyectos de electrificación rural y el desarrollo eco­nómico de las comunidades. Una vez más, las mujeres tuvieron un rol fundamental en usar la electricidad para promover actividades económicas locales. La señora Roselien Linga vive en Pokigron. Ella ha comprado un horno eléctrico para hornear y vender pan a los aldea­nos y visitantes. La señora Bionda Joop, también de Po­kigron, usa ahora una batidora eléctrica para preparar sus galletas, aumentando los pedidos y sus ingresos. En el área de Powakka, las señoras Simone Biswane y Marlene Makosi han aumentado su productivi­dad, ya que ahora pueden usar una máquina eléctri­ca y trabajar durante más horas cuando oscurece. Desde que tiene electricidad las 24 horas, la señora Caroline Herman-Sabajo puede almacenar y vender bebidas frías, pollo y pescado en su pequeña tienda.

Estos son solo algunas de las historias de vida de mu­jeres que, con su fuerte liderazgo, han contribuido al éxito de dos proyectos de electrificación rural en Surinam. Pero hay otras muchas historias exitosas de mujeres involucradas en proyectos de electrificación rural que también vale la pena registrar. Este blog quiere reconocer el mérito de todas estas mujeres que a veces no se refleja adecuadamente.

Roselien Linga (beneficiaria de Pokigron). Fuente: Stas International

 

Caroline Herman – Sabajo (beneficiaria de Powakka). Fuente: Stas International

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