Innovación y sistemas inteligentes de transporte

¿Qué esperamos de las tecnologías limpias en el transporte público?

La industria del automóvil está evolucionando rápidamente y es solo cuestión de tiempo antes de que las tecnologías híbridas y eléctricas se desplieguen masivamente en América Latina.

En el caso del transporte público, la región tiene pendiente incorporar flotas de buses con tecnologías limpias. Sin embargo, este paso depende principalmente de las empresas de transporte, quienes son usualmente los dueños de los buses.

Con el objetivo de generar confianza en las tecnologías limpias y probar su rendimiento, el BID y la Clinton Climate Initiative realizaron en julio de 2013 una serie de pruebas de buses híbridos y eléctricos en cuatro ciudades de la región (Río de Janeiro, Bogotá, Sao Paulo y Santiago de Chile). Se midieron las emisiones y consumo energético de 17 buses sometiéndolos a 30 horas bajo condiciones reales de manejo. Y se probaron tres tipos de tecnologías limpias y la tecnología diésel como punto de referencia.

Los resultados fueron muy interesantes:

¿Encontramos reducciones en emisiones directas del tubo de escape?

Sí. Los resultados variaron por ciudad pero en todos los casos el desempeño de emisiones fue mejor para los buses híbridos que para los buses diésel tradicionales. En la Figura 1. vemos la comparación en la reducción en emisiones de CO2 y emisiones contaminantes. En promedio, las tecnologías de buses híbridos registraron 26% menos emisiones de CO2 que las tecnologías diésel estándar. La reducción de demás contaminantes del aire varía entre el 62% y el 80%. Los buses eléctricos de baterías no se incluyen en este cuadro porque no producen emisiones directas.

Figura 1.: Reducciones en dióxido de carbono y emisiones contaminantes

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¿Encontramos reducciones en el consumo de combustible y energía?

Sí. Al igual que en el caso anterior, los resultados varían por ciudad pero en todos los casos la eficiencia de los buses híbridos y los buses eléctricos de baterías fue mayor que en los buses diésel. En la Figura 2. vemos que el consumo de combustible de los buses híbridos fue 31% más bajo que los buses diésel. Asimismo, obtuvimos un 77% de mayor eficiencia en el consumo energético entre el bus eléctrico de baterías y el bus diésel. Estas proporciones se mantuvieron en rangos similares cuando analizamos el consumo energético por pasajero.

Figura 2.: Comparación de consumo de combustible y energía

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Y entonces, ¿es rentable para una empresa de transporte comenzar a operar estos buses?

En algunos casos, sí. Una empresa tomará la decisión de adquirir buses de nuevas tecnologías en la medida en que su operación sea más rentable que el diésel y que exista cierto nivel de confianza sobre su desempeño. Varios factores claves como el costo de los vehículos, el combustible, la energía eléctrica, el esquema de remuneración y las alternativas de financiación varían de ciudad a ciudad y pueden hacer más o menos rentable una operación.

Sin embargo, hay ejemplos de ciudades como Bogotá donde se están gestando las condiciones necesarias para un despliegue masivo de buses de tecnología limpia. La ciudad recientemente firmó el Decreto 477 de 2013 mediante el cual promueve el mejoramiento tecnológico del transporte público y se plantea la meta de operar 790 buses limpios (aproximadamente el 8% del total). Las empresas operadoras que consideren incorporar estos buses en Bogotá verán condiciones favorables como reducciones arancelarias, acceso a líneas de crédito concesional y alianzas con ensambladoras locales que pueden bajar el costo final de los buses.

Las tecnologías limpias son una alternativa real para mitigar los efectos del cambio climático. En un escenario donde se reemplacen 30.000 buses diésel por híbridos y eléctricos, podríamos reducir hasta 3,3 millones de toneladas de CO2 y ahorrar 300 millones de galones de combustible en 10 años. Sin embargo, es necesario comenzar a crear las condiciones a nivel local para lograr un despliegue masivo.

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4 comments

  1. Eduardo Cafe 4 marzo, 2014 at 16:30 Responder

    Algunas ciudades brasileñas ya empezaron a testar sus buses eléctricos, como la ciudad de Sao Paulo y Salvador. Quisiera saber yo si hay algun estudio que compare la cuestión de los costos de estos buses, tanto el costo fijo cuanto el costo de mantenimiento y recarga de bateria en comparación con los otros buses? Cuáles ciudades han implementado con éxito esa iniciativa? Hay algun estudio de evaluación del uso de este transporte?

  2. Dario Hidalgo 4 marzo, 2014 at 22:42 Responder

    Muy valiosos resultados de las pruebas realizadas en distintas ciudades. Las tecnologías muestran claras ventajas ambientales y de consumo energético. No es claro si los costos de capital (más altos) deben ser cubiertos con tarifas. Vale la pena continuar explorando mecanismos financieros para apoyar su implantación. CTF, GEF, y otors fondos ambientales son buenos candidatos.

    • Celia iturra 4 marzo, 2014 at 23:41 Responder

      Creo que la inversión no es el principal problema, el tema está en cómo esta tecnologías son capaces de responder, ojalá en casi idéntico tiempo que en un diésel y, claro a un costo similar. Si esto no pasa es muy difícil la entrada de este tipo de tecno. las ayudas financieras deben estar orientadas en reducir esas brechas.

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