“Peloton of course” by Sylvain Elies is licensed under CC BY 2.0

La eritropoyetina (EPO) es una hormona producida por el riñón que promueve y estimula la formación de glóbulos rojos en la médula ósea. Una mayor producción de glóbulos rojos incrementa a su vez la capacidad de transporte de oxígeno en la sangre. Nosotros, como personas, necesitan oxígeno. Nosotros, como los atletas (sí, todavía me considero un atleta, aunque me las arreglo para correr únicamente 20 millas por semana), necesitamos una gran cantidad de oxígeno. ¡Qué gran cosa la EPO: con un poco más de esta hormona en nuestro organismo, podemos sobrepasar nuestros límites físicos! ¡Con una mayor eficiencia! Y al parecer, muchos atletas piensan según esta lógica.

Ahora bien, ¿se imagina tener un estimulante de desempeño para los proyectos de desarrollo? Claro está que necesitaríamos crear un acrónimo mágico, tarea no muy difícil para la comunidad internacional (experta en la materia). De hecho, hay un buen número de estos acrónimos mágicos ya disponibles, incluyendo (por las siglas en inglés): RBF (presupuesto por resultado); P4P (pago por desempeño); PBF (presupuesto por desempeño), que inyectan oxígeno a las operaciones en forma de innovadoras modalidades de contratación, como el PBC (contrataciones por desempeño) y OBC (contrataciones por resultados). Ver GPOBA para Más Siglas Jugosas – MSJ!

En pocas palabras, RBF es un mecanismo de financiamiento que, en un plazo determinado, vincula (al menos una parte) de los pagos y/o subvenciones al logro de las metas de desempeño, productos o resultados previamente determinados. Sí, se puede llamar a esto un cambio de paradigma (¡oh, cómo me encanta esta expresión!), ya que los contratos tradicionales utilizados en el sector de agua y saneamiento tienden a centrarse más en los insumos o las responsabilidades del contratista (por ejemplo, la construcción planta de tratamiento) en lugar de los productos o los resultados relacionados con el desempeño operativo y / o financiero (por ejemplo, volúmenes de agua tratada). Así como nos lo muestra la Asociación Internacional del Agua (IWA), las características principales que diferencian a los PBC de los contratos de servicios más tradicionales incluyen:

• Mayor valor por dinero – el riesgo de desempeño recae en el contratista y su retribución íntegra está vinculada a mejoras verificables a niveles de rendimiento o de servicio.

• Mayor flexibilidad para el contratista – un PBC no es una prescripción. El contratista decide qué medidas sigue para lograr sus objetivos, dejando espacio para posibles soluciones creativas e innovadoras.

• Una asignación de riesgos más justa – El desempeño y el riesgo reputacional se distribuyen en función de las circunstancias locales, y se refleja en el mecanismo de pago.

Hasta la fecha, los PBCs para los contratos de servicios específicos se han utilizado sobre todo para la reducción de los niveles de agua no contabilizada. Y esto es exactamente lo que pasó en Bahamas, donde la Corporación de agua y alcantarillado de Bahamas (WSC por sus siglas en inglés) busca mejorar la eficiencia de su sistema de suministro de agua de manera más eficiente, mediante un ambicioso programa financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para hacer frente al problema del agua no contabilizada y optimizar la relación entre la empresa y sus clientes que se ha venido deteriorado durante los últimos años.

Durante tres décadas, la WSC ha tratado de proporcionar un servicio de calidad confiable a los 250 000 residentes de New Providence, pero el éxito ha sido limitado. En 2012, con cerca del 58% del agua que entró al sistema de distribución pérdida antes de llegar a los clientes, WSC determinó que sólo un enfoque integrado y global podría resolver estos problemas – a través de un PBC. El proyecto necesitaba un poco de EPO adicional. Es así como se firmó un PBC con un grupo internacional, donde una parte de la remuneración del contratista está relacionada al nivel de agua no contabilizada.

Los resultados preliminares del programa son buenos: está previsto que las ventas se incrementen y la cantidad de agua dentro del sistema de suministro está bajando. ¡Eureka!  (Más blog post en camino).

La mala noticia para mis amigos atletas es que: la inyección de EPO en el cuerpo es peligroso (e ilegal). Qué pena. La peligrosidad se debe a una la mayor viscosidad de la sangre. Por encima de un cierto nivel de hematocrito, la sangre se puede espesar demasiado y obstruir los capilares, lo que puede causar accidentes cerebrovasculares y ataques cardíacos.

Desde una perspectiva similar (aunque indiscutiblemente subjetiva), el financiamiento por resultados no puede ser considerado una panacea para el sector agua. Es verdad que un PBC puede ayudar a un operador a alcanzar mayores niveles de servicio y aumentar la eficiencia operativa, siempre y cuando algunos de los factores clave en el contrato sean cuidadosamente ponderados y analizados, incluyendo:

• Remuneración estructurada: suele combinar pagos fijos y variables, dado que la transferencia total del riesgo hacia el contratista (por ejemplo, a través de un 100% de remuneración variable) es irrealista. Pero, ¿cuánto debería ser el pago fijo? ¿Cómo se pueden incluir “factores desconocidos que pueden afectar el alcance de los objetivos” en el pago que se fijo? Junto con los objetivos cuantificables, el contrato debe especificar claramente los aportes esperados vinculados al pago fijo, ¡lo que no es tan sencillo como suena!

• La distribución del riesgo, que debe tener en cuenta los elementos del contexto propios al país y el operador (calidad de la información disponible, gobernanza, y colaboración del personal del operador, entre otros). Pero, ¿cómo se estiman dichos elementos? ¡Son negociaciones duras!

• Fecha para la línea base y establecimiento de los objetivos. Este es el núcleo del contrato: ¿por dónde empezamos hacia dónde queremos ir? Los datos proporcionados por el operador desde el inicio deben de ser fiables. Una entidad independiente también puede ser empleada a modo de verificar dicha información. Asimismo, los objetivos de desempeño deben establecerse, equilibrado (a) alcance con (b) ambiciones. Una vez más, no es tarea fácil.

Entonces, vemos que los resultados preliminares de Bahamas son alentadores. De hecho, puede convertirse en un caso de estudio de éxito interesante para el futuro.

Sin embargo, incluso con un contrato sólido, las ganancias en eficiencia logradas mediante un PBC sólo podrán ser mantenidas a través de una estructura institucional y de gobernanza adecuada que promueva la transparencia y la rendición de cuentas. Así que, muchas cosas a considerar con un presupuesto por desempeño. ¡Y pensamos que era pan comido esto de conseguir un poco de EPO adicional! ¿Algún ciclista que nos pueda ayudar? (¡A.Y.!)

 

Text in English: EPO for development…Does it work? Is it legal?

Erythropoietin (EPO) is a hormone produced by the kidney that promotes and stimulates the formation of red blood cells by the bone marrow. The resulting rise in red cells increases the oxygen-carrying capacity of the blood. We as people need oxygen. We as athletes (yes, I still considered myself an athlete, though I manage to run only 20 miles per week) need a lot of oxygen! What a great thing this EPO is: if we get a little more in our organism, we can break out of our physical limits! With greater efficiency! And a lot of athletes seem to think in the same way!

Now, can you imagine having a performance-enhancer for development projects? Of course, also in this case we would need a fancy acronym, which is something the international community is very good in providing. In fact, there are quite a few already available, including: RBF (results based financing); P4P (payment for performance); PBF (performance based financing), which in turns inject oxygen into innovative contracting modalities, such as PBC (performance based contracting) and OBC (Output-based contract). See GPOBA for More & Juicy Acronyms – M&JA!

In a few words, RBF is a financing mechanism that, within a given timeframe, links (at least a part of the) payments, and/or subsidies to the achievement of previously determined performance targets, outputs or outcomes. Yes, you can call this a paradigm shift (oh how I love this expression), since traditional contracts used in the water and sanitation sector tend to focus more on inputs or the contractor’s responsibilities (e.g. to build a treatment plant) rather than outputs or outcomes related to operational and/or financial performance (e.g. volumes of treated water). As the International Water Association teaches us, key features that differentiate PBCs from more traditional service contracts include: 

  • Higher value for money – the performance risk lies with the contractor and full remuneration is contingent upon verifiable improvements to performance or service levels.
  • Greater flexibility for the contractor – PBC is not prescriptive. The contractor decides which measures to undertake in order to achieve its targets, leaving room for possible creative solutions and innovation.
  • Fairer risk allocation – The performance and reputational risk is distributed based on local circumstances, and is reflected in the payment mechanism.

To date, PBCs for targeted service contracts have been used mostly for reducing levels of non-revenue water (NRW). And this is exactly what happened in the Bahamas, where with an eye on the goal of making its water supply system more efficient, the Bahamas Water and Sewerage Corporation (WSC) embarked in an ambitious program funded by an Inter-American Development Bank (IDB) to address the problem of non-revenue water and fix the relationship between the utility and its customers, which had been deteriorating during the years.

For three decades, WSC had been trying to provide New Providence’s 250,000 residents with reliable quality service but with limited success. In 2012, with about 58% of the water entered into the utility’s distribution system lost before reaching customers, WSC determined that only an integrated, comprehensive approach could solve these problems – through a PBC. The project needed some additional EPO. That is how a PBC was signed with an international group, linking a portion of the remuneration to the NRW level in time.  

Preliminary results from the program are incredibly good: sales are set to increase and water into supply is going down. Eureka! (More blogs will follow!)

The bad news is: injecting additional EPO in the system is dangerous (and illegal)! Bugger. Too bad. The reason that EPO is dangerous is because of increased blood viscosity. Above a certain hematocrit level whole blood can sludge and clog capillaries, compromising our capacity to function and causing strokes and heart attacks.

From a similar (though indisputably stretched) perspective, results-based finance cannot be considered a panacea for the water sector. PBC can indeed help a utility to aim for higher service levels and increase operational efficiency; as long as some key factors within the contract are carefully pondered and analyzed, including:

  • Structuring remuneration, which usually combines fixed payments with variable payments, since a full transfer of risk to the contractor (e.g. through 100% variable remuneration) is unrealistic. But how much should be the fixed payment? How shall the fixed payment include “unknown” factors that could affect the achievement of the targets? Together with quantifiable the targets, the contract must clearly spell out the expected inputs tied to the fixed payment. Which is not as straightforward as it sounds! 
  • Risk allocation, which should take into consideration elements of both the country and the utility context (quality of available information, governance issues, and expectations for utility staff collaboration, among others). But how to estimate that? Hard negotiations are expected! 
  • Baseline date and setting targets. This is the core of the contract: where do we start from and where do we want to reach. The data provided at inception by the utility must be reliable. An independent, third party may also be employed to verify it. At the same time, performance targets must be set, balancing (a) ‘achievability’ with (b) being ambitious. Again, not that easy.

The preliminary results from Bahamas are very encouraging. This can indeed become an interesting successful case study for the future.

However, even with a solid contract, efficiency gains achieved through PBCs will only be maintained through an appropriate institutional and governance structure that promotes transparency and accountability. So many things to consider with PBF! And we thought it was as easy as getting some additional EPO in the system?! Any cycler who can assist us?  (O.U.C.H.!)

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