Hacia el desarrollo efectivo
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    8 atributos para buenas economistas

    11
    Jul
    2012

    Por

    cualidades buenos economistasAlfred Marshal se consideraba a sí mismo como “un andariego en la tierra de los datos áridos; añorando un pronto retorno al lujo del pensamiento puro.”

    Keynes, en su obituario sobre Marshall publicado en 1924 en el Economic Journal, (sin llave aquí) pensaba que Marshall combinaba “el más esencial y fundamental de los dones necesarios de un economista – era  conspicuamente historiador y matemático, negociante entre lo particular y lo general, lo temporal y lo eterno, al mismo tiempo”.

    Para Keynes, un buen economista como Marshall debería ser “tan uraño e incorruptible como un artista, pero a veces tan cercano a la tierra como un político.” La clave entonces de ser un buen economista es la habilidad de combinar y mezclar, de sintetizar.

    Es la amalgama de habilidades lo que importa más. Lee historia y sé riguroso. Sé puro pero estés dispuesto a transar. Pero también se requieren habilidades y destrezas. Un buen programa de posgrado debería darnos eso.  Una visión más amplia del mundo que se construye con el tiempo debería ayudarnos a mezclar. Puede salir un buen economista “a punto”.

    O crudo.

    Ferrán Adriá nos ha mostrado con su cocina experimental que la gastronomía no es suerte.

    Paul Krugman, un buen ejemplo de un buen economista y cuyo economista difunto es Keynes, piensa que un buen economista debe leer la prensa y escuchar, como le explica a Xavier Sala i Marti en esta entrevista. Krugman se explaya cuando explica sus cuatro reglas para el investigador:

    1. Escucha a los Gentiles porque un economista puede no entender bien la metáfora, pero alguien de otra disciplina /perspectiva sí podría;
    2. Interroga a la pregunta, o no preguntes qué puede tu modelo hacer por tí, sino qué puedes responder con tus preguntas;
    3. Atrévete a ser necio y abrazar otros supuestos, y como el Dr. Livingston estar agradecido si estás allí para darles la bienvenida; y
    4. Simplificar, simplificar hasta ser minimalista

    A todo esto Krugman añade que es necesario abordar la economía aplicada a las políticas públicas porque “algunos de mis papers favoritos salieron de este trabajo orientado a las políticas”.  En otras palabras, hay que ser relevante y participar.

    Pero Krugman no quisiera ir demasiado lejos por este camino ya que “muy pronto empezaríamos a usar la palabra impacto como verbo”. En estas épocas, y parafraseando a Marshall pareciera que está muy adentrado en la tierra de los datos áridos.

    Así que tenemos una buena lista: síntesis, uso de habilidades, flexibilidad, simplificación, relevancia y participación Añado 8 más:

    1. Curiosidad para desafiar los modelos y si los datos no cierran, cambiarlos. Y esto se relaciona con el número 2.

    2. Honestidad y ética personal son clave. Hasta los países tienen el riesgo de fracasar cuando la honestidad es inconstitucional.

    3. Humildad. Después de la más grave crisis desde la Gran Depresión, pocos economistas reconocen que aún menos economistas la previeron.

    Algunos inclusive todavía aseveran que la crisis no se previó  porque la teoría económica dice que son impredecibles bajo la hipótesis de los mercados eficientes.  A riesgo de sonar vácuo, la capacidad e aceptar el fracaso y adaptarse es más importante que nunca.

    4. Más que un big push, en la última década la economía cono disciplina se ha movido levemente de la ideología a los datos. Hay que dejar que los datos hablen y erosionen verdades establecidas que van desde la guerra contra las drogas a la corrección política.

    5. El Humor siempre es bueno, en especial si se usa para no decir nada.

    6. Y también es bueno tener una pareja inteligente. En estos días todos los papers tienen 2 ó más autores, así que seguramente ayuda si uno de los autores entiende la diferencia entre insumo y producto cuando cambia pañales.

    7. Y como no hay almuerzo gratis, tener un paladar delicado también es bueno para un economista  con apetito.

    8. Y si el economista vive y trabaja en Colombia, no hay que olvidar que se necesita una matrícula para operar debidamente diligenciada en los Ministerios de Relaciones Exteriores y Educación.   Aunque no conozco a nadie que la tenga.

    Finalmente, y si nada de esto sirve siempre es bueno saber que los “economistas tienen una mística entre los científicos sociales porque saben matemáticas”.

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