Habilidades socio-emocionales: cuando el éxito es un fracaso

Habilidades socio-emocionales: cuando el éxito es un fracasoPhoto by Sanja Gjenero

Recientemente me crucé con una frase muy interesante de la actriz estadounidense Helen Hayes, que resalta la diferencia entre el logro y el éxito. “El logro es el producto de saber que tú has estudiado y trabajado duro y hecho lo mejor que hay en ti. El éxito se trata de ser alabado por otros, y eso es bueno también, pero no tan importante o gratificante. Siempre debes apuntar al logro y olvidarte del éxito.

Me llamó mucho la atención que fuese, precisamente, una estrella cinematográfica quien nos recomendara que no nos fascináramos por el éxito. ¿Quién no se ve tentado con la idea de triunfar, por ser reconocido o incluso un poquito envidiado por tener un buen coche o una hermosa casa? El logro, en cambio, suena mucho más arduo y costoso. Obtener un logro implica avanzar día a día, pasito a pasito, hacia un objetivo, con la mirada puesta en aquello que se quiere alcanzar. El logro es el producto de la planificación, la concentración y la perseverancia que uno pone para alcanzar una meta.

El logro no resulta tan seductor como el éxito. Pero, pensándolo bien, creo que Hayes puede tener mucha razón. El logro nos centra en nuestra mejora personal, en los cambios –pequeños o grandes– sobre los que uno tiene el control. En cambio, el éxito es algo externo, que depende de la opinión de los demás (un jefe, un colega, un conocido), y nos puede jugar en contra, ya que esa atención en el éxito nos resta espacio y tiempo para concentrarnos y ponernos a trabajar en lo que realmente uno puede conseguir. El reconocimiento externo es, sin duda, importante, pero –como bien saben las estrellas de cine– suele desaparecer en un instante. En cambio, lograr una meta que nos hemos propuesto nos llena de una satisfacción personal que no tiene precio. Por eso creo que quizá es mucho más importante concentrarse en lo que uno puede y quiere lograr, sin esperar una medida de éxito. Algunos programas de capacitación en habilidades socio-emocionales para jóvenes ya están incidiendo en aspectos como la perseverancia, la concentración en unos objetivos y en las metas personales. Y las primeras evaluaciones de estos programas apuntan a impactos positivos en la calidad del empleo obtenido por los jóvenes entrenados.

Autor foto: Sanja Gjenero

About the Author

Laura Ripani
Laura Ripani es especialista líder en la División de Mercados Laborales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Se especializa en el área de mercados laborales, con particular interés en la mejora de oportunidades en los mercados laborales para jóvenes. Ha publicado ampliamente en revistas académicas en las áreas de mercados laborales, protección social y educación. Antes de formar parte del Banco, trabajó para el Banco Mundial en proyectos relacionados con la pobreza y los mercados laborales en América Latina. Cuenta con un Doctorado y una Maestría en Economía de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, y tiene una Licenciatura y una Maestría en Economía de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina.

6 Comments on "Habilidades socio-emocionales: cuando el éxito es un fracaso"

  1. Sebastian Galiani | 17 enero 2014 at 11:50 pm | Responder

    Totalmente de acuerdo. La búsqueda del éxito no te pone en un camino de desarrollo personal, como lo hace la persecución de logros específicos que dependen de tu esfuerzo y perseverancia. Además, te hace vulnerable pues estas a merced de la opinión externa.

  2. Hola buenos días desde Cali – Colombia.

    Es importante pensar que si tengo un proyecto de vida definido, entonces los logros satisfaceran mis propias necesidades y la de los que me rodean o conviven conmigo.

    Los logros me encaminan al éxito. No va primero el éxito primero. Si paso a paso cumplo mis metas, al final estaré lleno de triunfos, y esto me hace feliz. Ah pero es cierto que cada paso realizado va acompañado de sufrimientos: no es fácil, hay que pasar por las dificultades y es aquí donde madura mi personalidad y me consagro con un espíritu de humildad y mansedumbre. Por lo que los éxitos se acompañan con testimonios de humanidad por lo que despierta confianza y cariño en las personas que me rodean; sin embargo siempre es vital no perder de vista de donde provengo y como alcancé la gloria para que nunca pierda el sentido de mi verdadera existencia.

    Solo queda por decir que después de una caída viene una vida abundante.

    Éxitos

    RAMÓN DIEGO BORJA SÁNCHEZ
    ASESOR Y CONSULTOR DE PROYECTOS
    CER – FUNDEPAC
    PACIFICO COLOMBIANO

  3. Francisco Javier Rodríguez | 19 enero 2014 at 10:33 am | Responder

    I could not agrede more. It is so right. It is my own personal experience.
    Congratulations to Laura Ripani. Great article!!!!

  4. Maricarmen Araujo | 28 febrero 2014 at 11:16 am | Responder

    Los logros son reales, permanecen, tiene bases solidas, te construyen, y no se pueden negar por otros aunque quieran.

    Los exitos son como una foto, dependerá del fotografo, la camará y la luz para que salgas bien, y al final solo es la imagen de algo mas importante.

  5. Gustavo Yamada | 3 junio 2014 at 1:35 pm | Responder

    Empecemos a hablar de personas logradas mas que de personas exitosas

  6. Con el mismo título que esta nota publiqué en febrero de 2013 este artículo como editor de la agencia IPA Pressenza. Otro punto de vista.

    http://www.pressenza.com/es/2013/02/cuando-el-exito-es-un-fracaso/

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  1. Pequeños grandes trabajos

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