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¿Es el soborno común en Panamá? Ocho datos sorprendentes de una encuesta de victimización

Por Marcelo Alvarez

En temas de seguridad, no hay espacio para la intuición. No se puede, ni se debe, gestionar a ciegas. Por esto el Ministerio de Seguridad del Gobierno de Panamá realizó la Primera Encuesta Nacional de Victimización y Seguridad Ciudadana (ENVI), convirtiendo a Panamá en el primer país de Centroamérica y el 4to. país de América Latina en tener una encuesta institucionalizada de victimización y percepción.

La Encuesta fue financiada por el Programa SECOPA (Security Cooperation in Panamá, por sus siglas en Inglés), que cuenta con el apoyo de la Unión Europea, del Banco Interamericano de Desarrollo y de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

Panamá se encuentra en plena construcción de su Estrategia Nacional de Seguridad Ciudadana para el periodo 2017-2030. Esta Estrategia Nacional, en cuya formulación participan sectores académicos, partidos políticos, representantes de la sociedad civil y organismos internacionales, dará el marco para el diseño, ejecución y evaluación de programas institucionales en toda la cadena de valor de la seguridad ciudadana. Esta ENVI suministrará insumos fundamentales para orientar la estrategia. Si bien los censos y las estadísticas administrativas presentan información relevante en temas de seguridad, las encuestas de victimización son una fuente de información detallada y frecuente, que nos permite ser más quirúrgicos en el diseño de intervenciones.

Aquellos interesados en la encuesta puedan recabar más información y datos a en la siguiente página web:  www.siec.gob.pa

La ENVI se efectuó en julio de 2016, con preguntas referente al periodo de julio 2015 a junio 2016, a personas de 18 años y más. Tiene una cubertura nacional y una muestra censal de 16,296 viviendas. Entre los principales hallazgos, de destacan:

  • El 19,9% de la población fue víctima de al menos un delito; siendo los delitos de robo sin violencia, robo a vivienda y soborno, aquellos con mayor número de víctimas. La mayor tasa de víctimas (por cada mil habitantes) ocurre en el distrito de Panamá (212).
  • El mayor número de delitos ocurridos en el periodo de referencia fueron: soborno (48,6% sobre el total de delitos), robo sin violencia (12,6%) y amenazas (9,2%).
  • La ENVI permite estimar que entre junio 2015 y julio 2016 el costo total[1] a consecuencia de la inseguridad y el delito fue de US$205 millones, a un promedio de US$364 por hogar afectado. Las pérdidas estimadas como consecuencia del delito es de casi 86 millones dólares.
  • La ENVI estimó un total de 630,739 delitos ocurridos durante el periodo de referencia, de los cuales solo 83,142 fueron declarados ante alguna autoridad competente. La cifra oculta de los delitos se estima en un 85,8%. La mayor cifra oculta se evidencia en el delito de corrupción (97,1%). Según los encuestados, el 32,5% prefiere resolver el incidente a su manera o conocía al autor y otros no lo hacen, ya que sienten que las autoridades no hubieran hecho nada (22,4%). Ambas son las principales causas para la no denuncia.
  • En cuanto a la percepción sobre la seguridad, el 33% de la población de Panamá de 18 años y más se siente segura o muy Segura al caminar de noche sola (o) por su barrio. En México y en Chile este porcentaje alcanza el 27,6% y 13,2%, respectivamente. Los lugares en que más seguras se sienten las personas son el hogar y el lugar de trabajo. Los lugares en que menos se sienten seguros son:  transporte público, las paradas del transporte público, y los cajeros automáticos en la vía pública.

    Presentación a sociedad civil y sectores académicos de los resultados de la Primera Encuesta Nacional de Victimización y Seguridad Ciudadana, 24 de marzo de 2017

  • Las principales conductas antisociales o delictivas atestiguadas alrededor de la vivienda de los encuestados son: poca iluminación (58,8%); consumo de alcohol en la calle (47,8%); peleas o riñas en la calle (39,5%) y el consumo de drogas en la calle (39,2%).
  • Los panameños también han cambiado sus hábitos de conductas, ya que el 60,5% ha dejado de llevar mucho dinero en efectivo y un 49,5% ha dejado de salir de noche.
  • El caso de Panamá no escapa al contraste entre percepción y victimización. Si bien la percepción de inseguridad es de 66%, solo el 18,9% ha sido víctima de un delito.

Esta Encuesta ha arrojado luz sobre muchos problemas que el Estado debe afrontar para resolver un problema multicausal y que desde hace un tiempo afecta Panamá. Muchos datos recogidos deben aún analizarse. El Programa SECOPA además ha capacitado a los analistas y estadísticos de las instituciones públicas a utilizar y analizar la base de datos construida de la encuesta, y que debe serán insumos para la formulación, ejecución y evaluación de las policías públicas para el sector.

Marcelo Alvarez Cavia se desempeña como Coordinador Técnico y de Gestión de Proyecto del Programa SECOPA en el ámbito institucional del Ministerio de Seguridad Pública en Panamá. Con anterioridad, ha trabajado junto al Banco diseñando y colaborando en la ejecución y evaluación  de Proyectos de Seguridad Ciudadana en Costa Rica, Honduras, Panamá, Brasil, México y Paraguay.

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[1] Incluye medidas como la instalación de puerta blindada, de hierro, verjas en las ventanas, cerraduras especiales en las puertas, alarmas contra robo, cámaras de vigilancia, cercas, muros, la compra de un perro guardián, un arma de fuego, contratar a un guardia de seguridad o cuidador, tener un plan formal de vigilancia entre vecinos o acuerdos informales. El informante pudo seleccionar más de una opción.

Foto: Flickr CC Dario Ribelo

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Artículos escritos por autores invitados. Esta sección está abierta a expertos de los sectores público y privado, de la academia y de otras organizaciones multilaterales que quieran contribuir al debate.
  1. Mariela Correa Rojas Reply

    Gracias
    Me hace pensar más, en el costo moral de la violencia contra la mujer o algún miembro de la familia. Los Feminicidios dejan mucho dolor y soledad incluso al que lo perpetra. Es más doloroso que una muerte materna.
    Sería mucho legislar sobre la enfermedad voluntaria del Alcoholismo que si bien no es el único factor es un factor predisponente importante como ingrediente en la violencia familiar previa en el interior del país. Violencia que desestructura núcleos de familias enteras, que luego migran y promueven índices de criminalidad a mayor nivel.

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