¿Estamos a las puertas de la convergencia tecnológica en el transporte urbano? ¿Qué tan realistas son las películas que nos muestran el futuro del transporte con carros totalmente automatizados? El pasado octubre participé en la 22 Conferencia Mundial de Sistemas Inteligentes de Transporte, donde se presentan los últimos avances tecnológicos del sector. El mensaje de la conferencia, expresado por varios de los panelistas, es la inminente convergencia de tres grandes tendencias que están forjando el desarrollo tecnológico en el transporte.

1. En la automatización caben todos los avances y desarrollos alrededor de la instrumentación vehicular y la autonavegación, donde ha habido grandes avances. Marcas como BMW o Mercedes Benz ya tienen prototipos en periodo de prueba. En la conferencia, el CEO de Peugeot-Citroën anunció haber viajado 600 kilómetros desde París en un vehículo sin conductor. Todavía hay retos a nivel regulatorio para autorizar estos vehículos. Esta área ha traído mucha atención de empresas e inversionistas. Empresas que no han tenido nada que ver con la industria automotriz como Uber, Apple y Google están desarrollando vehículos autónomos con miras a tener una posición estratégica del mercado en el momento que el campo esté completamente regulado.

2. La electrificación incluye todos los avances en vehículos de propulsión eléctrica. Autos tradicionales como el Nissan Leaf y otros que no los son tanto como el Renault Twizy ya están en el mercado. Nuevas marcas, como Tesla, vienen con mucha fuerza. El reto está en bajar los costos para  ser un producto de masas. Hoy, el auto eléctrico es un producto  de lujo. Igualmente hay inquietudes de los consumidores sobre la autonomía de los vehículos. Aunque recientemente se vendió el vehículo eléctrico número 1 millón, la flota vehicular del mundo está estimada en 1,2 billones de carros. Sin embargo, las perspectivas hacia el futuro apuntan a desarrollos en la tecnología de baterías y una eventual reducción de precios. En la Conferencia también se vio un avance interesante en las tecnologías de fuel cell, alimentadas por hidrógeno. Toyota ya presentó un modelo y hay empresas desarrollando bicicletas asistidas para sistemas compartidos.

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3. El desarrollo de servicios de movilidad. En este campo empresas como Uber, Bridj y Moovit, son las que intermedian entre el proveedor de transporte y el usuario. Estas empresas cubren servicios de movilidad individual y compartidos. Hay una tendencia hacia consolidar esta intermediación para todos los modos de transporte. En Finlandia a esto lo llaman “Mobility as a Service” (MaaS). El objetivo es ofrecer portales únicos donde los usuarios simplemente piden un servicio con base en su origen y su destino, y el portal ofrece la mejor alternativa (bus, carpool, taxi, bici, etc.) con base en las preferencias del usuario (tiempo, costo, confort). Esta consolidación, y la integración con medios de pago automático, permitirá olvidarse de transacciones individuales y suscribirse a planes integrados de movilidad, de la misma manera que hoy nos inscribimos en planes de telefonía, música o turismo.

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Estas tres fuerzas convergerán, eventualmente, hacia la provisión de un transporte eficiente, limpio y automatizado. Hoy ya se están realizando simulaciones para entender cuál será el impacto de esta convergencia en la movilidad de las ciudades. Por ejemplo, simulaciones realizadas por el MIT pronostican que un sistema automatizado, eléctrico y compartido podría reducir la cantidad total de vehículos en Singapur a un tercio de los actuales. Esto tiene una cantidad de implicaciones positivas para la productividad de las ciudades, la reducción del medio ambiente y la prevención de accidentes viales.

En América Latina estamos dando algunos pasos para acelerar la incorporación de  Sistemas Inteligentes de Transporte. Primero, tenemos una alta penetración de telefonía celular, lo cual facilitará la adopción de servicios. Hemos desarrollado pruebas pilotos con taxis eléctricos en Bogotá y Santiago de Chile. Ciudades como Bogotá y Sao Paulo ya tienen flotas de buses híbridos en funcionamiento. En Ciudad de México se aprobó un acto para regular los servicios de movilidad tipo Uber. Y jóvenes empresarios latinoamericanos están desarrollando aplicativos como Easy Taxi y Tappsi. La convergencia tomará más tiempo en América Latina pero eventualmente el crecimiento económico, la maduración de las tecnologías y el acceso al crédito nos acercarán a una movilidad limpia, segura y eficiente.

Descarga publicación de “Regional Observatory of Intelligent Transport Systems for Latin America and the Caribbean” (sólo en inglés)

Este post pertence a la serie de “Transporte del SXXI

Las fotos son del autor.

1 comment

  1. Carlos Adolfo Montalvo 7 mayo, 2017 at 19:58 Responder

    Tenemos una solución que comparte plenamente lo expresado aquí.
    Se trata de un sistema urbano de transporte elevado (20 m), masivo 30.000 pax/hora, basado en vehículos de levitación magnética, electrificado, cero impacto sobre el medio ambiente, no hay deshechos,ruidos,vibraciones ni contaminación alguna. Su construcción no afecta la circulación en las vías y además es de corta duración comparado con los sistemas de metro subterráneo, por ejemplo. Costo menor a US 50 millones/km, no requiere áreas de garages o parqueaderos. Tenemos financiación del 4% anual y estamos buscando grandes constructores para asociarnos localmente.
    Tenemos sede en USA.

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