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Transporte Sostenible

¿Puede una carretera ser ambientalmente amigable?

Las asociaciones del BID ayudan a construir una comunidad sostenible a lo largo de una carretera en Nicaragua

Al principio parecía una tarea increíblemente difícil, pero las comunidades y las instituciones públicas trabajaron juntas con un único objetivo: transformar un camino inseguro y transitable sólo en época seca, en una  carretera que contribuyera al desarrollo sostenible. En el sureste de Nicaragua, más de 2.200 personas a lo largo de cinco municipios se unieron teniendo  como meta común la implementación del plan de gestión ambiental y social relacionado con el proyecto de rehabilitación de la carretera Acoyapa-San Carlos.

La rehabilitación de la carretera ha contribuido a reducir los tiempos de viaje en 25% del tiempo original (8 horas) para el tránsito de vehículos personales, camiones y autobuses, creando nuevas oportunidades para el comercio, particularmente para los agricultores de los Departamentos de Chontales y del Río San Juan. Sin embargo, junto con los beneficios socioeconómicos, el proyecto presentaba impactos potenciales negativos, directos e indirectos, sobre los hábitats naturales y las zonas protegidas, así como la necesidad de reasentamiento de población ubicada en el derecho de vía.

Para mitigar los impactos socio-ambientales, en 2009 el BID solicitó el desarrollo y la implementación de un plan de gestión ambiental y social integral  como requisito para el financiamiento del proyecto. La implementación del plan sirvió para promover la cooperación y utilizar las capacidades de las instituciones gubernamentales, tales como el Ministerio de Transporte e Infraestructura , Ministerio de Ambiente , Instituto de Estudios Territoriales, Instituto Nacional Forestal (INAFOR); además de las cinco municipalidades, agricultores y las familias asentadas en el derecho de vía.

Durante los últimos cuatro años, a lo largo de la zona de influencia del proyecto, los interesados participaron en el planeamiento y la implementación de talleres comunitarios, así como en el planeamiento del ordenamiento del territorio, producción forestal, y hasta en la educación sobre la seguridad vial. Cuarenta delegados municipales recibieron capacitación para contribuir a poner en marcha el plan de ordenamiento del territorio; más de 1000 estudiantes de secundaria entrenados en temas de seguridad vial; mientras 17 profesores universitarios participan en las actividades de monitoreo de los parámetros socio-ambientales principales del proyecto.

La rehabilitación de la carretera trajo consigo una manera más rápida y segura para conectar a las comunidades. Por décadas más de 200 familias habían estado viviendo en condiciones de pobreza dentro del derecho de vía. El plan financió viviendas nuevas y mejoradas con servicios de electricidad, agua potable e instalaciones sanitarias, beneficiando a 1.272 personas; para este fin las familias beneficiarias hicieron su aporte con mano de obra, para la construcción de las viviendas e instalación de los servicios básicos.

Un ejemplo para atraer a otras agencias, como la Unión Europea.

85 agricultores se integraron en el plan forestal con un modelo de incentivos forestales contribuyendo a plantar aproximadamente 170 hectáreas con especies maderables y frutales, para lo cual se contó con el aporte de los gobiernos municipales para establecer los viveros forestales. El plan de reforestación fue tan exitoso que el INAFOR está actualmente trabajando con la Unión Europea para promover y ampliar el plan como un modelo de mejores prácticas forestales.

La construcción y rehabilitación de carreteras puede tener impactos sociales y ambientales, apoyando el desarrollo sostenible. Nicaragua nos lo demuestra.

 

* El Dr. Denis Corrales cuenta con 30 años de experiencia en gestión ambiental y recursos naturales; políticas y estrategias, planeamiento, gestión de operaciones, supervisión y monitoreo de inversiones en diferentes sectores. Además, tiene una amplia experiencia en salvaguardas ambientales. El Dr. Corrales también ha participado en la evaluación ambiental y social de proyectos en varios sectores y ha escrito varios artículos y publicado varios libros sobre la gestión de los recursos naturales. En el Banco Interamericano de Desarrollo: desde 1995 hasta 2007 ha sido Especialista de Recursos Naturales en Nicaragua y Haití; 2008-2011 en la Unidad de Salvaguardas Ambientales y desde 2012 es Consultor en esa misma entidad. El Dr. Corrales tiene una Maestría de Ciencias Ambientales de la Universidad de York en Canadá, y un doctorado en Política y Economía Forestal de la Universidad Federal de Paraná, Brasil. 

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