El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Instituto del Fracaso, lanzan el libro electrónico Emprender un futuro naranja para entender mejor a los emprendimientos creativos de América Latina y el Caribe.

Para estimular el florecimiento del emprendimiento creativo en América Latina y el Caribe, es necesario conocer a las personas detrás de los proyectos. El BID y el Instituto del trabajo recopilaron la información de más de 200 emprendimientos de ALC con el objetivo de construir el perfil del emprendedor creativo de la región.  El perfil de los emprendedores creativos es indispensable para que el sector público, el sector privado y la academia puedan conocer en profundidad a los actores de la economía naranja.

El informe Emprender un Futuro Naranja ha sido sistematizado a partir de 15 preguntas que afianzan el valor que representan las industrias culturales y creativas (ICC) en el mundo del desarrollo, reconociendo a la creatividad como un antídoto frente al reto de la aparición de los robots, y la oportunidad que esta ofrece para replantear los principios de desafíos, además de experimentar, ser originales y reescribir reglas, con el propósito de acelerar la innovación en nuestra región.

Este estudio pone en evidencia necesidades y patrones de las ICC que seguramente pocos conocen. Entre los resultados se puede comprobar que los emprendedores más felices no necesariamente son aquellos que más dinero ganan; y que una de las causas que les genera mayor satisfacción es el poder aprender cosas nuevas y la posibilidad de ejercer empatía.

Con frecuencia se atribuye el fracaso de un emprendimiento a fuerzas externas, como el mal estado de la economía o problemas con los inversionistas, pero lo cierto es que la mayoría de los emprendimientos no prosperan por causas internas: más de la mitad de los encuestados afirmó que el fracaso de su emprendimiento fue producto de una mala planeación en las finanzas (39,5%), seguido por el poco entendimiento del mercado (23%) y un flujo de efectivo deficiente (20,5%).

Entre las preguntas del estudio, destaca que el 34,8% de los encuestados han hecho algún esfuerzo por registrar sus derechos de propiedad intelectual (DPI) o derechos de autor y, aun así, el 65,2% de los encuestados declaró no haberlos registrado, el 17,4% argumentó no haberlo hecho por considerarlo “muy caro” y el resto alegó desconocer el procedimiento de registro. Esta información refleja que el proceso legal aún representa un desafío para los emprendimientos creativos y culturales.

El estudio nos permitió comprobar que hay mayor participación de las mujeres en los emprendimientos de las ICC que en el resto de las industrias. Según el Instituto del Fracaso, la proporción en los emprendimientos es de 75% hombres y 25% mujeres. En los emprendimientos creativos, en cambio, es de 62% hombres y 38% mujeres, lo cual reafirma que la economía naranja ofrece grandes oportunidades para potenciar el crecimiento de las emprendedoras de ALC.

Para el procesamiento de los datos el Instituto del Fracaso creó un algoritmo cuyo resultado hemos denominado “Índice de Salud de la Empresa Creativa” (ISaEC) –que va del 1 al 10–, el cual nos permitió concluir que los emprendimientos creativos de ALC tienen un promedio de salud de 3,4, es decir, son poco saludables, y que el promedio de vida de las empresas creativas es de 2,44 años, mientras que el promedio de las empresas en general es de 2,9 años.

En el libro electrónico también se destaca un directorio de más de 300 incubadoras, aceleradoras y coworking spaces de ALC. Este directorio se suma al esfuerzo para seguir mapeando el ecosistema de la región, que es indispensable para potenciar la economía naranja y para que las ICC puedan desarrollarse y expandirse más eficientemente.

América Latina y el Caribe es una zona de creatividad ilimitada y de ideas que –con el apoyo adecuado–pueden propulsar la economía de la región y proporcionar un mejor futuro para todos. Si potenciamos el espíritu emprendedor de los ciudadanos, nuestros países podrán aprovechar un recurso que tienen en abundancia: una tradición de invención e ingenio, un patrimonio cultural de gran riqueza y la continua innovación de sus empresarios, creadores y artistas. Descarga gratuitamente Emprender un futuro naranja aquí: www.iadb.org/emprender-futuro-naranja.

  1. ¿Cómo hacer para que florezca el emprendimiento creativo en ALC?
  2. ¿Qué es la economía naranja?
  3. ¿Quiénes son los emprendedores creativos en ALC?
  4. ¿Cómo se aprende a emprender?
  5. ¿Cómo son las empresas creativas?
  6. ¿Tienen los emprendimientos creativos un impacto social?
  7. ¿Dónde trabajan los emprendedores creativos?
  8. ¿Cómo se financian los emprendimientos creativos?
  9. ¿Cuál es el estado de salud de los emprendimientos creativos en ALC?
  10. ¿Por qué fracasan y qué tanto fracasan los emprendimientos creativos?
  11. ¿Qué factores influyen en la felicidad de los emprendedores creativos?
  12. ¿Qué tanto entienden los emprendedores creativos acerca de la propiedad intelectual?
  13. ¿Cómo podrían contribuir los diferentes actores de la sociedad al crecimiento de las industrias creativas?
  14. ¿Cómo podemos potenciar el emprendimiento creativo a través de una marca regional?
  15. ¿Qué podemos aprender de algunas leyes que han apoyado a las industrias creativas?

 

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