América Latina y el Caribe enfrenta retos importantes para lograr el desarrollo sostenible, pero sobra talento, creatividad e ideas innovadoras para superarlas. Ese fue el mensaje a lo largo de la jornada de Demand Solutions Santo Domingo

Cientos de personas llenaron el auditorio de la Cancillería de la Nación para escuchar historias inspiradoras contadas por 26 emprendedores internacionales que utilizaron su capacidad intelectual y la creatividad para idear soluciones ingeniosas a problemas de desarrollo – y al mismo tiempo, crearon empresas y empleos que dinamizaron las economías de sus países.

 

Tal fue el caso de Daniel Simons, que superó una infancia difícil en un barrio humilde de Buenos Aires y convirtió su fascinación por los videojuegos en una profesión: diseñador de videojuegos. Y Benjamín Bunker, que trabaja para proporcionar soluciones de energía solar asequibles a las comunidades rurales que carecen de electricidad – y reúne fondos para sus proyectos gracias a películas filmadas en realidad virtual que permite visualizar la transformación de una comunidad cuando tiene electricidad. Y el dominicano Onil Pereyra, ingeniero de software y creador de una plataforma de negocios por internet que ha logrado éxito en un mercado mucho más grande: Brasil.

También se destacaron emprendimientos como el de Posibl de Argentina, Conceptos Plasticos de Colombia, y Atelier de Hoteles de México, destacados en la reciente publicación:  Economía naranja: Innovaciones que no sabías que eran de América Latina y el Caribe.

Demand Solutions Santo Domingo estuvo enfocado  en la llamada Economía Naranja, un concepto acuñado por el BID que se refiere a bienes y servicios derivadas de la creatividad, la cultura y el capital intelectual. Comprende una amplia gama de actividades, que incluyen el arte, música y cine, el turismo y el patrimonio culinario, los nuevos medios digitales de comunicación, el software de contenidos, la aplicación de nuevas tecnologías en la moda, la arquitectura y en la reducción de la contaminación, entre muchas otras áreas.

El denominador común de todas las actividades destacadas en el evento fue su contribución al desarrollo sostenible. Así fue el caso del emprendedor culinario danés Claus Meyer, dueño del premiado restaurante Noma, quien ha logrado poner a Bolivia en el centro de la gastronomía mundial a través de un innovador proyecto que les ha dado valor económico y social a las recetas ancestrales del país andino.

Además de las charlas, el evento incluyó un panel que examinó el nuevo cine dominicano, con la participación de Yvette Marichal, directora de la Direccion General de Cine de la Republica Dominicana y tres destacados cineastas dominicanos: Yanillys Pérez, Tabaré Blanchard, y Pedro Urrutia. Otro ponente destacado fue el cantautor Gabriel, nominado a los premios Grammy Latino. Y la Filarmonia, la orquesta juvenil dominicana, actuó junto a bailarines en un homenaje al Merengue, considerado patrimonio cultural intangible de la humanidad.

Según el Primer Mapa de las Industrias Culturales y Creativas, las industrias creativas emplean a nivel mundial un total de 29,5 millones de personas y genera ingresos por US$2,250 mil millones. Se estima que en América Latina y el Caribe emplea a 1,9 millones de personas y tiene un impacto económico de US$124 mil millones.

En la República Dominicana, alrededor de medio millón de empleos, o 12,5% del total de la fuerza laboral, corresponde a las industrias creativas, que contribuye un 1,5% del PIB, según el Banco Central y el Ministerio de Cultura.

Estas cifras hablan del impacto de las industrias creativas en los distintos sectores del desarrollo. Si crees en el poder de la creatividad e innovacion para mejorar vidas, te invitamos a que seas parte del movimiento Demand Solutions.

 

 

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