Esta semana, el Banco Interamericano de Desarrollo, lanzó su primera exposición digital en Google Arts & Culture: “Las facetas múltiples de la innovación”, presentando obras de su colección permanente de arte. Esta exhibición marca la primera de una serie que explorará el rol del arte en el desarrollo.

En la actualidad, el término innovación está muy de moda y pareciera ser que casi todo es “innovador.” Sin embargo, las artes siempre han estado posicionadas en la vanguardia de innovaciones sociales, culturales e industriales. El arte puede dualmente reflejar el progreso social y económico o estimular este desarrollo y estos cambios dentro de la sociedad.

 

A continuación, se presentan extractos de la nueva exhibición digital del BID, destacando cuatro perspectivas sobre la relación entre el arte y la innovación.

Cromatología II (1975) por Kazuya Sakai. Colección de Arte del Banco Interamericano de Desarrollo

 

  1. Arte y la pureza de la forma

A partir de mediados de los años cincuenta, la abstracción geométrica otorgó a los artistas latinoamericanos un nuevo vocabulario visual a través del cual podían presentar nuevas perspectivas artísticas. Los artistas ya no buscaban reflejar sus entornos y rechazaban el arte figurativo. Más bien, se desarrolló un nuevo concepto de la belleza a través de la reducción de la composición, que exploró las relaciones visuales entre el color, la línea y la forma geométrica. Esta expansión innovadora de las posibilidades del arte, que se extiende más allá de lo representativo, abrió el camino para que otras formas, incluyendo el diseño gráfico e industrial, fueran consideradas legítimas en el futuro.

 

Kaglo II (1986) por Victor Vasarely. Colección de Arte del Banco Interamericano de Desarrollo

 

  1. Arte y percepción

A principios de la década de los sesenta, un grupo internacional de artistas empezó a experimentar con la percepción y el movimiento, estableciendo así los movimientos de arte óptico y de arte cinético. Estas prácticas artísticas fueron influenciadas por la teoría del color, la ciencia de la percepción, el conocimiento de la anatomía del ojo; y por el uso de nuevos materiales industriales. Además, el arte óptico y el arte cinético ofrecieron un espacio singular de experimentación que permitió activar la realidad del espectador pasivo mediante la manipulación óptica o el movimiento del objeto de arte. Aunque el arte cinético y el arte óptico fueron movimientos artísticos relativamente cortos en los Estados Unidos y Europa, artistas latinoamericanos continuaron explorando las posibilidades de estas prácticas hasta fines de los años sesenta. Para muchos de estos artistas el arte óptico y el arte cinético sirvieron como una plataforma que reflejaba y contribuía a la modernización y a la innovación tecnológica de la época. Finalmente, esta conexión a la modernización fue particularmente importante ya que ayudó a romper con los estereotipos que definían el arte de América Latina como “primitivo” o derivado de modelos europeos.

Inducción cromática (1978) por Carlos Cruz-Diez. Colección de Arte del Banco Interamericano de Desarrollo

 

  1. Arte e industria

Hacia fines de los años cincuenta, América Latina fue influenciada por cambios políticos que impulsaron la modernización de la capacidad industrial de la región. Los años sesenta, por lo tanto, representaron un momento de rápida transformación y crecimiento económico en países como Argentina y Venezuela. Esta evolución tecnológica pronto se vio reflejada en la producción artística de la época. Los artistas empezaron a experimentar con nuevos materiales industriales como el plexiglás, el aluminio y láminas de acrílico coloreadas y transparentes. La creación de obras que exploraban la abstracción geométrica pronto se expandió más allá de lo bidimensional. De hecho, la obra artística en sí misma, se convirtió en producto de un proceso industrial. La abstracción geométrica se transformó entonces en símbolo de la modernidad, la innovación y el progreso.

Inducción cromática (1978) por Carlos Cruz-Diez. Colección de Arte del Banco Interamericano de Desarrollo

 

  1. Visualizando el futuro a través del arte

En 1948, el Taller Libre de Arte de Caracas inauguró la primera exposición de arte abstracto de Venezuela. Fue un suceso revolucionario que desafió en forma directa a las academias tradicionales de pintura que enseñaban y promovían el arte figurativo y clásico. El objetivo de estos artistas, entre los que se encontraba Alejandro Otero, era de mirar hacia el futuro y participar en el intercambio y la producción global del arte moderno. A partir de este momento, estos artistas formaron parte de un diálogo internacional sobre la modernidad y el progreso. Y este intercambio, sentó las bases para el desarrollo de la abstracción geométrica en la región desde finales de los años cincuenta hasta principios de los años setenta.

 

La exhibición completa Las facetas múltiples de la innovación: Abstracción geométrica en Argentina y Venezuela, presentando obras de la colección permanente de arte del BID, se puede visualizar en la página de Google Arts and Culture del BID. ¡Encuéntrala aquí!

 

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