III Reunión Ministerial de la Alianza de Energía y Clima de las Américas: “Integración Energética En Las Américas”

La división de energía del BID participó activamente en la III Reunión Ministerial de la Alianza de Energía y Clima de las Américas (ECPA por sus siglas en inglés) que se llevó a cabo en Viña del Mar el 7 y 8 de septiembre y que contribuyó a dar pasos certeros en torno a la transición energética en la región.

La población crece, las economías se expanden y cada vez es mayor la demanda de servicios energéticos, la cual además se espera que sea sin interrupciones y sostenible. Se estima que la región tendrá que invertir más de dos billones de dólares en infraestructura energética durante las próximas dos décadas. Este desafío requiere de acciones coordinadas, y así lo entiende la Alianza de Energía y Clima de las Américas (ECPA) que se reunió esta semana en Viña del Mar. Durante el encuentro, los países de las Américas fueron los protagonistas que marcaron el rumbo que la región deberá tomar en el trabajo colaborativo tanto entre los países como entre los sectores público y privado.

La Alianza de Energía y Clima de las Américas (ECPA) es una plataforma de cooperación hemisférica emanada de la V Cumbre de las Américas celebrada en Trinidad y Tobago en abril de 2009. Durante la II Reunión Ministerial efectuada en Mérida en 2015, los ministros acordaron dotar a ECPA de una estructura gerencial y dieron el mandato de elaborar un Plan de Acción hemisférico sobre energía y clima. Este año, la III Reunión Ministerial a realizarse en Viña del Mar, Chile, fue la instancia para concretar el intercambio en torno a los pilares de ECPA, promover el diálogo entre los países, así como entre los sectores público y privado, e impulsar sinergias a nivel regional en vistas a avanzar hacia la transición energética en las Américas, centrada en el desarrollo de energías sustentables, más eficientes, innovadoras y accesibles.

El acceso a energía es fuente de servicios sociales gracias a la disponibilidad de electricidad en centros de salud y educación; de mayores niveles de seguridad en espacios públicos gracias al alumbrado público y a la reducción de la violencia; y de un mayor grado de autonomía propiciado por el acceso a información a través de la radio y la televisión. Pero tanto en la región, como a nivel mundial, además de asegurar lo anterior, tenemos el desafío de garantizar que el suministro llegue a todos los ciudadanos, incluyendo las poblaciones que aún no cuentan con servicios adecuados.

A estos desafíos desde la división de energía del BID, sumamos dos prioridades: primero la reducción del impacto sobre el cambio climático y la contaminación atmosférica urbana, y segundo la incorporación de una perspectiva de inclusión, diversidad y género desde la planificación de los proyectos.

Durante el acto inaugural, Andres Rebolledo, ministro de energía de Chile describió como “una de las fortalezas de nuestra región es la abundancia de recursos energéticos renovables. Y a partir de ello, en todas las Américas los países están avanzando hacia las energías limpias, motivados por la urgencia del cambio climático,” y agregó “Sí, todavía nos queda un largo tramo por recorrer. Sí, el Acuerdo de París sobre el cambio climático está recién dando sus primeros pasos. Pero vamos por buen rumbo.”

El rol del BID en estas jornadas fue fundamental para presentar los avances del proyecto de análisis de integración energética de las Américas, así como durante los diálogos de los ámbitos público y privado. Asimismo, fue parte del dialogo empresarios de las Américas, (auspiciado por ABD y BID) y de las sesiones de discusión de los países donde fue observador.

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