Crimen, emoción y género: de fútbol a football
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  • Crimen, emoción y género: de fútbol a football

    11
    Ene
    2012

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    Acabo de terminar de leer un paper fascinante sobre fútbol y criminalidad en Uruguay (cuarto en la Copa 2010), escrito por Ignacio Munyo y Martín Rossi de la Universidad de San Andrés en Argentina.  Rossi es también el autor de un paper muy interesante sobre el servicio militar y la criminalidad en Argentina que muestra que la conscripción aumenta la probabilidad de contar con un prontuario judicial en el futuro….Pero, eso es asunto de otro próximo blog.

    Es su paper sobre fútbol, Rossi y Munyo encuentran que a la frustración (perder cuando se esperaba ganar) le sigue un aumento en el crimen violento (robo y asalto) que dura aproximadamente una hora. Por otro lado, a la euforia (ganar cuando se espera perder) le sigue una reducción en los crímenes violentos que, nuevamente, dura una hora. Y si el partido es entre Peñarol y Nacional – un partido parejo, sin favorito perenne – el crimen violento aumenta, nuevamente, una hora después de terminado el partido.

    Es claro, entonces, que una fracción del crimen violento es reflejo de la desaparición del autocontrol, lo que los autores llaman una hora de comportamiento irracional. Aunque los autores no reportan resultados sobre violencia doméstica, es razonable asumir que buena parte de estos aumentos en violencia están asociados con violencia doméstica.  Varios otros autores (ver más adelante) reportan aumentos significativos de actos violentos de hombre a mujer, después de pérdidas inesperadas en deportes profesionales.

    Este estudio sobre fútbol usa tres bases de datos: una primera que incluye la hora exacta de comisión de los crímenes reportados a la policía en Montevideo entre 2002 y 2010, una base de datos que incluye los resultados de todos los partidos de fútbol jugados entre Nacional y Peñarol en ese período y una tercera base que comprende las probabilidades de las apuestas de todos esos partidos de fútbol.

    Estas bases de datos le permiten a los autores construir tres experimentos naturales.  En el primero, examinan el impacto de la frustración comparando el número de crímenes que suceden después de un partido perdido sorpresivamente, versus el número de crímenes después de una pérdida esperada.  En el segundo experimento, examinan la presencia de euforia comparando los números después de una victoria inesperada con el número asociado a una victoria esperada.  En el tercer experimento, los autores no diferencian entre euforia y frustración y comparan tasas de criminalidad después de partidos entre Nacional y Peñarol, donde se espera un empate. La violencia que se desprende de la frustración parece ser cuantitativamente significativa: los robos aumentan un 28% comparando con la semana anterior, los asaltos un 26%, en la hora inmediatamente siguiente al fin del partido. Por el otro lado, los crímenes violentos caen después de una victoria inesperada: los robos caen un 44% comparado con la misma hora de la semana anterior (y una hora después de terminado el partido).  Finalmente, en el tercer experimento, donde se espera un empate, los resultados son aún más importantes: los robos aumentan un 158%.

    Estos resultados no son exclusivos del fútbol.  En el caso del football americano, se ha demostrado que la violencia familiar aumenta en los días de partido de local. Hace una década, Walter Gantz mostró que la presencia de un partido de la NFL aumentaba ligeramente la incidencia de reportes de violencia doméstica.  Y hubo resultados sorpresivos: el número de casos de violencia doméstica era inversamente proporcional a la diferencia en puntos en el resultado del partido.

    Más recientemente, Card y Dahl han mostrado que pérdidas inesperadas en football americano llevan a aumentos de un 10% en actos de violencia doméstica de hombres a mujeres (esposas y novias), principalmente hacia el final del partido. Las victorias inesperadas, por otro lado, tienen poco impacto en la violencia.

    Es bueno tener esto presente ahora que llega el Superbowl.

    4 comentarios

    • Juan Carlos García Pais :

      En línea con esta investigación, habría que ver que espectáculos masivos (deportes, artísticos, etc.) podrían masificarse y “orquestarse” para cambiar estados de ánimo y mejorar el deteriorado tejido social

      • Francisco Mejía :

        Juan Carlos,
        Muchas gracias por su pregunta. El trabajo de Rodolfo Stucchi ya esta con el vinculo en el blog. Los otros estudios todavia estan en versiones de borrador por lo que no estan publicamente disponibles. Apenas esten disponibles, los linkearemos en el blog. Normalmente los trabajos de JPAl aparecen publicados primero en su sitio web.

    • Juan :

      Muy interesante artículo, de ser posible proporcionen inforamción relacionada, metodología, resultados y si se han tomado acciones despúés de conocer los hallaZGOS.

    • Daniel :

      Me parece muy interesante , pero me gustaría saber si los efectos están bien identificados, ya que muchas veces fallan las predicciones de las casas de apuestas en partidos como los clásicos.

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