Velocidad 4Nairobi. Foto: Carlosfelipe Pardo

Durante las últimas décadas, y casi todo el siglo XX, nos han convencido de que una de las metas de la movilidad en las ciudades es ir más rápido. De hecho, los indicadores típicos de desempeño de una red de transporte o de eficiencia de la misma son la velocidad promedio, y mientras más alta mejor. No obstante, cada vez es más claro que con la velocidad no vamos a llegar a ningún lado. O más bien, que con velocidad vamos a llegar a lugares donde no queremos llegar. A continuación, trataré de explicar esto a partir de tres razones:

Velocidad 1Fuente: Despacio.org y Gea21 para el Ministerio de Transporte de Colombia, 2016

 

Razón 1: Reducción de muertes y accidentes

La primera razón es que la velocidad genera muchos riesgos, y estos se traducen en más muertes y lesiones en tránsito. La curva que ven arriba transmite un mensaje fundamental: si un automóvil atropella a un peatón a más de 30 kilómetros por hora, es esencialmente una garantía de que el peatón morirá. De ahí que muchas ciudades del mundo estén generando campañas e infraestructura diseñada para reducir velocidades, desde Londres y Barcelona, hasta Buenos Aires.

Velocidad 3Fuente: Bicivilizate, 2015

Razón 2: Ciudades horizontales y dispersas

La segunda razón es que la velocidad genera ciudades más dispersas. La escena clásica del padre de familia que sale de los suburbios para ir a su trabajo en el centro de la ciudad solía ser el “Sueño Americano”, pero se ha convertido ahora más bien en la Pesadilla Urbana.

La construcción de autopistas de alta velocidad que “conectaban” los centros urbanos con suburbios terminaron fomentando lugares distópicos donde todo quedaba muy lejos. Era imprescindible ir en automóvil incluso para comprar un lápiz, y en general las distancias de viaje se volvían insoportables por el incremento de la congestión, producto a su vez de la demanda inducida que trajeron las autopistas.

Ahora las ciudades buscan ser más compactas, con usos mixtos de suelo y mejores condiciones para caminar, andar en bicicleta y en transporte público para viajar. Para lograr esto nos falta mucho, pero ya hay ejemplos maravillosos como Houten (en Holanda) o Friburgo (en Alemania) que han tomado decisiones muy drásticas para volverse ciudades que dan prelación a los modos de bajas velocidades.

Velocidad 2Fuente: Despacio.org y Gea21

 

Razón 3: Disfrutar el paisaje

La tercera razón es más sencilla y evidente: la velocidad no nos deja ver nada. Desde que se inauguraron los primeros trenes ya se temía por la “increíble velocidad” que ahora se ha vuelto totalmente normal para todos, y la realidad es que los viajes veloces nos desconectan totalmente de nuestro trayecto y nos hacen pensar solamente en nuestro origen y nuestro destino. Hacen imposible tener una experiencia urbana completa y nos desconectan de la posibilidad de vivir en ciudades que estén realmente a escala humana.

Ir despacio, por su parte, resuelve todos estos problemas y nos da una nueva forma de comprender las ciudades.

velocidadFuente: Despacio.org

Carlosfelipe Pardo es un psicólogo colombiano con maestría en urbanismo de la London School of Economics dedicado a proyectos relacionados con políticas de transporte, desarrollo urbano, cambio climático e iluminación urbana a nivel local e internacional. Carlosfelipe ha realizado asesorías técnicas sobre estos temas en más de 30 ciudades de Asia, América Latina y África, y ha desarrollado de más de 70 cursos de formación sobre desarrollo urbano y transporte sostenible. Esto ha sido complementado con contribuciones bibliográficas con organizaciones internacionales. También se ha desempeñado como coordinador del «Proyecto de Transporte Urbano Sostenible para América Latina y Asia» de la Agencia de Cooperación Alemana (GIZ), director para Colombia del ITDP y coordinador de América Latina para la red Slocat. Actualmente es el Director Ejecutivo de Despacio.org.

 Carlosfelipe Pardo participará como conferencista en el Foro Mundial de Ciudades Bajas en Carbono que tendrá lugar en Medellín, Colombia del 10 al 12 de octubre. Más información sobre este evento aquí: www.Lowcarbon.city