Al igual que la mayoría de las ciudades intermedias de América Latina, la ciudad de Cumaná (Venezuela) tiene grandes oportunidades para potenciar sus atractivos ambientales y turísticos: una estratégica localización surcada por dos mares, y enormes riquezas naturales, ambientales y de paisaje que la hacen un lugar único y especial. Además, Cumaná es la puerta de entrada al Parque Nacional Mochima, uno de los más valiosos activos ambientales de Venezuela; posee un Centro Histórico de valor patrimonial de cinco siglos; y una gran tradición artística.

Estos atributos son el ADN, la herencia invaluable de esta ciudad, y es por ello que su Plan de Acción plantea el turismo como hilo conductor de todos los proyectos para transformar a Cumaná en un destino sostenible. Esto es posible a partir de una visión de turismo como un medio para preservar las riquezas ambientales y patrimoniales de la ciudad, así como generar ingresos para la municipalidad y sus habitantes. Para llegar a obtener esta meta, la ciudad debe hacer grandes esfuerzos para cerrar la brecha entre la ciudad ideal que se quiere proyectar y la realidad que imponen sus carencias y debilidades.

CUMANA PLAN 1

En conjunto con actores locales y el gobierno nacional, se ha propuesto una visión estratégica para el futuro de la ciudad, resumida en el Plan de Acción “Cumaná: Turismo Sostenible en el Caribe,” el cual propone la intersección entre: (a) turismo naturista, (b) turismo de ciudad/cultura y (c) turismo de playa, generando una gran variedad de actividades que se nutren unas a otras. Con la idea de lograr esta visión, el Plan de Acción propone 2 ejes de trabajo que serán claves para la sostenibilidad de la ciudad:

  1. La conformación del sistema ambiental y de espacio público de la ciudad:

Con el fin de proteger y recuperar la riqueza ambiental y paisajística de la ciudad para el disfrute de los habitantes y sus visitantes, se proponen tres proyectos:

Plan general ambiental y del espacio público, cuyo objetivo es preservar las áreas naturales de la ciudad, y permitir que todos los cumaneses tengan acceso a un área verde o de recreación activa a una distancia caminable, a través de la conformación de corredores verdes que conectaran las entidades de paisaje de la ciudad.

Plan de recuperación e integración de canales de drenaje y áreas de amortiguación, a partir de la adopción de medidas estructurales y de gestión que permitan su conservación frente al futuro desarrollo de la ciudad y los efectos del cambio climático.

Proyecto de recuperación de la Laguna de Los Patos, el cual busca proteger y e integrar este cuerpo de agua ubicado entre la zona de playa de mayor valor turístico y los barrios populares más densos de la ciudad, a fin de transformarla en un bien de uso público para el disfrute de ciudadanos y visitantes. Esta zona servirá de cómo área de amortiguamiento para las inundaciones, y también está previsto un programa de conformación del primer Parque Jardín Botánico de Cumaná.

  1. La recuperación integral del Centro Histórico

En 2015, la ciudad de Cumaná celebró los quinientos años de su fundación—una ocasión idónea para abordar de manera integral la recuperación de su Centro Histórico. En el marco del trabajo de ICES, se avanzó en el desarrollo del Plan Director de Espacios Públicos del Centro Histórico, cuyo objetivo es la recuperación integral de este sector de Cumaná a través de un proceso multisectorial que requiere verdaderos mecanismos de gestión, participación colectiva y control urbano.

CUMANA PLAN 6

En ICES estamos conscientes que Cumaná tiene muchos desafíos y temas por mejorar, tales como la provisión de servicios básicos urbanos. Sin embargo, la ciudad tiene un gran potencial para lograrlo, reunido en sus condiciones naturales excepcionales, al igual que su gente. La herencia de su patrimonio ambiental, construido y cultural debe ser rescatada y protegida para que generaciones futuras tengan la posibilidad de disfrutarla.

“El patrimonio es aquel perfume, el noble e inimaginable resplandor que no es otra cosa que las ilusiones, el sueño, la fantasía, la búsqueda incesante de la belleza, aquel derecho del hombre que, aunque no escrito, es tan importante como el pan o la justicia.” Tomado del libro “Para no olvidar: testimonio gráfico de la restauración del Centro Histórico de la Ciudad de La Habana”, Libro Segundo, pp 255. La Habana, 2005.

Patricia Torres se desempeña como Asesora Operativa Senior Departamento del Grupo de Países Andinos en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) desde el año 2000. Previamente fue Especialista Líder de Vivienda y Desarrollo Urbano en la misma institución y fue parte del equipo de la Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles siendo responsable del diseño e implementación de la misma.  Anteriormente la Sra. Torres se desempeñó como Viceministra de Vivienda y Desarrollo Urbano en Colombia (1997-1998), fue creadora y gerente de la primera red de bibliotecas públicas de Bogotá (1998-1999) y presidente  nacional del gremio de arquitectos de Colombia (1996-1997), entre otras actividades. Patricia Torres posee una Maestría en Planeamiento de Ciudades y Diseño Urbano y una  Maestría en Arquitectura de la Universidad de Pennsylvania y es Bachiller en Arquitectura de la  Universidad Nacional De Colombia.

Ramón Zamora trabaja en la Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles del Banco Interamericano de Desarrollo en Washington DC. Previamente trabajó en el Instituto Valenciano de la Exportación en New York, y en el estudio David Chipperfield Architects en Berlin. Realizó sus estudios de arquitectura en UPV Valencia, TU Berlin, y Diego Portales en Santiago de Chile. Después completó dos Master Universitarios en la UC Valencia, y actualmente escribe su PhD sobre movilidad sostenible en Ciudades, cubriendo diversos temas como competitividad, equidad urbana, empoderamiento de las comunidades e inclusión social.

Diego Arcia forma parte del equipo coordinador de la Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles (ICES) en Washington, DC. Anteriormente, se desempeñó como asesor en desarrollo urbano y vivienda en la Financiera de Desarrollo Territorial (FINDETER). Durante 4 años trabajó como consultor del BID en Colombia en temas de desarrollo urbano y vivienda. Previamente trabajó como asesor en el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial de Colombia, en temas de desarrollo urbano y programas de renovación urbana. Diego es arquitecto de la Universidad Nacional de Colombia y cuenta con una especialización en Diseño Urbano de la misma universidad.