El cambio climático comienza por casa. Las viviendas en América Latina y el Caribe consumen el 42% de la energía eléctrica, el 21% agua, producen el 65% de los residuos y el 25% de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Para nadie es un secreto que uno de los mayores desafíos de los centros urbanos del siglo XXI es su propio crecimiento. La expansión urbana es un fenómeno que en muchos países parece imparable ante la progresiva urbanización de su población.

Sin embargo, una ciudad puede crecer en número de habitantes sin que eso necesariamente significa expandir la mancha urbana mucho más allá de sus fronteras existentes. Uno de los principales motores de esa expansión urbana es la demanda de vivienda para sus habitantes, tanto para los nuevos llegados como para los residentes. Eso supone una elevada demanda de recursos como agua, alcantarillado y energía eléctrica, además de la utilización de terrenos que en muchos casos estaban previamente cubiertos de vegetación. Así entonces el crecimiento de las ciudades se convierte en un desafío no solo de planificación, sino también de sostenibilidad ambiental.

En este video, que forma parte de lo contenidos del curso masivo en línea (MOOC) sobre Desarrollo urbano y vivienda que desarrolla actualmente el BID, la consultora internacional Gisela Campillo explica como la vivienda verde es una alternativa a la expansión urbana. Como explica Campillo, la alternativa a las urbes extensas son las ciudades densas y compactas.

Este y muchos otros contenidos son parte del MOOC que está abierto al público. Si quieres conocer más, todavía tienes tiempo de inscribirte y conocer más sobre la planificación y gestión de los espacios urbanos de América Latina y el Caribe.

Puedes acceder al curso aquí. ¿Estás participando del MOOC? Cuéntanos tu experiencia y compartela con nuestros lectores en la sección de comentarios.