Hay un nuevo modo de transporte sostenible en la ciudad de Valdivia, Chile. A través de una iniciativa público-privada se está desarrollado un transporte fluvial que muestra una excelente alternativa de movilidad sustentable y contribuye a la recuperación de los principales patrimonios naturales, los Ríos Calle-Calle y Valdivia, como ejes integradores de la ciudad.

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Los ríos, que en los orígenes de las ciudades se constituyeron en los motores dinamizadores de su desarrollo (fuentes de agua y alimento, vías de comunicación), posteriormente se convirtieron en su patio de atrás (depósitos de basura y efluentes, fuentes de enfermedades, mal olor, etc.), o en el mejor de los casos, en simples espectadores de la vida urbana. Hemos visto en este blog una serie de artículos sobre la recuperación de los ríos urbanos y su devolución a los ciudadanos como un espacio de recreación e integración. Esta nueva (y antigua) visión del río como elemento estructurador de la ciudad incluye también la recuperación de una de sus funciones originales: la vía de comunicación.

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Valdivia, Chile. Foto Gentileza Municipalidad de Valdivia

Valdivia, donde habitan unas 140.000 personas, es la primera ciudad chilena en incorporarse a la Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles. Los ríos siempre tuvieron una impronta muy fuerte en la identidad valdiviana, dada su ubicación estratégica, en una trama fluvial con capacidad portuaria, fácil acceso al pacífico sur y a la navegación interior. De hecho, Valdivia es la capital de la Región de los Ríos. Sus ríos no llegaron a convertirse en su patio de atrás, pero lentamente fueron viendo mermada su importancia relativa para la ciudad. Sin embargo, recientemente Valdivia ha comenzado a voltear la mirada nuevamente hacia los ríos, emprendiendo algunas acciones que han revitalizado su uso.

Otro aspecto característico de la cultura valdiviana es la fuerte inmigración alemana que la ciudad ha recibido desde mediados del siglo XIX. Don Alex Wopper es uno de estos inmigrantes alemanes, que durante un viaje por el mundo se enamoró de la ciudad y decidió quedarse, hace 28 años. Su comunión con la ciudad no podía ser mejor, Alex es amante de la navegación, lo que lo llevó a fundar su propio astillero, especializado en catamaranes que exporta para todo el mundo.

Un nuevo corredor de movilidad

Hace unos años, estos dos componentes de la identidad valdiviana quedaron enlazados en un emprendimiento público-privado que busca la intensificación del transporte público fluvial, permitiendo la adopción de un nuevo corredor de movilidad. El Gobierno Municipal incorporó dentro de sus prioridades el establecimiento de una red de embarcaderos a lo largo de los ríos Calle-Calle y Valdivia, de acuerdo un proyecto total de 10 muelles públicos y 12 privados, ubicados en los lugares de la ciudad donde se concentra mayor población. Con el apoyo del Gobierno Central, ya ha inaugurado tres de ellos (Los Castaños, Terminal de Buses y Vialidad), lo que permite que hoy se cuente con los primeros muelles operativos.

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Cantidad total de embarcaderos previstos en el proyecto (via SECPLAN – Valdivia)

La empresa Transporte Fluvial Sustentable (TFS), dirigida por Alex Wopper, ha desarrollado localmente tres embarcaciones no contaminantes, silenciosas, que no dejan olas y funcionan exclusivamente con energía solar. Las embarcaciones (Solar I, II y III), que significaron un costo de inversión de unos €120.000 cada una, poseen una capacidad de transporte de 16 pasajeros y son impulsadas con motores eléctricos que se cargan con energía solar obtenida a través de placas fotovoltaicas instaladas en sus techos, por lo que no consumen combustible. Su autonomía es de aproximadamente 5 horas, aunque en un día de sol pueden navegar indefinidamente.

Las embarcaciones ya llevan más de dos años operando ininterrumpidamente. Durante los meses de enero y febrero de este año, la empresa transportó unos 100 pasajeros/día, mientras que en todo el año 2013, con una limitada disponibilidad de muelles, movilizó unas 12.000 personas.   

Lanchas genteLa demanda ha ido creciendo paulatinamente y se espera que crezca mucho más en la medida que se incorporen más muelles. De acuerdo a las estimaciones de TFS, para ciertos trayectos las personas podrían lograr disminuciones de hasta un 60% en sus tiempos de viaje en horas pico, y las tarifas previstas para el transporte de pasajeros serán similares a las del transporte público terrestre alternativo.

Además, TFS ha desarrollado y puesto en operación un Barrio Flotante de 350 m2 que incluye plataformas de acceso a las embarcaciones, oficinas, un restaurante, cafetería y servicios higiénicos diseñados con sistemas de tratamiento de aguas residuales mediante un reactor biológico secuencial. La energía eléctrica de la estación flotante se obtiene a través de paneles solares instalados en los techos y el agua caliente por medio de calefactores solares, para ser utilizado en los diferentes recintos. El Barrio Flotante no está conectado a la red de agua potable, se abastece del río, por lo que cuenta con plantas desalinizadoras y esterilizadora en base UV que satisfacen todos sus requerimientos de consumo.

Recuperación de los ríos (y algo más)

En definitiva, esta experiencia valdiviana retoma la utilidad del río como vía de comunicación y resalta su importancia como eje integrador de la ciudad. Pero lo hace de una manera formidable, combinando aspectos de fortalecimiento de la identidad ciudadana, de esfuerzos conjuntos público-privados, de incremento del atractivo turístico de la ciudad y de mejoramiento del sistema de transporte público, con una nueva alternativa que no impacta en el tráfico terrestre y que utiliza una autopista que no requiere pavimentación ni mantenimiento.

Y sobre todo, lo hace de una forma ambientalmente sustentable, utilizando eficientemente esta gran fuente de energía renovable que es el sol y contribuyendo a la disminución de la emisión de gases efecto invernadero, de la polución acústica y del vertido de efluentes y residuos a los cuerpos de agua, dando un ejemplo concreto de emprendimiento e innovación a toda la sociedad.