Sigue a Horacio Terraza en twitter                                     English Español 

Continuando con el tema de mi post previo sobre la cobertura arbórea y espacios verdes, quería comentarles sobre un artículo de Washington Post que me enviaron hace unos días a raíz de mi post anterior.  El artículo analizaba los datos de cobertura arbórea en Washington D.C. elaborados por el Laboratorio de Análisis Espacial de la Universidad de Vermont donde se demuestra que los barrios de bajos ingresos tienen una cobertura arbórea menos densa que los barrios de altos ingresos.  La figura 1 (abajo) proporciona información sobre el nivel de densidad de cobertura arbórea en DC según el artículo de Washington Post: el verde más oscuro representa una cobertura más densa, mientras el verde claro significa menos cobertura, y el morado muestra la falta de cobertura. La figura 2 indica la distribución de ingresos en la ciudad, siendo el color amarillo la de mayor ingreso y la púrpura la de menor.  Es evidente que en la zona 1  (marcado en rojo en figura 1) coinciden la mayor densidad de árboles y de ingresos.  ¿Si la administración municipal es la misma y el área verde es un bien común, cuál es la razón que explica esta prevalencia de cobertura en áreas de mayores ingresos?

Comparing tree cover with income levels

Figura 1: Mapa de Washington Post, 25 abril 2013, “Tree canopy’s density indicates wealth of D.C. neighborhoods.”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tasa de ingreso familiar medio en D.C.

Figura 2: Tasa de ingreso familiar medio en Washington, D.C. Mapa de http://www.city-data.com/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una posible explicación  elaborada por representantes de organizaciones medioambientales de la ciudad entrevistados en el artículo, indica que en áreas de bajos ingresos es más alto el número de arrendatarios (ver figura 3) y menor el número de propietarios de viviendas, siendo los arrendatarios menos propensos a  plantar árboles y los propietarios más propensos a hacerlo como también a ejercer presión sobre sus gobiernos para plantar árboles en los parques públicos y en las calles cercanas a sus hogares. Si bien es esta una razón valedera y que seguramente explica parte del fenómeno, parecería quedar corta ante razones de política pública: los municipios siguen siendo responsables de plantar los árboles en la vía pública y definitivamente la situación debería esta mas balanceada entre barrios de la ciudad. Por otro lado, ¿se pueden encontrar razones en el conocimiento que la población posee sobre el beneficio de los árboles y sus responsabilidades como vecinos  en el mantenimiento de los mismos?

Porcentaje de unidades de vivienda ocupadas por arrendatarios en D.C.

Figure 3 : Porcentaje de unidades de vivienda ocupadas por alquiladores en Washington, D.C. Mapa de http://www.city-data.com/

Me pregunté entonces que pasa con otras ciudades, ¿se da el mismo fenómeno? Sí. Fotos aéreas de muchas ciudades como Río de Janeiro, Beijing, y Boston, que se pueden ver en este blog post,  parecerían mostrar resultados similares. Fui más allá y me pregunté ¿qué pasa en algunas de las ciudades que participaron de la Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles (ICES) del BID, por ejemplo en Mar del Plata? Si bien no tenemos estadísticas cuantitativas para estudiarlo,  analizamos las imágenes satelitales que fueron tomadas durante estudio urbanos realizados (ver figura 4) y parecería existir una mayor cobertura en las áreas de mayor ingreso de la ciudad (polígono 3 – 730 metros de distancia del mar).

figure 4. BID

Figura 4: Densidad medida del mar en la ciudad de Mar del Plata, Argentina. Fuente: BID.

 

Conforme nos alejamos del mar, 720 (3), 2200 (2) y 4800 (1) metros, se confirma una reducción de la cobertura arbórea, un aumento de la densidad, 152, 360 y 440 personas/manzana (ver figura 5) respectivamente; y un aumento de las superficies impermeables, 34%, 52% y 68% respectivamente (ver figura 6). En este caso parecería ser más claro que el modelo de desarrollo entrega mayores densidades con mayores niveles de impermeabilización que se traducen en menos superficies para árboles. Este alejamiento de la costa también tiene una relación similar con la reducción del ingreso.

figure 5. BID

Figura 5: Densidad medida en cuadras de la ciudad de Mar del Plata, Argentina. Fuente: BID.

 

figure 6. BID

Figura 6: Densidad medida en cuadras de la ciudad de Mar del Plata, Argentina. Fuente: BID.

Como parte de la ayuda de ICES a preparar a las ciudades participantes para satisfacer sus futuras necesidades, emerge como una necesidad no sólo analizar aspectos como la densidad y la permeabilidad, sino también incluir infraestructura verde/espacios verdes y su relación con el medio urbano. De hecho, una nueva pregunta que deberíamos hacernos desde la ICES es si al espacio verde deberíamos sumarle el número de árboles como un nuevo indicador de sostenibilidad urbana.