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La “Provincia Verde”, como se la conoce en Ecuador, se encuentra en la costa noroeste del país, y sus playas son sin duda alguna una de sus principales atracciones. Además del cantón y de su ciudad principal, Esmeraldas, con su importante puerto, la Provincia Verde incluye también el cantón de Atacames, famoso por su “coco loco” (bebida típica a base de agua de coco) y el cantón de Rioverde, valorado por sus actividades de descanso, ocio y recreación.

Actualmente, estos tres “cantones” son un foco de atención para los medios por resultar los beneficiarios de un gran proyecto de infraestructura de US$100 millones para mejorar el sistema de agua potable. El proyecto está siendo implementado en el marco de PROSANEAMIENTO, un Programa Nacional de Inversión en Agua, Saneamiento y Residuos Sólidos, cofinanciado por el Banco Interamericano de Desarrollo, con el fin de expandir y rehabilitar los sistemas de agua, saneamiento, tratamiento de aguas residuales y gestión de residuos sólidos en todo el país.

Durante una reciente visita al proyecto en Esmeraldas quedamos todos tan impresionados por su progreso que buscamos identificar las fuerzas que motivaron esta historia de éxito. Fue posible identificar las cinco fuerzas que se describen abajo, como así también… un sexto elemento.

  • La necesidad resultaba evidente y claramente definida: en la actualidad, la provisión de agua en la zona es ineficiente, carece de capacidad hidráulica en varias secciones y produce solamente 800 litros/seg, lo que no alcanza para abastecer a toda la población. De hecho, menos del 50% de los habitantes de Esmeraldas reciben agua por tubería. Ciertos barrios no cuentan con una red de distribución y aquellos que sí la tienen, cuentan con un servicio intermitente fuertemente racionado (pocas horas de agua, y solamente algunos días a la semana). Al estar claras las necesidades, fue bastante sencillo identificar los principales componentes del proyecto, incluyendo entre otras cosas: la mejoría y expansión del sistema de captación; reemplazo de bombas de agua cruda y tratada; nuevos módulos de tratamiento de agua; mejoría y construcción de tuberías; mejoría y construcción de tanques de agua; rehabilitación y expansión de redes de distribución; instalación de macro y micro medidores.
  • Una poderosa unidad ejecutora: el proyecto cuenta con una unidad ejecutora creada específicamente para supervisar y administrar todos los aspectos técnicos, administrativos y de procedimiento, que cumple el rol de “organismo coordinador”. Este organismo es liderado por un gerente y un director técnico. La unidad garantiza independencia en el proceso de toma de decisiones y asegura de que los aspectos técnicos del día a día sean abordados competente y efectivamente.
  • Procesos de adquisición transparentes y competitivos: Los procesos de contratación pública transparentes, justos y competitivos poseen realmente el potencial de atraer y generar oportunidades de negocios entre proveedores experimentados y reconocidos. En este caso, el proyecto se licitó en tres lotes: i) captación de agua, construcción de nuevos módulos para plantas de tratamiento de agua y bombeo de agua tratada; ii) instalación de tuberías; iii) construcción y rehabilitación de tanques de almacenamiento y construcción de nuevas redes de distribución para estos tres cantones.
  • Supervisión puntual y oportuna: Es sabido que los supervisores pueden generar incomodidades. No obstante, siendo actores terceros independientes, resultan absolutamente necesarios para asegurar que la construcción del proyecto se ejecute dentro de los plazos contractuales; para reducir los riesgos técnicos y prevenir errores de construcción; para que se cumpla con regulaciones, estándares de calidad y lineamientos de las compañías aseguradoras; y para verificar que todos los documentos, certificados y declaraciones estén completos y correctamente emitidos. En el caso puntual de este proyecto, los supervisores formaron parte del equipo de construcción, trabajando a la par del equipo para hallar la mejor manera de avanzar con las tareas y cuidando la relación trabajo-cronograma.
  • Ownership y participación de la comunidad: Sin el compromiso y el involucramiento de la comunidad, es posible que un proyecto no pueda implementarse o no sea aceptado una vez completado. En este caso específico, lo positivo es que el proyecto está generando puestos de trabajo para casi 1.500 personas al mes, y gran parte de estas oportunidades laborales están siendo absorbidas por la fuerza de trabajo local. Lo que es más, en determinados barrios técnica y socialmente complejos, los contratistas y la comunidad han tenido que hallar soluciones alternativas para llegar a un acuerdo, accediendo a promover el involucramiento de los hombres (para excavar) y mujeres (para cocinar) como parte de la fuerza de trabajo.
  • El factor X: llámese magia, empatía, o “vibra hídrica”. En algunas ocasiones excepcionales, las cosas simplemente van bien, las personas correctas se encuentran en el lugar adecuado, unidas por un objetivo común, y comprometidas con el éxito de una iniciativa innegablemente necesaria. Si las cosas continúan yendo del mismo modo, para abril de 2018 el Sistema Regional proveerá 3.200 litros por segundo a los tres cantones de Esmeraldas, Rioverde y Atacames, beneficiando a casi 415.000 personas.

Evidentemente, una buena ejecución no garantiza un proyecto perfecto. El verdadero desafío se halla en cómo garantizar la sostenibilidad del sistema recientemente creado. Puede que esta constituya la verdadera prueba, la instancia en la que las cosas pueden fallar terriblemente. Honestamente, deseo que en pocos meses podamos escribir otra entrada identificando las 5 lecciones aprendidas acerca de la sostenibilidad de los proyectos. Sospecho que el sexto elemento, en este caso, probablemente será lo que daremos en llamar “cultura del agua”: la responsabilidad tanto individual como colectiva de utilizar agua hoy sin comprometer su uso futuro. No sólo se encuentra este concepto intrínsecamente conectado a la educación y la promoción del uso eficiente de agua, sino también a la eficiente medición, facturación, recaudación, operación de sistemas y mantenimiento preventivo, control de fugas, etc.

Una auténtica revolución. To be continued

 The sixth element: 5 lessons learned for project success, plus some magic

The “Green Province”, or “Provincia Verde” as it is popularly known in Ecuador, is located on the northwestern coast of the country and its beaches are undoubtedly one of its main attractions. In addition to the canton of Esmeraldas and its main city, Esmeraldas, with its important port, the Green Province includes also the canton of Atacames, famous its “coco loco” (typical drink prepared with coconut water), and the canton Rioverde, very appreciated for offering rest, leisure and recreation activities.

These days these three “cantones” are at the center of media’s attention, for being the beneficiaries of a major US$100 million infrastructure project to upgrade the potable water system. The project is being implemented within the framework of PROSANEAMIENTO, a National Investment Program in Water, Sanitation and Solid Waste co-financed by the Inter-American Development Bank with the objective to expand and rehabilitate water, sewarage, wastewater treatment, and solid waste management systems in the country.

Few days ago, a visit the project was organized in Esmeraldas. We were all impressed by its progress, and we tried to identify the driving forces of this success story. It was possible to identify the following 5, plus…a sixth element.

  • The need was evident and well defined: currently, the water service is inefficient, presents lack of hydraulic capacity in several sections and produces only 800 liters per second, which is not sufficient to serve the existing population. In fact, less than 50% of the inhabitants of Esmeraldas receive water through the water lines. Some neighborhoods do not have a distribution network, and those who do have it receive an intermitted service, with strong rationing (few hours of water only few days per week). With clear needs, it was quite straightforward to identify the main components of the project, which includes, among other things, the improvement and expansion of the catchment system; replacement of raw and treated water pumps; new water treatment modules; improvement an construction of pipelines; improvement and construction of water tanks; rehabilitation and expansion of distribution networks; installation of macro and micrometers.
  • A strong executing unit: the project counts on a very strong executing unit, created specifically to oversee and administer all technical, administrative as well as procedural issues, acting as “coordinating-body”. The unit is led by a manager and a technical director. The unit guarantees independence in the decision-making process and guarantees that technical everyday’ s issues are addressed competently and effectively.
  • Transparent and Competitive procurement processes: Transparent, fair and competitive public procurement processes have indeed the potential to attract and generate business opportunities for experienced and recognized contractors. In this case, the project was tendered in three lots: i) water catchment, construction of new modules for the water treatment plants and pumping for treated water; Ii) construction of pipelines; (iii) construction and rehabilitation of storage tanks and construction of new distribution networks for the three cantons.
  • Strong supervision. As we know, supervisors can be a pain. But they are absolutely necessary, as an independent third-party, to keep construction project on schedule, reduce technical risks and prevent construction errors; comply with the relevant regulations, quality standards and insurance company guidelines; ensure all work conforms to the specified technical documentation and the construction permit; ensure that all documents, certificates and declarations are completed and issued correctly. In the specific case of this project, the supervisors were part of the construction team, working shoulder by shoulder to find the best way to advance with the works as per work-timeline.
  • Strong buy-in of the community. Without community buy-in, a project may never get off the ground or will not be accepted once it is completed. The good thing here is that the project is generating employment for almost 500 people per month, and a great part of this employment opportunities is being absorbed by local workforce. There is more: in some technically and socially challenging neighborhoods, the contractors and the community had to find alternative solutions to “fall in love”, agreeing to promote the involvement of the men (for excavation) and women (for cooking) as workforce.
  • The X factor: call it magic, empathy, water-mojo. Sometimes, it just happens that things go well, that the right people are in the right place, bound together by a common goal and committed towards the success of an undeniably necessary initiative. If things keep on going the way they are, by April 2018, the Regional System will provide 3,200 liters per second to the three cantons of Esmeraldas, Rioverde and Atacames, benefitting more almost 415,000 people.

Obviously, a good execution does not make a project perfect. The real challenge is around the corner: how to ensure the sustainability of the newly built system. This possibly represents the real test, where things can go terribly wrong. I truly hope that in a few months we will be able to write another blog, identifying the 5 lessons learned for project sustainability. I suspect that the sixth element, in this case, would probably be what we call “cultura del agua”, the individual and collective responsibility to use water today without compromising its future use. Not only is this concept very much connected to education and promotion of efficient water use, but also to efficient metering, billing, collection, preventative system operation and maintenance, leakage control, among other elements.

A real revolution. To be continued…

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