A finales de los ochenta las empresas municipales de servicios de Medellín (EPM) y Cali (EMCALI), Colombia, tenían un desempeño  financiero, operacional y administrativo similar, comparable con las mejores empresas del sector privado colombiano y al de las más destacadas en el sector de servicios públicos de América Latina. A la fecha EPM es la cabeza del mayor grupo empresarial de servicios públicos domiciliaros en Colombia, tiene presencia en varios países de América Latina y produce cuantiosas utilidades, mientras que EMCALI está confinada al mercado de su ciudad,  lleva más de doce años de haber sido intervenida por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios y aún no ha terminado de honrar el acuerdo de acreedores que la salvó de la quiebra.

¿Por qué hubo tanta divergencia en la vida de estas empresas?

Un análisis desde el punto de vista de economía política muestra que las clases políticas, económicas y dirigentes de la ciudad de Medellín fueron capaces de adaptarse adecuadamente a los cambios que representó la elección democrática de alcaldes, desde 1988, y el cambio en la Ley de Servicios Públicos Domiciliarios de 1994, permitiéndole a EPM mantener su equilibrio financiero, autonomía, e incluso expandirse a nuevos negocios y territorios. Los intereses de los principales actores de la ciudad coincidieron para proteger y hacer crecer a su empresa, símbolo de la pujanza de Medellín.

Los mismos cambios externos afectaron negativamente a EMCALI. Las autoridades políticas, empresariales, el sindicato de la empresa y otros intereses, intervinieron directamente en una serie de malas decisiones – inversión de cuantiosos recursos en una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, sin retorno tarifario; y la construcción de una central de generación TERMOEMCALI con baja utilización – que llevaron a EMCALI a endeudarse desproporcionadamente, causando eventualmente su intervención por el gobierno central.

El trabajo de Vélez muestra el contraste de cómo los intereses de los grupos de poder coincidieron en el caso de Medellín para permitir el desarrollo y expansión de la empresa, mientras que estos mismo intereses llevaron a EMCALI a su eventual quiebra.  Este análisis comparativo muestra claramente como diferencias en la gobernabilidad corporativa entre ambas empresas actuaron a favor o en contra de su evolución.

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