30 April 2015

Más planificadoras, menos embarazos adolescentes

Las adolescentes de América Latina y el Caribe son cada vez más activas sexualmente. La buena noticia es que, a pesar de esto, la brecha entre actividad sexual y uso de anticonceptivos se está cerrando. Es decir, cada vez más mujeres jóvenes deciden mantener relaciones sin perder de vista la planificación de su futuro. Por eso, aunque el embarazo adolescente en la región constituya un motivo de preocupación, también hay razones para ser optimistas.

Las desigualdades de género comienzan muy pronto, pero nada marca tanto las diferencias entre mujeres y hombres como el embarazo temprano. Las madres jóvenes acaban teniendo menor educación y peores empleos con menores ingresos; es más frecuente la mortalidad infantil o que sus hijos pesen menos al nacer; y sus relaciones van a ser más inestables y sufren más abusos por parte de su pareja.

Afortunadamente, los embarazos adolescentes se están reduciendo a nivel mundial. América Latina, sin embargo, experimenta una anomalía: la región se ha convertido en el segundo sub-continente con la tasa más alta, sólo por detrás del África sub-Sahariana. Las cifras varían mucho según el país, pero son de forma general muy altas.

El porqué está en los cambios que se han producido respecto a la conducta sexual. La tendencia a nivel mundial es que las y los adolescentes optan, mayoritariamente, por tener relaciones sexuales y lo hacen cada vez a edades más tempranas: dependiendo del país, entre el 57% y el 82% de las jóvenes en América Latina han tenido relaciones antes de los 20 años. Sólo el que hoy exista un mayor conocimiento, acceso y uso de métodos anticonceptivos evita que tengamos un porcentaje aún mayor de madres adolescentes.

¿Qué se puede hacer?

Los estudios nos permiten identificar varios grupos de mujeres jóvenes, con necesidades específicas, que las políticas y los servicios públicos deben enfrentar:

  • Las que optan por tener un hijoentre otras razones, para cambiar de rol social: convertirse en adultas mediante la maternidad, ya que el sistema educativo no les ofrece esperanzas de progreso. En su mayoría hijas de madres adolescentes o estudiantes con muy bajo rendimiento, requieren de programas de identificación temprana dirigidos a atender su entorno familiar y la retención escolar y que les ayuden a concebir un futuro mejor.
  • Las que no quieren quedarse embarazadas pero no usan anticonceptivos. Además de políticas de salud adolescente inadecuadas, también intervienen factores culturales, como el estigma. Trabajando con Suzanne Duryea en Medellín, varias jóvenes nos confesaron que sus madres las habían tachado de prostitutas cuando descubrieron que usaban la píldora. Es decir, aceptaban más fácilmente un embarazo por accidente que una decisión reflexionada sobre su futuro. Los roles de género también son un factor de riesgo. Chicas que no pueden frenar a su novio o decirle “estoy dispuesta a tener relaciones, pero con mis condiciones”. Chicos que no sugieren el uso de anticonceptivos por temor a que parezca que no quieren una relación estable.
  • Las sexualmente activas que usan métodos anticonceptivos. En Paraguay y Costa Rica más del 70% de las jóvenes activas sexualmente usa métodos modernos, en Brasil y Colombia el 60% y menos del 30% en Guatemala y Haití. Sin embargo, este colectivo también necesita de políticas públicas dirigidas a la educación en sexualidad y en servicios de salud para adolescentes que asegure un uso efectivo de las medidas de protección.
  • Las que no han iniciado su vida sexual, pero que requieren fortalecer su conocimiento sobre su sexualidad, los métodos a su alcance para evitar el embarazo y la capacidad de tomar decisiones desde la primera relación íntima.

El empoderamiento de las adolescentes debe incluir la capacidad de decidir su futuro libremente, de manera informada y consciente, con el apoyo de políticas y servicios públicos que faciliten sus decisiones. Y para llegar ahí se requiere el concurso coordinado de varios frentes: de educación, salud y seguridad; y de los y las jóvenes y sus familias y comunidades. Es hora de apoyar y respaldar a nuestras jóvenes heroínas, las planificadoras, y corresponde a las políticas públicas asegurar que sean cada vez más.

6 Responses

  1. Loreto Setién
    Rosa

    Complicado tema, yo me case adolescente, me quede embarazada, no nos obligaron, fue decisión propia mía y de mi pareja, estábamos enamorados, y este verano 40 años casados, no me impidió hacer licenciatura, masters… Ssi se quiere se puede, por supuesto si el hombre que está a tu lado de verdad te quiere. Y soy abuelita, felizzzzzzzzz

    1. Gabriela Vega

      Efectivamente Rosa, el embarazo temprano no define un único destino. Los estudios longitudinales encuentran que el apoyo de las instituciones públicas, de la comunidad y las familias, y por supuesto, de la pareja, alentando la permanencia en la educación y en el cuidado del niño, traen resultados distintos. Por eso es que además de políticas y programas de prevención del embarazo, se debe apoyar a las madres adolescents.
      En tu caso felizmente todo resultó bien. Y debes ser una abuela muy joven. Te felicito!

  2. Claudia Acosta

    El problema es tremendo en Paraguay alcanzamos el 30% de niñas adolescentes embarazadas y lo que es peor, un porcentaje de estos son niñas abusadas, en las ultimas semanas estamos ante una conmoción de una niña de 10 años embarazada!!!! que quizás motivó a muchos a denunciar hechos de abuso a menores, el último caso reportado, una menor de 5 años abusada. Quisiera que hagamos una campaña fuerte sobre educación sexual, lejos de la cigüeña y los cuentos es mejor hablar con nuestros niños sobre la realidad y de hadas, no esperar resultados alarmantes de niñas adolescentes embarazadas, truncando sus vidas y teniendo que cambiar muñecas con el rol de madres sin siquiera una pre adolescencia feliz!!.

  3. Alberto Rojas

    Desde el BID y los estados miembros pongan plata para regalar condones, mínimo 3 a la semana para cada hombre y cada mujer…
    a ver si los métodos anticonceptivos dejan de ser un NEGOCIO e influyen de verdad en la reducción de los embarazos adolescentes…
    Y que las iglesias dejen de prohibir el uso de condón y el sexo antes del matrimonio… que con eso saben muy bien lo que buscan: familias disgregadas que no teniendo nada se acercan a las iglesias… y así más fieles…

  4. hernando clavijo

    Gabriela, no incluyes un factor clave: miles de chicas son objeto de violencia sexual….no optan por tener relaciones tempranas sino son forzadas por varones, muchas veces mayores q ellas….hay violación fisica, pero en muchos otros casos presión sicológica, social, económica….obvio si ella es pobre y sin educación es mucho mas vulnerable a todas las presiones de la sociedad machista …. las adolescentes q öptan”por tener un bebe temprano reproducen la visión machista q solo valorala mujer como instrumento de hacer y cuidar bebes….urgen entonces todas las medidas q den a la mujer oportunidades economicas y sociales diferentes a la maternidad…

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