Copyright © 2016. Banco Interamericano de Desarrollo. Si deseas republicar el artículo, por favor solicita autorización a sph-communication@iadb.org.

Por Leonardo Pinzón.

En la comarca indígena de Emberá Wounaan, en Panamá, habitan 2.714 mujeres de entre 15 y 49 años. Ellas tienen que recorrer la selva en barco para ser atendidas en el centro de salud más cercano. ¿Cómo se pueden centrar los esfuerzos para reducir estas brechas de acceso a la salud?

Brigilda Ruiz Banubi vive con su esposo y su hijo en la aldea de Pavarandó. Esta es una de las 20 familias que residen en esa comunidad. Su centro de salud más cercano está en Sambú, a dos días de distancia en barco a través del sinuoso río que se adentra por la impenetrable selva del Darién, en la frontera de Panamá con Colombia.

El viaje más cómodo es en la época de invierno, cuando el río Sambú baja caudaloso. En ese caso, la travesía consiste en pasar sólo una noche a la intemperie a orillas del río. En verano el río se seca y el trayecto hasta el centro de salud se puede alargar por una semana. Las barcas no pueden avanzar en algunos tramos y deben ser empujadas a mano.

Brigilda es una de las 2.714 mujeres de entre 15 y 49 años que viven en la comarca indígena Emberá. La distancia que les separa de su centro de salud más cercano causa que muchas de ellas decidan dar a luz en sus propias casas. De acuerdo al Ministerio de Salud de Panamá, la tasa de muerte neonatal (niños menores de 28 días) es de 13,7 por cada mil nacidos vivos, prácticamente el doble que la media nacional de Panamá (7,9). La tasa de muerte materna es de 340 por cada cien mil nacidos vivos, casi seis veces más que la media nacional (60).

El tiempo de desplazamiento no es el único problema. La gasolina para recorrer el río durante dos días cuesta en promedio 60 dólares. Una cifra difícil de conseguir para un hogar con ingresos mensuales medios de 150 dólares (Esta estimación se obtuvo tras las entrevistas y consultas realizadas sobre el terreno en la comarca Emberá).

Brigilda acaba de llegar a Sambú con su familia luego de cruzar durante dos días la selva del Darién por el río para ayudar a que su comunidad tenga un mejor acceso a la salud, especialmente las mujeres y los niños. “La mayoría de señoras de mi comunidad da a luz en casa y eso provoca problemas”, asegura Brigilda. “Hace tres años una señora de mi comunidad comenzó a dar a luz en casa, pero el niño vino muy grande y no lo podía sacar. Tuvo que venir hasta Sambú (dos días en barca). Cuando llegó, el bebé ya estaba muerto”, recuerda una vecina de Pavarandó.

Ese fue uno de los motivos por los que Brigilda decidió dar un paso adelante y convertirse en promotora de salud de su comunidad. “Tenemos que convencer a nuestras mujeres para que acudan a dar a luz en el centro de salud. La mayoría no quiere venir porque está muy lejos y es muy caro, pero hay que convencerlas para que vengan”, concluye Brigilda.

Ella es una de 12 promotores de salud de la plataforma comunitaria que va a recorrer por primera vez las comunidades de la selva de Darién para conversar con las mujeres en edad fértil y sensibilizarlas sobre las ventajas de acceder a los servicios de salud sexual y reproductiva. El pasado 26 de julio, representantes del Ministerio de Salud de Panamá, la Iniciativa Salud Mesoamérica (ISM)* y el Banco Interamericano de Desarrollo, se reunieron con estos 12 promotores en Sambú (Darién) para desarrollar habilidades y capacidades para su nueva misión.

Fernando Ferreira, funcionario de la Unidad de Gestión Financiera y Administrativa del Ministerio de Salud de Panamá explica que este equipo de voluntarios tiene como objetivo censar a las mujeres de entre 15 y 49 años de la región y hacer seguimiento para corroborar que sus necesidades en salud estén cubiertas por el sistema de salud. “El principal objetivo es la captación temprana de mujeres embarazadas, antes de la semana 13. Queremos que estas mujeres tengan una atención de calidad en todas las fases del embarazo”, añade Ferreira.

Esta estrategia de plataforma comunitaria es parte del apoyo de la ISM, con el objetivo de mejorar el acceso a la salud de las mujeres y los niños de las regiones de Guna Yala (donde habitan 40.733 ciudadanos) y Emberá Wounaan (habitada por 11.353 personas) en Panamá.

En estas dos regiones (Guna Yala y Emberá Wounaan) se concentran el 20% de la población más pobre del país. Sus habitantes residen en aldeas dispersas geográficamente y de difícil acceso. Los datos más recientes sobre pobreza muestran que en el área rural indígena, la pobreza extrema alcanzó, en el año 2014, el 66,8% de la población (Ministerio de Economía y Finanzas de Panamá 2014).

La situación de la salud materna e infantil de estas poblaciones está rezagada en comparación con el resto del país. Las principales causas de muerte materna (hemorragia, sepsis e hipertensión) y muerte infantil (causas perinatales) (Ministerio de Salud, indicadores básicos de Panamá 2011. Boletín del Ministerio de Salud de Panamá. Año 2013) son, en su mayoría, evitables con mejoras en el acceso oportuno a servicios de salud de calidad.

El programa también contempla un plan de apoyo económico para incentivar a acudir a los controles prenatales e incrementar el parto institucional entre las mujeres de la región. Se está explorando el uso de la tecnología con el desarrollo de una aplicación móvil para que los promotores voluntarios puedan registrar los servicios que brindan, hacer consultas y dar seguimiento a las necesidades de salud de las mujeres.

El nuevo proyecto que ahora comienza se extenderá durante los próximos 24 meses y cuenta con un financiamiento de 3 millones de dólares. Adicionalmente, están disponibles 875.000 dólares como incentivo si el país logra las metas acordadas. Durante la primera operación, el Gobierno de Panamá logró ganar ese incentivo, al cumplir la mayor parte de las metas previstas en la operación. Este esquema responde al modelo de financiamiento basado en resultados que implementa la ISM.

El doctor Jorge Del Rosario, director del centro de Salud de Sambú, reconoce que hace mucho tiempo que “llevaban esperando” un proyecto como este. “En esta región el principal reto de salud es lograr que nuestras mujeres embarazadas puedan acceder a las instituciones de salud a recibir la atención que les corresponde. La mayoría de mujeres embarazadas no puede pagar el viaje en barco al centro de salud”, añade el doctor Del Rosario, quien reconoce que la región sufre “altas tasas de mortalidad y morbilidad materna e infantil”.

¿Cómo crees que una iniciativa como esta puede beneficiar a tu país? ¿Conoces alguna similar? Cuéntanos en la sección de comentarios abajo o mencionando a @BIDgente en Twitter.

Leonardo Pinzón es Especialista en protección social y salud en la oficina del Banco Interamericano de Desarrollo en Panamá.

 

*La Iniciativa Salud Mesoamérica es una asociación público-privada entre la Fundación Bill y Melinda Gates, la Fundación Carlos Slim de la Salud, el Gobierno de España, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y los ocho países de la región de Mesoamérica. Esta Iniciativa apoya a los países a reducir la inequidades en salud reproductiva, salud materna, neonatal e infantil y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible para reducir la mortalidad materna e infantil.

Articulos Recomendados
Showing 3 comments
  • Alexis Sebastián
    Responder

    Claramente ayudaría en cualquier país, incluir la tecnología para ayudar es una muy buena herramienta, más cuando son personas que lo necesitan. Quisiera dejar un ejemplo quizás no tan importante, pero aludiendo al uso de la tecnología, actualmente las comunidades están contra la delincuencia y se han organizado por grupos de WhatsApp para alertar a los vecinos de posibles asaltos, ¿es una ayuda? si, claramente, pero dejamos de lado algo que se perdió con el tiempo conocer a quien tenemos al lado. Quisiera hacer énfasis en la vida en comunidad e invitarlos a que vivamos en un mundo donde miremos a las personas que estan a nuestro lado, que conozcamos nuestro entorno, que disfrutemos de esta, nuestra vida, dejemos de lado los prejuicios, ayudemos.
    ¡Dejemos el mundo mejor de como lo encontramos!
    Alexis Sebastián Martínez, Estudiante de Enfermería UDLA, Providencia, Stgo, Chile

  • Emilio Gudemos
    Responder

    Estimados Todos
    Al observar experiencia de Electrificación rural en comunidades rurales de Perú, en otro informe del BID, comparto plenamente los comentarios de Ariel Yepez y Roberto Aiello, a la vez que los felicito por reflejar estas experiencias
    He podido recorrer algunas zonas de Comunidades Emberá Wounaan de Panamá como las indicadas por Leonardo Pinzón y zonas similares en Latinoamérica desarrollado trabajos de Cálculos, Proyectos, Pliegos de Licitaciones, Instalaciones y Capacitaciones a técnicos locales y usuarios de poblaciones rurales aisladas con sistemas solares Fotovoltaicos es que me permito comentarles
    Es sabido que en los sectores rurales de la mayoría de los países latinoamericanos la energía eléctrica convencional no está aún disponible siendo más notoria en regiones aisladas en donde la construcción y el mantenimiento de redes de distribución resulta onerosa. Y el traslado de combustible y mantenimiento encarece el empleo de grupos electrógenos.
    Por lo tanto la provisión de energía eléctrica, sólo puede pensarse mediante el aprovechamiento de energías renovables y no contaminantes; estos sistemas prácticamente no necesitan de mantenimiento y en el caso de iluminación sus baterías poseen la reserva adecuada
    El hecho de contar con energía eléctrica a través de sistemas solares crean polo de desarrollo y afincamiento de pobladores que de otra manera no podrían acceder a los beneficios primarios como bombeo, filtrado y distribución de agua, iluminación, comunicaciones etc. Escuelas y especialmente Centros de Salud (como los de la costa Norte Caribe de Honduras electrificado con Sistemas Fotovoltaicos) necesariamente básicos para el desarrollo de sus vidas en su lugar de origen, evitando consecuentemente el desarraigo que implica el éxodo de pobladores rurales a los grandes centros poblados, que en la mayoría de los casos por la falta de recursos de toda índole pasan a engrosar la lista de habitantes de zonas urbanas marginales
    Saludos Cordiales desde Córdoba Argentina
    Emilio Gudemos
    Córdoba, Argentina
    emgudemos@gmail.com
    WhatsApp 0054 9 351 6532538

  • Marco Preciado Muñoz
    Responder

    El fortalecimiento del seguimiento nominal de las gestantes a través del radar de gestantes, mejorado con la geo referenciacion, puede ayudar mucho, así como la atención itinerante en salud que puede ser entendida como que la oferta de salud de traslade con lanchas acondicionadas en las que se puedan realizar actividades preventivas y recuperativas, como la atención de parto por personal calificado, generaría un acercamiento de los servicios de salud y mejor acceso a la población.

    El implementar un programa con enfoque en resultados para la atención materna neonatal, ayudaría a ordenar el sistema y priorizar la atención en salud.

    Asimismo puede ayudar la estandarizacion de procesos y procedimientos en atención materna infantil y fortalecimiento del personal de salud en habilidades que salvan vidas es crucial; y la capacitación de agentes comunitarios de salud en detectar signos de alarma resultan muy eficaces.

DÉJANOS TU COMENTARIO

Contáctanos

Si tienes dudas y comentarios acerca de este blog te puedes comunicar con nuestro equipo y con gusto te ayudaremos.

ESCRIBE Y PRESIONA ENTER PARA BUSCAR