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Por Ignacio Astorga.

La adolescencia es una etapa de transición llena de preguntas y cuestionamientos sobre quiénes somos, qué queremos y para dónde vamos. Las asociaciones público-privadas (APP) han vivido algo parecido al cumplir diez años. Esto se refleja en las preguntas que se repiten en diversos foros como, ¿qué son las APP? ¿Por qué usarlas? ¿Son mejores o peores que los esquemas tradicionales? ¿Se está privatizando la salud?

Al igual que las preguntas que nos hacemos en la adolescencia, estas pueden continuar por muchos años sin respuesta. Sin embargo, ya es tiempo de comenzar a sacar lecciones de la experiencia acumulada en nuestra región donde el modelo ha cumplido una década de operación.

El primer proyecto de APP en salud a nivel latinoamericano fue el hospital de El Bajío, en el estado de Guanajuato, México, que se puso en marcha en el año 2007. Posteriormente se iniciaron proyectos en México, Brasil, Perú y Chile, sumando actualmente 13 proyectos en funcionamiento. Adicionalmente hay otros 47 en fase de estructuración, licitación y construcción, lo que permite estimar que en un plazo de 5 años contaremos al menos con 30 proyectos operativos.

De acuerdo a estimaciones efectuadas por el Banco Interamericano de Desarrollo que se publicarán en los próximos meses, el sector público de salud en América Latina y el Caribe requiere la inversión de más de USD 100.000 millones para mantener su capacidad instalada y cerrar parte de la brecha de cobertura. Este monto representa cerca del 64% del gasto público en salud, lo que da cuenta de la relevancia que tienen los activos físicos. Es importante tener en mente esta cifra, ya que si se quiere garantizar el acceso universal a la salud, será necesario redoblar esfuerzos en esta materia.

Para ello es necesario promover la innovación no solo incorporando nuevas fuentes de financiamiento, sino también mejorando la eficiencia en la gestión de recursos, debiendo superar el enfoque de “construcción de fierros y ladrillos” (estructuras), sino asegurando que los establecimientos funcionen de manera segura y provean servicios de calidad a la población. Las APP son una de las opciones en esta materia, por ello es importante entender cómo se comportan en la región, para entender cómo mejorarlas y utilizar estos aprendizajes para mejorar la gestión de activos en su conjunto.

La región ha sido un espacio de desarrollo e innovación en materia de APP de salud por la diversidad de proyectos que incluyen desde hospitales de bata gris, servicios especializados (ej. Redes logísticas) y redes de bata blanca.

No se puede desconocer que los modelos de referencia provienen del Reino Unido, España y Portugal, sin embargo, en América Latina se han efectuado diseños y desarrollos propios acordes con los marcos legales y entornos comerciales de cada país modificado los modelos originales.

Cada una de estas experiencias en América Latina puede responder las preguntas planteadas, pero es solo al analizar las experiencias en conjunto que se puede entender mejor el desempeño alcanzado e identificar oportunidades de mejora en la estructuración, licitación y ejecución de los proyectos. Este es el objetivo de la cuarta nota técnica de la serie del BID “10 años de Asociaciones Público-Privadas (APP) en salud en América Latina: ¿Qué hemos aprendido?”. La misma incluye una caracterización y comparación de los primeros proyectos que entraron en funcionamiento en cada país de la región.

La revisión de los proyectos regionales confirman las lecciones descritas para el Reino Unido o España, tales como que las APP permiten mejoras en eficiencia y calidad, ejemplo de ello es el Hospital do Suburbio que fue el primer establecimiento de la región norte de Brasil en contar con acreditación. El mismo presenta un costo por día cama 10% inferior a los otros hospitales públicos del estado.

Sin embargo, de la experiencia regional también se identifican los riesgos asociados a proyectos de bata gris como son la subutilización de nuevos hospitales y tensión en la gestión hospitalaria, que deben ser identificados y gestionados para lograr un buen desempeño. Adicionalmente, se identifican oportunidades de mejora que pueden permitir a los gobiernos incrementar el valor por dinero de estos contratos a través de medidas como:

  • Mejorar la bancabilidad al diferenciar los pagos de inversión (CAPEX) y operación (OPEX).
  • Incrementar la competencia en las licitaciones entregando más información y plazo a los interesados.
  • Reducir los costos financieros de largo plazo al optimizar los flujos de pago de las inversiones.

La posibilidad de analizar de manera conjunta la situación de las APP en diversos países es una oportunidad para la región pues a través de este conocimiento se pueden perfeccionar las políticas públicas. Por ello, los invitamos a leer y comentar este nuevo documento de manera a favorecer el análisis y diálogo en torno a un tema que recién está saliendo de su adolescencia.

¿En tu país existen asociaciones público-privadas en salud? ¿Cuál ha sido la experiencia en la práctica? Cuéntanos en la sección de comentarios abajo o mencionando a @BIDgente en twitter.

Ignacio Astorga es especialista líder en salud de la División de Protección Social y Salud del Banco Interamericano de Desarrollo.

Fotogafía por freepik

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Showing 5 comments
  • Ever
    Responder

    Excelente mirada a esta posibilidad de desarrollo!.

  • María de Lourdes Peralta Matouk
    Responder

    Creo en la importancia de la activa participación del sector privado en la prestación de servicios de salud, sin embargo, creo que el que se haga sin contar con un marco jurídico adecuado, vulnera al ciudadano y su derecho a la protección de la salud, como derecho humano. El sector privado existe para obtener lucro, por definición. Si el marco jurídico no es adecuado para tutelar los derechos humanos de los usuarios, la salud se convierte en mercancía y el sujeto se transforma en desechable. Las APP pueden ser una opción, la diferencia es el “cómo” se estructuran, para que efectivamente beneficien a la ciudadanía.

  • HERNAN BARREDA
    Responder

    Es muy interesante el Artículo presentado ya que en realidad las asociaciones públicas privadas demuestran que son rentables los servicios de salud, estas asociaciones pueden ir mucho más que la administración de hospitales, lo ideal es implementar acciones preventivas en el primer nivel de atención es más importante la creación de postas medicas o instituciones de primer nivel de atención donde se deben ejecutar políticas preventivas de salud e implementar como política (por ejemplo, si una pareja de esposos jóvenes tienen un hijo, estos, obligatoriamente tienen que efectuar un examen psicológico con la finalidad de saber si están capacitados de poder criar un bebé) así podemos evitar de que exista menos violencia familiar y evitar el abandono de niños.
    En el caso peruano es más complejo debido a que no se han implementado políticas de prevención de salud. Los gobiernos de turno se dedican a ofrecer vacantes a sus personeros por lo que origina de que exista gran cantidad de personal administrativo y asistencial. Este personal, lamentablemente no se encuentra capacitado ni puede aceptar cambios como la reforma del servicio civil ya que afecta sus intereses (hay corrupción en los SINDICATOS) así mismo existe corrupción ya que lo que le interesa verdaderamente al Ministerio de Salud son las compras corporativas para la atención de los proveedores y que muchos de ellos están ligados a los funcionarios que trabajan en el sector, la atención de los pacientes en realidad se encuentra en el último lugar de las prioridades ya que para que una persona pueda ser atendida tienes que entrar a las 5 de la mañana y con todos los procedimientos su salida es a medio día inclusive. Si con las mejoras de tus citas por teléfono tienes las mismas dificultades y paradójicamente los establecimientos de primer nivel de atención en la cual los médicos con tal de no atender a los pacientes los derivan a los hospitales por lo que genera congestión a estos y se generan indicadores que no son compatibles con la realidad.

  • Christian
    Responder

    Más que un comentario, una pregunta. Porque en la Argentina no existen este tipo de proyectos? Si alguien conoce alguno me gustaría saberlo.

  • Carlos Pasapera S
    Responder

    Las APP debidamente implementadas y estructuradas son la solución a la problemática del servicio de salud, tan venido a menos en Latinoamérica. Dónde empieza y donde termina este proceso?. Es posible llevarlos a cabo?. La voluntad política del Gobierno y la preparación de los dictados de Seminarios presenciales para la capacitación de profesionales que se hagan cargo de su desarrollo e implementación es muy importante y vital para alcanzar el Éxito.

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