por Nohora Alvarado.

Si bien sabemos que la región de América Latina y el Caribe es una región que ha superado indicadores en materia social, debemos reconocer que aún tenemos como materia pendiente los índices de mortalidad materna y neonatal. Luego de presentar ejemplos de embarazos y partos en la región de Mesoamérica en otro post, compartimos esta experiencia de Paraguay que quizá ayude a tu país a considerar otras alternativas a este problema regional.

Durante la última década, Paraguay ha reducido considerablemente la mortalidad infantil, pero la mortalidad materna y neonatal todavía supera la media de América Latina. Lo más preocupante y a la vez alentador es que según los datos del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS) la mayoría de estas muertes son por causas prevenibles.  La historia de Doña Justina da cuenta de las dificultades que enfrentan diariamente las mujeres durante su embarazo, parto y post parto.

Doña Justina espera su décimo hijo. Este es el cuarto que nacerá en un hospital. Sus seis primeros hijos nacieron con ayuda de una partera, en su casa de la compañía Cerrito del Distrito de Caazapá. Diversas barreras impedían que acudiera a los servicios de salud para el parto: la distancia de su hogar hasta el hospital, los caminos de tierra que en días de lluvia los vuelven inaccesibles y el gasto económico familiar para pagar el traslado.

Hoy espera el día del parto en el albergue del Hospital Regional, porque le diagnosticaron una leve elevación de la presión arterial. La obstetra de la clínica donde acudió a su control prenatal le explicó que le convenía  tener esta vigilancia para reducir el riesgo de alguna complicación. El albergue funciona gracias al apoyo de la comunidad organizada en un Sistema de apoyo comunitario de cuidados para la embarazada y el recién nacido con una asistencia técnica del Banco Interamericano de Desarrollo.

Además de testimonios como el de Doña Justina, algunos indicadores de cobertura nos dan indicios de que es indispensable todavía mejorar el sistema de salud. Por ejemplo, según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares 2013, en Paraguay:

  • En promedio, solo el 31.3% de mujeres embarazadas fueron atendidas antes del cuarto mes.
  • El 95% de los partos fueron institucionales.

Estos datos indican que, si bien un buen número de mujeres embarazadas tienen acceso al parto en los hospitales o centros de atención materno-infantil, ellas aún no tienen acceso adecuado a los servicios básicos preventivos de salud en el primer nivel de atención. Estos servicios son clave para disminuir los riesgos de muertes maternas y del recién nacido, además de ser costo-efectivos.

El caso de Doña Justina es indicativo que hay mejoras que son resultado de algunas estrategias que promueve y coordina el Ministerio de Salud, entre las que se señalan:

  1. La convocatoria a una Movilización Nacional que articula las intervenciones, actualmente dispersas, para la reducción de la mortalidad materno-infantil
  2. Disposiciones para la gestión en red de los servicios de salud, consolidadas en una normativa de Redes Integradas e Integrales de Servicios de Salud (RIISS), con énfasis en la atención materno-infantil.

El Ministerio de Salud está  implementando estas dos estrategias de forma gradual con apoyo del BID y de la Fundación CIRD, en la región sanitaria de Alto Paraná en donde se observan los indicadores más preocupantes de mortalidad. Este año se inició un piloto para  implementar un modelo de Redes de Salud, con énfasis en Cuidados Obstétricos y Neonatales (CONE).

Una de las novedades del modelo es que establece un Fondo de Incentivos por Resultados, el que transferirá recursos a los establecimientos de salud de la red, vía los Consejos Locales de Salud, en el marco de un compromiso de gestión. Los resultados esperados se expresan en metas específicas que contemplan el circuito integral del embarazo, parto y post parto, en áreas donde se concentran las principales causas evitables de mortalidad materno-infantil.

Para mejorar las condiciones de las mujeres antes, durante y después del parto no se requieren de acciones complejas ni costosas, pero sí de la participación articulada de muchos actores y la continuidad e institucionalización de las acciones. Los avances del proyecto piloto de Paraguay en el corto plazo son significativos:

  1. Se firmaron acuerdos de apoyo y gestión entre los gobiernos locales, las instancias sanitarias locales y el nivel central del Ministerio de Salud, cuya importancia es que reflejan su reconocimiento de que la salud materno-infantil es una prioridad;
  2. Se realizaron talleres con los equipos de salud de los tres niveles de atención, para acordar la territorialización de las redes, dando directrices a los equipos de salud para organizarse funcionalmente en microredes y redes;
  3. Se hizo el levantamiento de información (sistema SIG) en el que cada USF identifica sus embarazadas y caracteriza su situación (número de controles, meses de embarazo, fecha de parto y lugar de atención, sistema de transporte y albergues existente y otros) lo que ha mejorado la planificación, el control y monitoreo para la atención oportuna de los servicios para las embarazadas. Este sistema está plenamente operativo y es actualizado por los mismos establecimientos de salud;
  4. Se identificaron y cuantificaron las brechas de equipamiento para Cuidados Obstétricos y Neonatales Esenciales (CONE) en los establecimientos que forman la red de servicios, así como el costeo de dichas brechas, lo cual permite orientar el plan de inversión y priorizar el uso de recursos del fondo de incentivos y demás recursos que recibe la región.

Aún falta mucho por recorrer en la implementación de este modelo en el Alto Paraná y es muy temprano para medir resultados. La expectativa general es que la implementación efectiva de conformación y gestión de las RIISS CONE en Alto Paraná, permitirá extraer experiencias positivas concretas y lecciones aprendidas de manera a ser replicado y extendido a otras regiones sanitarias del país. El Ministerio está apostando a que este modelo logre los resultados esperados por el país para la reducción de la mortalidad materna.

¿Qué componente se podría tomar como lección para tu país? Comparte tus comentarios en la sección de abajo o en mencionando a @BIDgente en Twitter.

Nohora Alvarado es Especialista en salud de la División de Protección Social y Salud del Banco Interamericano de Desarrollo.

Rubén Gaete es Coordinador del Programa RIISS-CONE de Alto Paraná por el Centro de Investigación y Recursos para el Desarrollo (CIRD).

 

Si quieres saber más sobre este tema, te invitamos a leer esta publicación sobre las decisiones durante el embarazo en comunidades en la región de Mesoamérica.

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