por  James M. Roberts.  

El número de mujeres embarazadas que mueren por hipertensión al año es muy alto y el 99% de estas muertes tienen lugar en países con ingresos bajos y medios. América Latina es una de los mayores contribuyentes a esta cifra. La causa de esta muerte se conoce como preeclampsia. ¿Sabes de qué se trata?

¿Qué es  la preeclampsia y qué se puede hacer para reducirla?

La preeclampsia se da en mujeres que de manera habitual tienen la presión arterial  normal, pero que alrededor de la semana 20 de embarazo, sufren hipertensión además de un exceso de proteínas en la orina.

La respuesta para reducir la preclampsia es bastante inquietante puesto que los medios para combatir esta enfermedad ya están disponibles hoy en día. La Organización Mundial de la Salud recientemente presentó unas pautas que, seguidas correctamente, reducirían las cifras de preeclampsia.

Ahora, lo que se tiene que determinar a través de la investigación es cómo hacer llegar correctamente estos cuidados a las pacientes y dar a conocer los factores de riesgo potencialmente únicos que existen en nuestra región.

Por ejemplo, es necesario que se lleven a cabo investigaciones operativas centradas en estudios que busquen modificar con éxito la puesta en marcha de estos  tratamientos dentro de los sistemas de salud existentes. Estos estudios requieren imaginación y un entendimiento de los sistemas de salud actuales, incluyendo sus puntos fuertes y sus limitaciones. En base a esto, los estudios deberían realizar pruebas para comprobar qué es adecuado para cada lugar en concreto.

Por ejemplo, estoy ahora involucrado a través de la Fundación Bill y Melinda Gates en un programa en Pakistán. Este programa aprovecha un sistema muy bien organizado de “trabajadoras de salud” para introducir un tratamiento emergente para la preeclampsia en el ámbito comunitario. Estas asistentes médicas trabajan con mujeres, familias, la comunidad y el clero para modificar actitudes hacia la atención sanitaria y dotar de  autonomía a las mujeres al tomar decisiones importantes referentes a su salud.

Este tipo de trabajo es adecuado en esta zona del mundo, pero seguramente no podría extenderse al resto de América Latina. Las estrategias específicas deben probarse en lugares y situaciones concretos.

Comprender la preeclampsia en países con ingresos medios y bajos.

Aunque  la manera más adecuada  para salvar vidas de forma rápida es la investigación operacional, también se deberían llevar a cabo estudios que se centren en los factores de riesgo que causan que se desarrolle la preeclampsia en mujeres embarazadas de países de ingresos bajos y medios.

Es alarmante el hecho de que prácticamente todo lo que sabemos sobre la preeclampsia, el conocimiento que ayuda a su diagnóstico y la prevención, se basa en estudios realizados en países con ingresos elevados. Prácticamente no se ha llevado a cabo ninguna investigación empírica para comprender la preeclampsia en el lugar donde mueren el 99% de las mujeres con esta enfermedad.

También es bastante posible que la preeclampsia tenga variaciones en poblaciones y lugares diferentes. El comportamiento, la dieta y otras enfermedades son, sin duda, factores importantes que varían entre países con ingresos altos y aquellos con ingresos bajos.

Brasil representa casi el 20% de todos los partos prematuros en mujeres con preeclampsia

Junto con investigadores brasileños, el laboratorio mundial del embarazo -Global Pregnancy CoLaboratory (donde yo trabajo), está preparando una estrategia que combinará investigación empírica y operacional.

La primera intervención utilizará enfoques convencionales e innovadores para identificar a las mujeres con alto riesgo de padecer preeclampsia. Estas mujeres recibirán cuidados siguiendo las pautas de la Organización Mundial de la Salud, con las siguientes dos metas en mente: demostrar lo eficaces y prácticas que son las normas de esta organización y reducir la frecuencia de la preeclampsia a través de terapia preventiva con dosis bajas de aspirina y calcio acompañadas de formación a la paciente.

La segunda intervención se aplicará a las mujeres que estén en riesgo de dar a luz prematuramente (con una gestación de menos de 37 semanas) o que puedan tener un parto prematuro a causa de la preeclampsia. En ella se usarán dos estrategias que han demostrado ser efectivas:

  1. La evaluación clínica PIERS, la cual es una herramienta para graduar o evaluar el riesgo de preeclampsia y sus consecuencias adversas para la madre, dentro de las 48 horas siguientes al ingreso en un hospital.
  2. El uso de medidas para evaluar el desarrollo placentario y los factores de crecimiento.

Aunque el uso de estas pruebas está dirigido actualmente a la identificación de mujeres en riesgo, creemos que sería interesante utilizarlas para reconocer a las mujeres con preeclampsia  en quienes no es necesario interrumpir el embarazo. Además, como parte del estudio, las muestras de sangre obtenidas al comienzo del embarazo y en el momento del diagnóstico se almacenarán para obtener una rápida evaluación de conceptos especialmente relevantes en América Latina, que se harán evidentes a través de una cuidadosa atención y valoración de las mujeres que estén recibiendo los tratamientos del estudio.

Sabemos perfectamente cómo cuidar a las  mujeres para evitar su mortalidad y otras complicaciones derivadas de la preeclampsia en América Latina. Ahora es el momento de averiguar, a través de la investigación, cómo poner en práctica la mejor manera de aplicar estos tratamientos médicos y determinar cuáles son las características propias asociadas a esta enfermedad que existen en la región.

¿Sabes cuáles son las cifras de preeclampsia de tu país? ¿Has sufrido tú o alguna de tus conocidas esta enfermedad? ¡Cuéntanoslo! Estamos deseando escuchar tus opiniones. Puedes escribirnos aquí, en el blog, o hacerlo directamente a través de twitter @BIDgente. ¡Síguenos!

James M. Roberts es profesor del Departamento de Obstetricia, Ginecología y Ciencias Reproductivas y de Epidemiología de la Universidad de Pittsburgh. La investigación del Dr. Roberts es interdisciplinaria e involucra estudios fundamentales, clínicos, conductuales y epidemiológicos. Fue director  de un ensayo que se llevó a cabo recientemente por el NIH  en el que se suministraron vitaminas C y E a 10.000 mujeres para prevenir la preeclampsia.

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Showing 3 comments
  • Ayda
    Responder

    Sufrí de preclamsia temprana severa con síndrome de hellp en la semana 23, y quede con una hipertensión crónica y aunque era embarazo de alto riesgo considero se llevaron los controles necesarios , solo hasta ese momento surgió la complicación

  • Claudia Cardona
    Responder

    Hola, a los 24 años tuve mi primer hijo con un embarazo normal, hasta me operaron de apendicitis a las 6 semanas y no afectó para nada. A los 28 años me embarace de nuevo y fue todo lo contrario, vómitos en exceso, hemorragias, dolor de cabeza, diarrea todo el embarazo y a las 28 semanas un abrupcio, cesárea de urgencia y luego un hellp II. Afortunadamente me recupere en un mes y me salve de morir con el abrupcio ya que me encontraba hospitalizada, mi segundo hijo solo vivió 16 días, después de este impactante episodio y de muchos exámenes actuales quiero tener otro hijo con el favor de Dios Padre, ahora tengo 41 años.

  • Claudia Cardona
    Responder

    Adicional a mi comentario anterior no quede con ninguna consecuencia física

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