Cuando pensamos en innovación en salud muchos imaginamos dispositivos sofisticados como el famoso tricorder que colgaba del hombro del Dr. Huesos en la serie Star Trek. Este aparato de alta tecnología no invasiva podía diagnosticar todo tipo de enfermedades  basándose únicamente en escanear a la persona. Sin embargo, las grandes innovaciones en salud no provienen únicamente del uso de nuevos dispositivos. Citando a Bill Gates, “Si lo que nos proponemos es salvar vidas humanas, necesitamos otro nivel de innovación: no solo innovación tecnológica, sino también sistémica.”

Con este enfoque, la innovación en salud incluiría el desarrollo de nuevos servicios, tecnologías, pero sobre todo, un cambio de rumbo en la gestión de los sistemas hacia la promoción de la salud y prevención de la enfermedad. La implementación de servicios preventivos y de promoción de la salud, claves para contener, por ejemplo, la creciente incidencia de enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión, el cáncer, y de los factores de riesgos asociados, es incipiente para toda América Latina y el Caribe.

Un libro que el BID publicará próximamente, encuentra que tan solo entre el 31 y el 52 por ciento de los usuarios del sector público de los países encuestados reporta estar al día en un mínimo de medidas preventivas de salud, en contraste con un promedio del 80 por ciento en los países de la OECD.

De ahí que los grandes espacios para la  innovación en salud se encuentran en estrategias integradas para promover estilos de vida saludable, en la mejora de la organización y gestión de los servicios para asegurar la continuidad de la atención entre los niveles del sistema de salud, y en desarrollar nuevas plataformas para la entrega efectiva de tecnologías de probada costo-efectividad además de promover mecanismos de pago de los proveedores que premien la calidad.

La tecnología juega un rol clave para el impulso de soluciones innovadoras en la organización y gestión de los servicios. El cloud computing y el desarrollo de nuevos modelos asistenciales permitirían, por ejemplo, consolidar modelos de cuidado de pacientes crónicos en sus hogares, reduciendo así costos hospitalarios innecesarios. Esto, a su vez, permite que el usuario vaya asumiendo un mayor protagonismo y mayores responsabilidades en la gestión de su enfermedad al poder acceder a toda su historia clínica o al recibir las recomendaciones de cuidado sin necesidad de acudir al centro de salud o al hospital y así reducir costos, tanto para el paciente como para el Estado.

Un gran número de países de la Región ya está concentrando sus esfuerzos en la estructuración de redes integradas de servicios de salud a partir de una atención primaria que sea realmente resolutiva, una verdadera puerta de entrada para mejorar el acceso,  la calidad de la atención y la eficiencia del gasto. Para lograr lo anterior, los países requieren enfocarse en estrategias de activación de la demanda de los usuarios, especialmente los varones. Por ejemplo, en Brasil, Colombia, El Salvador y México, a 7 de cada 10 mujeres se les había medido la presión arterial y habían tenido una consulta preventiva en el último año; mientras que menos de 6 de cada 10 hombres habían recibido esta atención.

También se necesita instaurar mecanismos de pago a los proveedores que incentiven las acciones de promoción de la salud y modelos de cuidados fuera del contexto hospitalario. Por último se requiere la consolidación de los mecanismos de integración entre niveles de atención, fortalecer los sistemas de gestión de la red, incluyendo la atención de mediana y alta complejidad.

En Brasil, Colombia, México, Perú y Chile, entre otros, la estructuración de estas redes incide también en un fortalecimiento de la colaboración entre actores públicos y privados. Dichas alianzas pueden jugar un rol crítico en la expansión y mejoramiento de la calidad de los servicios a un costo razonable. Y estos son cambios muy necesarios. Por ejemplo,  un estudio realizado por el BID en 7 países de la región estima de forma conservadora que se podrían evitar más del 20% de las hospitalizaciones con una buena atención primaria, lo que equivale a un ahorro anual de varios miles de millones de dólares.

De igual manera, es necesario seguir innovando en la consolidación de los mecanismos de priorización para definir qué tecnologías sanitarias deberían ser financiadas con recursos públicos, bajo qué circunstancias y para quién. Países como Colombia, Chile, Uruguay, México, Brasil, Ecuador, entre otros, han realizado grades avances en este sentido.

En toda la región se están dando pasos muy importantes en torno a la innovación en salud, sin embargo dado que los sistemas de salud se enfrentan a presiones crecientes originadas por el envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas, las demandas para ampliar la cobertura y la adopción de avances tecnológicos, y en un escenario fiscalmente limitado, se necesita acelerar la innovación en los procesos de gestión a todos los niveles.

Se requiere también evaluar de forma más rigurosa los resultados de dicha innovación, fortaleciendo la agenda de investigación aplicada a la implementación. Esto permitirá tomar decisiones más acertadas en favor de la salud de los ciudadanos de la región, teniendo en cuenta que la innovación va más allá de un dispositivo tecnológico como el del Dr. Huesos.

 

¿Qué medidas en pro de la innovación crees que pueden ser más efectivas? ¿Qué te parecería que los pacientes crónicos puedan  recibir recomendaciones desde su casa usando las nuevas tecnologías? Escríbenos aquí en el blog o en twitter @BIDgente y cuéntanos tu opinión.

Ferdinando Regalia es el jefe de la División de Protección Social y Salud del Banco Interamericano de Desarrollo.

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Showing 7 comments
  • Antonio Arias
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    Excelente artículo, aunque eché de menos una referencia a cómo mejorar el acceso a medicamentos, incrementar la adherencia y crear marcos de referencia en farmacovigilancia a través de la innovación. En numerosas ocasiones hablamos de soluciones definidas en una escala que no necesariamente se corresponde con la realidad de los entornos donde se van a implementar. De nada servirá, por tanto, que existan plataformas tecnológicas sofisticadas si el usuario necesita de un proceso inclusivo en su acceso a servicios de salud y medicamentos.

  • Nydia
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    Buena noche, el tema de la salud es mas complejo de lo que pensamos, en Colombia se pensó que si se llegaba al cubrimiento total a la poblacion era una solución, cuando esto se empezó a lograr empezaron las Empresas a las cuales estamos afiliados a negar servicios entre ellos los medicamentos en general y esto es grave para los pacientes de Alto Costo y los que no son se vuelven porque no hay atención integral a las enfermedades, las autorizaciones para Cirugías y otros es otro problema, si mencionamos tecnologías no todos los usuarios están acorde a ellas ya que estas son nuevas y muchos se niegan a familiarizarse con la tecnología.Es preocupante que no haya prevención porque las enfermedades se han vuelto crónicas y a veces de alto costo, generando perdida laboral en la población, que se le haga seguimiento a las patologías crónicas por cualquier medio , la Normatividad que tenemos es extensa a favor de los usuarios de salud y no es suficiente por que falta voluntad a veces no es el factor económico el que incide en la mala prestación de servicios, se habla del consumo de frutas y verduras a veces no hay conque comprar. Las Redes Integrales de prestación de servicios de salud esperamos que sea una de la soluciones,la vigilancia de los Entes de Control,el seguimiento y cumplimiento a las Normas y que APS sea una realidad.

  • Manuel
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    En general creo que las tecnologías de información y comunicaciones pueden ser las vías mas expeditas para promover la salud con mejores prácticas de consumo y alimentación, actividad física, incluyendo la promoción de políticas de protección social como activos de la salud, con nuevos sistemas de educación integral, seguridad vial para peatones, convivencia pacífica y seguridad pública, la seguridad alimentaria y nutrición saludable.
    Tanto la población sana desde la niñez y en las diferentes etapas de la vida pueden tener una vida feliz, larga y productiva y la población con enfermedades crónicas, puede mantenerse libre de complicaciones prematuras por medio de mensajería de promoción de la salud.
    En El Salvador más del 90% de la población tiene acceso a la telefonía celular y recibe mensajes de promoción de productos diversos, por lo que constituyen una excelente oportunidad para promover la salud y el buen vivir en general.

  • Frank
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    Gracias a esta nota se ha generado una oportunidad de para crear una herramienta tecnológica que puedo desarrollar e implementar en mi país Ecuador, pues aquí existen todavía muchos desafíos en cuanto a salud pública se refiere.

    Mucho agradeceré al BID indicar si existe algún incentivo para emprendedores tecnológicos enfocados al área de salud.

  • Carlos Luna
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    Un niño mal nutrido no tendra buena salud ni será buen estudiante, por lo que estamos hablando de un tema transversal que por ningún motivo podemos separarlos. Si junto el comentario de Manuel me ahorro de sustentar mi comentario, aunque cada país tiene su realidad, en Perú hay una particularidad, resulta que nuestra Anchoveta (1 kilo de anchoveta equivale a 1 kilo de carne + Omega 3) que se pesca en millones de toneladas (7-8) la dedicamos en un 98% para alimentar animales, cerdos, peces, etc. en el planeta, mientras padecemos anemia y desnutrición infantil (1,5 millones) Es un alimento funcional o sea que no sólo nutre bien, sino que cura ciertas patologías. PROMOCIONAR EL CONSUMO DE ANCHOVETA ES PROMOCIONAR LA SALUD Y LA EDUCACIÓN EN NUESTRO PAÍS, CONSTRUIR MÓDULOS EN LOS MERCADOS Y MERCADILLOS REPRESENTA UNA FORMA DE PREVENIR ENFERMEDADES COMO EL CÁNCER, LA DIABETES, HIPERTENSIÓN, DCI, ANEMIA Y EL DESARROLLO CEREBRAL Y COGNITIVO DE LOS NIÑOS DE LA PRIMERA INFANCIA. REDUCIRÍA LOS COSTOS HOSPITALARIOS. He creado las conservas ANCHOPAPA, soy investigador alimentario y tengo una pequeña conservera.

  • Ale
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    Excelente artículo

  • Arturo DiazGranados Navarro
    Responder

    El artículo debe encajar pero es una necesidad actual ver el resultado por no intervención en salud. Hoy los gobiernos generan el recurso y utilizado inadecuadamente en muchas ocasiones no permitiendo el desarrollo de nuevos servicios integradores que mejoren la calidad y el aprovechamiento de los recursos disponibles.

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