por Susan Kolodin

embarazo

Imagina que esperas tu primer bebé pero no puedes opinar sobre el embarazo ni el parto porque diferentes miembros de tu familia y comunidad se encargan de decidir lo que es mejor para ti. Si fueras una mujer joven e indígena, seguramente  esta sería tu realidad. 

Hay mucha documentación sobre cómo los aspectos geográficos, económicos y culturales afectan el acceso y utilización de los servicios de salud pública de las mujeres durante su embarazo y parto. Lo que casi no sabemos es quiénes son las personas que influyen o  toman las decisiones relacionadas con el uso de los servicios de salud durante estos procesos.

Para entender mejor quiénes son los actores principales y cómo ellos apoyan a las mujeres durante el embarazo, el parto y las emergencias obstétricas, el BID  realizó el estudio Asuntos de familia (se publicará a principios del año 2015) que analiza las redes sociales entorno a los planes de parto. Aquí te contamos algunos de resultados.

Se entrevistaron a un total de 628 personas incluyendo mujeres, hombres, personal de salud, parteras y otros actores clave en 29 comunidades de cinco países de Mesoamérica: Chiapas en México, Guatemala, Panamá, Honduras y Nicaragua. Durante cada entrevista se dibujó un mapa que refleja las relaciones mencionadas por la persona entrevistada, permitiendo visualizar los actores de una red, los niveles de influencias, quiénes toman las decisiones y las relaciones de estos con la mujer embarazada.

Con esta información podemos conocer quiénes son las personas que influyen en las decisiones y desarrollar estrategias que las ayuden a estar listas cuando llegue el momento del parto. Pero, si la propia mujer no toma estas decisiones, ¿quién lo hace?

Las redes sociales de apoyo a las mujeres durante el embarazo y parto están conformadas principalmente por miembros de la familia, con una mayor participación de las mujeres adultas. En las comunidades indígenas de Nicaragua y de Guna Yala en Panamá, la pareja generalmente vive con la familia de la mujer, lo cual significa que las mujeres cuentan con el apoyo directo de su propia familia. Esto se traduce en que las mujeres mismas participan más activamente y/o toman las decisiones sobre el lugar del parto.

En contraste, en Guatemala y Chiapas, las parejas jóvenes tienden a vivir con la familia del hombre, concediendo más poder de decisión a la suegra y el cónyuge. Los hombres asumen una mayor participación durante emergencias obstétricas y en decisiones relacionadas a gastos económicos y uso de recursos para el transporte.  Lo paradójico de esta situación es que ellos mismos reconocen que saben muy poco de los procesos de embarazo y parto, ya que los consideran como “temas de mujeres.”

El siguiente gráfico muestra la configuración de  las redes sociales en los 5 países estudiados. La familia se encuentra en primer lugar en todos los países. En Chiapas y Guatemala existe poca o ninguna participación del personal de salud (brigadistas y promotores de salud) o de la comunidad (líderes locales, vecinos). Por otro lado, en Nicaragua hay mayor participación del personal de salud. El gráfico muestra la diferencia entre el primer y último embarazo.

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Las mujeres de Mesoamérica en áreas rurales y con mayor influencia indígena generalmente tienen poca o ninguna influencia sobre las decisiones que afectan a su propia salud. Este estudio demuestra que si bien los atributos personales como edad o nivel educativo son determinantes en la autonomía de la mujer, la independencia y las decisiones sobre su salud también dependen de las características de su red social (quiénes y cuántas personas conforman la red) y las  relaciones que se crean en el interior de la familia.

Por ejemplo, en todos los países estudiados, las mujeres jóvenes que están embarazadas por primera vez reciben fuertes influencias o dependen de las decisiones de otras personas (generalmente su madre o suegra) para estas decisiones.

Sorprendentemente, el personal de salud ejerce poca influencia en las redes sociales en las comunidades estudiadas. Sólo en Nicaragua y algunas comunidades de Honduras se observó una participación e influencia del personal de salud, en particular los brigadistas y enfermeros auxiliares de los puestos de salud. A pesar de esto, su conocimiento técnico y sus vínculos con los establecimientos de salud los convierte en actores centrales e influyentes durante emergencias obstétricas.

Las parteras son personas respetadas y reconocidas por su labor social en las comunidades.  Generalmente tienen mucha influencia dentro de las redes sociales, y en particular durante emergencias obstétricas. Muchas veces las parteras son la única conexión entre los servicios de salud y las familias, por lo tanto, ellas tienen el potencial de actuar como puentes entre las familias y estos servicios. Sin embargo, los sistemas de salud generalmente subestiman su importancia.

Las redes sociales difunden información sobre las experiencias relacionadas a la atención en los servicios de salud pública. Las mismas tienden a  multiplicarse porque pasan rápidamente de persona a persona. Como resultado, esta información tiene una poderosa influencia en las decisiones futuras de otras personas relacionadas con el lugar del parto.

En conclusión, los resultados de nuestra investigación revelan que si queremos aumentar el uso de los servicios de salud durante el embarazo y parto, hay que involucrar no sólo a la mujer embarazada sino también a las personas de la red social que contribuyen e influyen en sus decisiones.  Estas personas necesitan reconocer los signos de alarma durante el embarazo y parto, tienen que estar convencidas de la importancia del parto institucional y deben participar en el diseño del plan de parto para que cuando llegue el momento, sepan qué hacer.

¿Reconoces esta realidad en tu país? Cuéntanos cómo la han enfrentado en la sección de comentarios abajo o en Twitter.

Susan Kolodin es Especialista Líder en Protección Social y Salud.

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Comments
  • yinoris
    Responder

    Excelente articulo , tenemos que observar que por lo menos en Panamá, la mayor concentración de indígenas están en lugares distantes, donde el acceso a un servicio de salud se dificulta es por eso que tal vez se prefiere tener en sitio a una partera ya que llegar a ese servicio de salud tan distante, caminos largos y deteriorados es difícil .

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